Cibersexo (Autosatisfaccion)
Rápidamente y después de ponerme un nick “llamativo” me empezaron a abrir numerosos privados preguntándome que era lo que buscaba, a lo que yo respondía, que buscaba que me hicieran alcanzar las nubes, como os podéis suponer, nadie me cerro el privado, pero yo elegí a neptuno20 para que me ordenara y me escribiera mientras yo me masturbaba.
Las frases al principio casi sin sentido se iban poniendo mas calientes, hasta que por fin me dijo que yo no escribiera, que solo leyera y me tocara, y así lo hice, el empezó a relatar lo que me haría mientras yo con una mano la iba metiendo entre mi blusa, y la otra iba recorriendo mi entre pierna hasta llegar a mis partes intimas, cuando llegaron mis dedos casi me estremecí, me ponía mucho saber que mi jefe podía llegar en cualquier momento, y que yo por primera vez me estaba masturbando.
El continuaba diciendo que pensara que tenia una polla muy dura entre mis piernas, y que me metiera un dedo o dos los que necesitara para imaginarme que era ella, mientras yo seguía al pie de la letra todo lo que me iba diciendo, casi estaba apunto de estallar de placer, estaba literalmente chorreando, el continuaba diciendo que le encantaría comerme el coño, lamiéndolo suavemente, sintiendo mi raja correosa y buscando en todos los sitios de mi interior, hasta chocar con mi clítoris, cosa que no se porque acelero la velocidad de mis caricias, hasta que sin poderlo evitar tuve un orgasmo que me hizo gritar, tuve que ir enseguida al servicio, ya que estaba chorreando y temblando, había quedado mucho mas satisfecha de lo que me podía imaginar, había sacado mucho mas jugo incluso que cuando lo hacia con alguien. Cuando volví al despacho le di las gracias a mi neptuno, diciéndole que le tocaba a el, a lo que me respondió que el también había terminado, cuando le dije que me iba a limpiar el siguió pajeandose imaginándome a mi chorreando solo de pensar como me lo haría que también había terminado. Después de esto quede varias veces con el aprovechando momentos en los que mi jefe no estaba. Por fin un día después de numerosos encuentros virtuales nos conocimos, y os aseguro que todo lo que me relataba lo vi echo realidad.

