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Mis adorables compañeros

Publicado por Anónimo el 30/11/-0001

Salíamos de clase como cada mañana Alex, Sebas y yo. Íbamos hablando de las asignaturas de la universidad cuando Sebas nos preguntó que si queríamos ir a comer con él porque no tenía muchas ganas de ir a su casa. Nos dijo que conocía un restaurante que daban bastante bien y era barato, Alex accedió enseguida, yo me lo pensé un poco y al final decidí ir con ellos total iba a comer sola en mi casa así por lo menos nos echaríamos unas risas.
Bien pues fuimos los tres a comer al restaurante, estaba un poco lejos del centro pero nos dieron muy bien de comer, durante la comida hablábamos de cosas de clase, de los amigos comunes, pude percibir que ellos dos se miraban constantemente y luego me miraban a mí, no le di mayor importancia y seguí comiendo tranquilamente.
Cuando acabamos de comer Sebas me preguntó que si no había visto su local, tenía un local cerca del restaurante, me dijo que iba con los amigos a beber allí y demás, me dijo que lo había decorado él con sus propias manos. Yo le dije que porque no que me gustaría mucho verlo entonces nos dirigimos al local, durante el camino no hablaron ninguno de los dos pero no le di mucha importancia, pasados cinco minutos ya estábamos frente a la puerta.
Sebas abrió la puerta del local y Alex entró, me dijo ¡pasa ya verás que chulo está! Entré detrás de Alex y Sebas cerró la puerta con llave, me miraban de arriba a bajo me acerqué a la puerta y les dije que me abrieran no me escucharon, ya me estaba poniendo muy nerviosa. En esto mientras yo estaba intentando abrir la puerta cosa que resultaba inútil ya que estaba cerrada con llave Alex me cogió por la cintura, me dio la vuelta y me dijo No seas tonta, relájate porque cuando esto acabe te vas a sentir la mujer más afortunada de la ciudad y sin más me dio un beso en la boca largo y sentido, recuerdo que se me puso toda la carne de gallina, Mientras Alex me besaba Sebas se puso detrás de mi y me empezó a besar el cuello eran besos tiernos yo solo me dejaba llevar me sentía rara pero me estaba gustando, Me besaban, me acariciaban poco a poco notaba que las caricias se hacían más calientes estaba yo sola entre los dos no quería dejarme llevar pero cuando intentaba resistirme Alex me besaba en la boca y Sebas me calmaba con frases dulces y melosas como no te preocupes nosotros vamos a cuidar de ti no te haremos daño tranquila. Pasamos así lo menos media hora y el ambiente se empezó a caldear, mientras uno me besaba el otro me iba quitando una prenda, empezaron por quitarme la goma del pelo continuó Sebas y me quitó la camiseta, yo ya estaba mojadísima y me dejaba hacer, me acarició las tetas por encima del sujetador con una intensidad mucho más fuerte que antes Alex ya me había quitado el pantalón y empezaba a tocarme por encima del tanga, de pronto Sebas me indicó que me diera la vuelta, me cogió de los brazos con fuerza y me ató las manos con una cuerda me hacía daño ya me estaba asustando de nuevo apretó fuerte la cuerda y dejaron de acariciar mi cuerpo se pusieron enfrente de mi y solo me miraban yo le preguntaba asustada que porque me hacían eso pero no encontré ninguna respuesta. Se acercaron de nuevo y se desnudaron ante mí, estaba nerviosa y muy asustada, quería gritar pero no podía. De pronto noto como algo metálico resbala por mi espalda eran unas tijeras, Alex las había cogido y ahora estaba cortando uno de los tirantes de mi sujetador, Sebas me había juntado las piernas y restregaba su gran polla entre mis piernas haciendo que rozara con mi clítoris para que me relajara de nuevo, Alex ya me había quitado el sujetador y me mordía los pezones con fuerza me dolía y a la vez me gustaba, Sebas cogió entonces las tijeras y sin dejar su movimiento de ida y vuelta con mis piernas cortó los hilos del tanga y de un golpe me lo quitó, se quedó parado, no esperaba verme depilada y entonces exclamó:¡Vaya con nuestra zorrita parece que supiera nuestros gustos he Alex! Se quedaron los dos un rato mirando mi entrepierna hasta que dijo Alex, basta ya de perder el tiempo y vamos al grano, me cogió por la cintura y me ayudó a ponerme de rodillas me preguntó que si alguna vez le había chupado la polla a alguien le dije que una vez a mi novio pero que no me había gustado, entonces me contestó que a partir de ese día le iba a coger el gusto porque su polla era la más rica que iba a probar en mi vida, me cogió la cabeza y mirándome a los ojos me dijo que no se me ocurriera hacerle daño o lo pagaría, entonces me empujó la cabeza contra su verga y me dijo cómetela entera y disfrútala como si fuera tu piruleta favorita, yo empecé a chuparle la polla a Alex intentaba con todas mis fuerzas que me entrará toda en la boca pero era demasiado grande, además cada vez que me la metía en la boca notaba que crecía un poco más, Sebas me había abierto las piernas y se había acostado en el suelo, me levantó y me dejó caer de un golpe contra su polla me entró toda de golpe yo pensé que me moría del dolor y pegué un buen grito, entonces Alex me dio una bofetada y me ordenó que siguiera chupándole la polla y que no podía sacarla de mi boca hasta que él no me lo dijera. Con mis manos atadas a la espalda y las embestidas de los dos me costaba muchísimo mantener el equilibrio sin que se salieran las dos pollas. Estuvimos en la misma posición durante un buen rato hasta que Alex anunció que se iba a venir en mi boca y que tendría que tragármelo todo yo intenté librarme pero Sebas me sujetó la cabeza por detrás y noté como empezó a correrse en mi boca, su semen salía con mucha presión y casi me ahogo pero logré tragármelo casi todo, por las comisuras de mis labios resbalaba la leche y estuve a punto de vomitar, un minuto después noté que Sebas empezaba a embestirme con más fuerza hasta que al final agarrándome por la cintura se corrió en mi cueva, yo me quedé tirada en el suelo y ellos se fueron a sentarse al sofá, yo también había disfrutado tuve más de 3 orgasmos, pensé que ya se había acabado todo, pero no fue así.
Pasados unos 10 minutos me levantaron del suelo y me pusieron a cuatro patas, me preguntaron si mi novio me había follado el culo alguna vez, les dije que no que por favor no me follaran por allí pero mis ruegos cayeron en saco roto, noté como uno de los dos me metía un par de dedos en el coño para lubricarlos y luego intentó metérmelos en el culo, primero me metió un dedo, entró con mucha dificultad y me dolió pero mis gritos no hicieron que se compadeciesen, cogieron mi tanga y me lo metieron en la boca, Así no te oirán los vecinos me dijeron, Consiguieron meterme dos dedos y estuvieron un rato inmóviles para que se fuera dilatando el esfínter Alex me mordía los pezones mientras Sebas empezaba a follarme el coño, pronto noté que intentaba meterme la polla por el culo me dolía, me dolía mucho pero no podía gritar, la mordaza no me dejaba lloraba de dolor pero les daba igual, primero me metió la punta, Alex me había metido ya la polla en el coño, luego de un golpe empujó y me metió toda la polla, lloraba de dolor, pero se quedó quieto un buen rato, pasado un tiempo empezaron a bombear los dos sincronizadamente primero Alex, luego Sebas, estaba disfrutando, Me gustaba estar penetrada por todos mis agujeros, tuve más de 5 orgasmos y no quería que eso terminara nunca, pero después de media hora, Sebas me llenó el culo de leche, yo me corrí a la vez que me llenaba Alex sacó su gran polla de mi coño y tras sacarla Sebas del culo la metió de una sola embestida me dolió pero también me gustó, acabó Alex también en mi culo, me mandaron que les limpiara las pollas hasta que quedaran brillantes yo las limpié las dos a la vez, me encantaban, esas dos maravillas me habían dado el mayor placer que nunca había sentido así que las limpié con delicadeza y mimo.
Una vez que ya había terminado me soltaron las manos y Sebas me cogió en brazos y me acostó sobre el sofá, me quedé dormida durante 1 hora, luego me vistieron y me acompañaron a casa donde me duché y me acosté.

 

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