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El entrenador personal de Claudia

Publicado por Anónimo el 31/08/2010

Claudia va a el gimnasio todos los días y de ahí han salido buenos polvos, un dia me comento que había un profesor con muy buen cuerpo pero que no sabia como llevarlo a la casa, le dije que le dijera que ella sentía un fuerte dolor de espalda y que si el hacia masajes, pero que no dentro del gimnasio para evitar chismes. Así lo hizo,.Yo ese dia me quede en la casa y utilice los monitores para oír a los bebes, puse uno en el cuarto principal y yo me quede escondido abajo en el cuarto del servicio. Se oía perfecto.

Cuando llegaron el corazón se me puso a mil, claudia le dijo que se iba a bañar que por favor la esperara, se demoro un rato y por lo que oí se había también maquillado. Aunque ella es muy bonita al natural el maquillaje la hace ver mucho mas atractiva tanto que el instructor le dijo que se veía muy bonita, y le alabo el cuerpazo que ella tiene.

Claudia se había puesto un cachetero y un TOP para el masaje, ella le dijo que mejor subiera al cuarto para estar mas cómoda sobre la cama, oí cuando el le pregunto que donde le dolía y ella le dijo que toda la espalda, el le pidió que trajera aceite y que se quitara el TOP para poder hacer mejor contacto. Claudia regreso del baño con una toalla y se acostó bocabajo, hablaron del gimnasio, de ejercicios etc. la cosa se estaba alargando y nada; En un momento el debía estar en la parte baja de la espalda y Claudia le dijo que adoraba esos cacheteros que se los iba a manchar de aceite, que mejor se los quitaba. No lo supe sino hasta después ella no tenia nada debajo. El masaje debió seguir pero mas atrevido porque el le hablaba del lindo culo y que debía tonificarlo y le explico algún ejercicio donde abría las piernas, porque ella se volteo desnuda y le dijo que le daba pena hacerlo pues el vería todo.

Al rato le pregunto el instructor si ella quería que le masajeara las piernas y ella respondió que si, lo próximo que oí fue que ella le dijo que por ahí no le dolía y soltaron las carcajadas, entonces quieres que pare y Claudia le respondió que no, el se saco al rato la verga y le dijo que mirara como lo tenia, ahí empecé a escuchar el típico ruido de una mamada, Claudia le dijo que casi no le cabía en la boca y sentí besos apasionados, luego el ruido de una cuca cuando es penetrada y los gemidos de Claudia que estaba a punto de enloquecer. Nunca había visto un tiro tan largo, mas de una hora y yo ya había llegado encima de mi mano, tenia afán de que se fuera para subir las escaleras y entrar de segundo en esa cuca humedecida por otro.

 

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