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Disfruto cuando me masturbo

Publicado por Anónimo el 30/11/-0001

Hola de nuevo, he recibido muchas cartas las cuales agradezco muchísimo,
saben, me encanta! Como me encanta compartir con todos ustedes mis aventuras
sexuales. Soy muy franca al hablar, y esto me ayuda bastante a darme a
entender realmente como quiero. Hablar por este medio me da un modo de
anonimato, que al mismo tiempo me ayuda a describir lo mejor posible todo lo
que siento y me pasa.

Mis últimos relatos fueron acerca de una noche muy caliente con mi amiga
Tanya, y otro acerca de un trío con mi amiga Helena, la más culona de mis
amigas. En esta ocasión quiero contarles me masturbo, como lo hago mas
comúnmente, lo que me gusta, lo que imagino, lo que me excita más.

Desde hace tiempo, que me enseño mi prima a masturbarme, no he dejado de
hacerlo. Comencé a masturbarme junto con mi prima como lo hacen todas y
todos, por probar. Pensando en cosas ricas, en cosas que nos excitan.
Recuerdo que mi prima y yo veíamos una película que nos encantaba, a demás
de ser la única que teníamos, porque era de mi tío, Él la guardaba detrás de
la televisión, y aunque no era una película muy explicita, a las dos nos
calentaba muchísimo. El nombre de la película, Prueba Seximatografica, una
de esas películas de los años 70s con mujeres con senos inmensos, y culos
desinflados, grandes. En particular recuerdo una escena que era la que mas
me calentaba, sobre dos mujeres, ambas con tetas muy muy grandes, si me
hubieran preguntado en ese entonces cual preferiría, no sabría por cual
decidirme. Una rubia y una morena las dos desnudándose frente a un hombre,
pero enseñando ambas esas dos tetazas. Una a cada extremo de la cama
tratando de excitar al hombre acostado en la cama. La rubia con unas tetas
grandes, totalmente naturales, y perfectas, siendo rubia, con los pezones de
color café oscuro se llenaba un dedo con saliva y empapaba sus pezones con
la yema de los dedos. Mientras la morena, con ambas manos se sobaba las
gigantes tetas en círculos y sacando la lengua para el hombre de la cama.
Ver esta escena de principio a fin, y rebobinando la película muchas veces,
conseguíamos acabar a mi prima y yo. En ese entonces, simplemente nos
dedeabamos con las patas separadas frente a la televisión con el dedo medio
a toda velocidad, respirando con la boca abierta y con movimientos de cadera
sobre la alfombra como cogiendo con alguien. Solo era eso, el sentir rico en
la panocha y ya. Las dos dedeandonos una al lado de la otra de repente
volteábamos a mirarnos, simplemente para ver como iba la otra, todavía no
descubríamos lo mucho que nos gustábamos.

Al pasar el tiempo, mis masturbaciones fueron en aumento, y las maneras de
hacerlo muchísimo mas. Por ejemplo, siempre me masturbaba viendo esa
película, pero un día en el baño, descubrí que podría dedearme y disfrutar
de la misma manera, imaginándome las escenas de la película. Y por que no,
añadirle un poco mas de mi imaginación. Meando, antes de entrar a la ducha
para bañarme, empecé a acariciármela, y de repente, recordando todas esas
tetas y culos, me empecé a calentar igual o mas que si viera la película en
vivo. Como iba a entrar a la ducha enseguida después de mear, pues estaba
totalmente encuerada, así que el vapor del agua caliente llenaba el baño
ya. Encuarada como estaba sentada en la taza del baño, abrí las piernas
tanto que las rodillas estaban casi a 180 grados una de la otra, hice la
cadera hacia adelante y me empecé a dedear deliciosamente con todas esas
ideas en la cabeza. La combinación del olor de mi panocha con el vapor de
agua caliente, hacían el olor mas fuerte y mas perceptible, mis pezones
estaban durísimos, en la posición en la que estaba mis tetas se
desparramaban a los lados y cuando me dedeaba mas fuertemente, al mirarlas,
podía ver como bamboleaban al ritmo de mi cuerpo. Ya estaba yo sudando
muchísimo, sobre todo de las axilas y de la raya entre las nalgas, pero eso
le daba mas lubricación a mis dedos. Resbalaban mejor, entraban y salían sin
ninguna dificultad. Me encantaba llevarme esos dedos a la cara y olerme la
panocha. El sonido del agua cayendo me ayudaba a concentrarme en las cosas
que mas me excitaban. después de acabar sentada en la taza, entre en la
ducha, medie el agua y me senté en el piso recargada en la pared, me cuerdo
como estaba tan fría esa pared que erizo todo mi cuerpo. Ya sentada como
estaba empecé a dedearme hasta acabar con 3 o 4 dedos dentro de la panocha.

Eso hice por mucho tiempo, era ya una ley masturbarme en el baño cuando me
duchaba, muchas veces antes, otras después de salir de l baño, hasta se me
hizo costumbre masturbarme cuando iba a hacer mis necesidades. Uf, de
hecho, eso lo llevo mucho a la practica actualmente. Se los contare.

Si me han seguido en mis relatos, saben que soy lesbiana y que mi prima y yo
cogemos frecuentemente, a la fecha después de muchos años y que incluso ella
es casada. Mi prima me regalo un vibrador anal, y una verga de goma. Y con
ellos paso una delicia. Me meto siempre la verga de goma por la panocha y el
vibrador anal, a l mismo tiempo, después sacarlos, olerlos, lamerlos y
cambiarlos de hoyo. Me meto la verga de goma por el ano, ya que el vibrador
me lo ha dilatado, y el vibrador lo pongo directamente sobre mi clítoris, la
sensación es divina. Como les he contado, soy una mujer, con un busto
bastante generoso. tengo unas tetas pues bastante grandes, como un par de
globos, morenas, enormes, colgantes con unos pezones prietos, grandotes, con
la aureola grande y morena, me botan bien rico y cuando quiero puedo usarlas
para satisfacer a mis amigas sobandoselas en la raya del culo, eso les
encanta y luego así me las pueden mamar llenas de su jugo y su olor. Pues me
excitan a mí misma, a su dueña son capaces de poner como perra caliente solo
de verlas, cuando me levanto en la mañana y me miro en el espejo de mi
recamara, y veo esos dos globos que se asoman por el escote de mi camisón, y
que además la oscuridad de mis pezones logra transparentarse por el, me
empiezan enseguida las ganas de meterme los dedos por la raja y por el culo.
así, solo viéndomelas. además, me encanta olérmelas al despertarme, ese
canal entre las dos tetas me huele delicioso, un olor embriagante, excitante,
un verdadero olor a mujer, a carne. Y que decir de cualquiera de mis dos
hoyos, buf, me encanta su olor por la mañana. Ese característico olor de la
vagina a mujer, y ese olor amargoso del ano, mmmm, perfecta combinación.

En muchas ocasiones me he masturbado, viéndome a mi misma estando a 4 patas,
no lo han hecho? se los recomiendo, ya verán como se excitan tanto. Me pongo
frente al espejo de la puerta, no totalmente en 4 patas, sino con las
rodillas, y recargada en el pecho, con las nalgas totalmente paradas, así se
abren mejor los hoyos y se ven mucho mas, lógico. Me paso la mano por debajo
hasta alcanzar mi pucha y mi culo con los dedos, pero siguió la cabeza un
poco hacia atrás, por el espejo puedo verme en esa posición tan excitante,
con mis nalgotas totalmente abiertas y la piel totalmente estirada. En ese
momento dentro de mi pienso, como me gustaría que otra mujer se me pusiera y
lo hago exactamente como quisiera que ella se me abriera, así que parando el
culo lo mas que puedo, y con las nalgas lo mas separadas posible, por el
espejo puedo verme la panocha y el ano a la perfección. Empiezo a masturbarme
sin perder de vista las contracciones que hace mi ano cuando siento algo
rico, se me frunce el hoyo y rápidamente se suelta y se me abre un poco. Y a
repetir de nuevo. Si estuviera alguien detrás de ese espejo, seguramente se
arrancaría la verga jalándosela, o en el peor de los casos, me coge ahí
mismo. A veces sin tocarme, simplemente me pongo de perrito y me excito
viéndome así, con el culo tan parado y tan abierto. Mojadísimo, los vellos
que tengo al rededor del ano de verdad pegados a mi piel de tanto jugo, y me
jalo una nalga lo mas que puedo para intentar abrírmelo y vérmelo por
dentro, un delicioso túnel de chocolate.

Otra cosa que adoro es sentarme en un pepino pero metiendomelo por el ano.
Lo he hecho de mil maneras y de mis poses posibles. Pero la que mas me lleno
de satisfacción, y aunque se que es ilógico, lo he hecho muy pocas veces es
el de sentarme encima de el. Lo pongo en el suelo, para esto tengo que estar
totalmente encuerada para poder abrirme de patas lo mas que puedo. Mientras
lo pongo parado en el suelo, me voy sentando sobre el jalándome una nalga y
apuntando con el mi culo. No es muy sencillo de hacer, a veces tengo que
escupirme los dedos y dedearme ahí mismo para aflojármelo. YA un poco
abierto empiezo a sentarme sobre el, en cuclillas, aun con los pies apoyados
en el suelo, pero bajando la cadera hasta el piso. Al entrar, mmmm, se
siente una cosa deliciosa, recorriéndome todo el ano por dentro, ya con el
culo bien acostumbrado al grosor empiezo el sube y baja, siempre
sosteniéndolo con una mano para que se quede abajo y así poder entrar y
salir. Es rico pujar para expulsarlo cuando esta bien adentro del culo. Lo
pujas como si lo cagaras y esa sensación de cagar algo tan liso y
resbaladizo se siente divino por dentro. Claro todo esto, al mismo tiempo de
dedearme la panocha a toda velocidad, sacar el pepino con mi olor impregnado
y darle largas olidas me hace venir y tirarme en el piso de placer.

 

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