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Dentro de la autoescuela

Publicado por Anónimo el 30/11/-0001

Hola como están me llamo Ignacio, espero que les guste lo que les escribo a continuación que sucedió en Acapulco.
La historia que les voy a contar sucedió estando en prepa con 17 años, estaba por acabar la secundaria ...en ese entonces era muy delgado y estirado medía como 1.68, moreno, pelo castaño y ojos cafés, no era muy fornido como ahora pero siempre tuve problemas con las erecciones pues se marcaba mucho en los pantalones y como usaba pantalones sin pinzas y no muy abultados se me marcaban mucho los 17 cms. que tenía en ese entonces, afortunada o desafortunadamente sólo me creció 3 cms. más… Bueno en ese entonces la verdad era medio paisano y tímido, no me atrevía a nada con las niñas de hecho no me juntaba mucho con ellas hasta que un día un amigo al que le decían el Chiro me dijo: - Hey no seas idiota… te voy a enseñar a tortear a las viejas mira y aprende.
El muy maldito cuando se juntaban las viejas y corrían al salón porque ya llegaba el maestro, muy descaradamente corría tras de alguna de ellas y le pasaba la manoLa verdad no me atrevía a hacer eso era mucho para mi hasta que en una ocasión nos arrimamos a la puerta y cuando corrían hacia adentro las viejas, el Chiro me agarró la mano y como que no quería, extendí la mano y le apreté el culo a una chava que se llama Katia pude sentir la raja de su trasero así como el calzón que ella usaba. Fue algo rápido por que ella solo se nos quedó viendo a los dos con cara de pocos amigos.
Y ahí comenzó mis torteadas esporádicas que siempre me ponían con la verga bien dura casi siempre usé una libreta para disimular… Todo era bastante tranquilo con los toqueteos hasta que en la clase de ecuación física como hacían parejas y las hacían con respecto al número de lista, me tocó interactuar con una chavala que tenía los melones más grandes de la clase, la verdad eran impresionantes ella era algo llenita pero tenía una cara bien finita empezando con su nariz y sus ojos cafés claros con una melena larga y lisa, medía como 1.65, sus pompas estaban bien no eran de las más grandes del salón, pero estaban apetecibles; ella se llama Karen.
Durante la clase nos estaban explicando gimnasia, empezamos haciendo abdominales, ella empezó primero se acostó en el piso y comenzó, esa vez ella llevaba un short algo holgado, cual fue mi sorpresa que cuando se acostaba se le veían sus vellitos y eran muchos la verdad para su edad, se le veía muy abultado y como hacía mucho calor, observé como se humedecían junto a su calzón que también le quedaba holgado, era una maravilla por supuesto que la tenía como piedra y peor aún ver como sus ricos pechos bajaban y subían, mis shorts holgados no ayudaban mucho y lo peor que ahora me tocaba el turno a mi.
Ahora te toca me dijo Karen….Me tuve que voltear y acomodármela me la bajé y la coloqué a un lado de uno de los tirantes de mi truza para que la retuviera….Gran error … Lo pude ver en su cara, cuando hacía las abdominales ella tenía la mirada fija en mi entrepierna y miraba exactamente en el lado donde me coloqué el pene, seguramente me estaba viendo la cabecita, me puse rojo, rojo como tomate así como ella, cuando terminamos nos paramos y me comentó: …hace mucho calor verdad NachoLa verdad un poco Karen ..tratando de evitarle la mirada..
Después el profe nos puso a correr y nos enseñó a echar marometas, la verdad a pesar de que sudé mucho no se me bajó la erección y tuve además que acomodármela varías veces, me desfajé la camisa para que no se notara.
Al final de la clase el profe nos puso a hacer estiramientos, teníamos que levantarnos con las puntas de los pies quitándonos los tenis, y para mi suerte era por parejas, pues yo tenía que levantar las manos lo más arriba posible para que no perdiera el equilibrio, primero me tocó a mi. Ponte atrás de mi Nacho, me agarras si pierdo el equilibrio ok. Claro le dije, y entonces empezó la calentura otra vez, al estirarse su culo quedaba a la altura de mi pene y no solo se estiraba sino también se doblaba así alcanzaba tocar ese par de nalguitas mi pene y esta vez se paró tanto que se me salió del elástico de la truza yo traté de no tocarla pero ella al percatarse del pedazo de carne que tenía atrás empezó un sube y baja, levantado y bajando los pies, fue realmente excitante ya nuestros cuerpos estaban pegados podía sentir la raja de su culo, ella solo volteaba a ver si alguien nos estaba mirando y la verdad nadie se dio cuenta más que mi amigo Chiro.
Cuando ella terminó yo rápidamente me volteé y me la volví a acomodar entre los tirantes del calzón. Oye que haces me dijo ella ya te vi descaradoNo nada y bajé la mirada otra vez Ahora te toca pero ella se quedó frente a mi, me levantó las manos y al levantar las manos se levantaron sus ricos pechos y empezó a frotar sus manos contra mis brazos mientras yo subía y bajaba, lo hacía mirando a mi paquete como si me la estuviera jalando mordiendo su labio inferior me dijo, Hay Nacho si que tienes algo que promete…La verdad por la inmadurez que tenía no se me ocurrió nada… cuando terminó la clase que era la última simplemente nos fuimos juntos al salón y platicamos de cosas vagas no hicimos ningún comentario de lo ocurrido. Así pasó una semana mientras me refugiaba en mi timidez, Chiro ya sabía que había pasado y se empeñaba en que se la volviera a restregar y que me aventará, esto no sucedió hasta que en la clase de dibujo, donde cada quien se sentaba en bancas especiales para arquitectos con bancos largos, me acerqué a ella mientras el maestro no estaba, y empezamos a platicar.
Hey que onda Karen como estás Pues batallando con este trazo no me sale por que no me ayudasNo se cual era su intención por que el trazo era muy fácil de hacer, así que me acerqué a ella y como los trazos eran largos me tuve que estirar, al estirarme mi pene empezó hacer fricción con su pierna descubierta y ella lejos de quitarse me empezó a frotar con su pierna y mi pene tuvo que crecer, afortunadamente estábamos en los bancos de atrás y nadie sospechaba; fue realmente rico, mientras continuaba con el trazo lo más lentamente posible, ella bajaba su mano y empezó a jalármela encima del pantalón me acariciaba las piernas y volvía a agarrármela y lo hacía con más fuerza hasta que me dijo vete atrás, ella se agachó como que estaba escribiendo algo y soltó su falda del banco para pudiera levantarlo y eso hice, acerqué mi pene sobre su colita, ella traía un calzón rosado tipo bikini y empecé a metérsela por encima de su bikini, sentía los pliegues de sus nalgas y su rico orificio a pesar de que no me atrevía a sacármela se sentía. Ella salió primero y yo como que me despedía de mis amigos y les dije que se me habían olvidado unas escuadras en el salón y me dirigí a atrás de los talleres. Ahí estaba ella sentada en una banca vieja se paró y me dijo … Pensé que no ibas a venir Nacho ..
Y como me iba a perder de esto le dije enseñándole mi verga bien parada aún dentro del pantalón.
Ven me dijo, me empezó a morder la oreja, y empecé a sentir esos pechos de fantasía, se los toqué por encima de su camisa, le quise meter mano adentro pero ella me quitó la mano y se fue directo a mi pene, Cógeme por atrás pero no levantes la falda y le empecé a dar por atrás ella estaba parada y yo atrás de ella, amarrándole los melones fue algo indescriptibleSi papi sigue aahh; la verdad no quería que quedara así la cosa por lo que tuve que sacarme el pene de mi pantalón que me apretaba muchísimo y le empecé a dar otra vez, al sentir ella mi pene por fuera empujaba hacia atrás más fuerte, le empecé a desabrochar con una mano su camisa de colegiala y con la otra me le subí la falda por adelante se la subí toda, ahora solo había una tela rosada entre mi pene y sus nalgas, ella estaba como poseída ella hacía más frenético el movimiento que yo; con una mano ya podía sentir sus pezones que tenían unas puntas bien duritas, al mismo tiempo acariciaba su conchita por encima de sus pantys y dicho y hecho había pelos por todos lados eran suavecitos, le metí mano por debajo y por fin pude sentir sus pliegues vaginales era tanta mi desesperación que le metí un dedo que hizo que me viniera sobre su culo y manchara sus pantys rosados, pero eso no hizo que mi calentura bajara, le bajé los pantys. Por favor no quiero que la metas o si no aquí le paramos, tuve que sacarle la puntita de su entrada y empezar un vaivén de entrada y salida sobre su conchita, podía sentir sus pelitos sobre mi pene eran realmente grandes, y entonces se me ocurrió meterle un dedo en su culo, se lo metía hasta el fondo, logrando arrancarle gemidos fuertes, le empecé a meter dos dedos y nuevamente se los metí hasta adentro de su ano y esta ves le empecé a bajar y a subir mi pene; mi cabecita recorría arriba abajo su esfinger que no lo contraía, le metí la puntita y ella se agacho más, ay papi que haces, no lo hagas duro, aproveché que estaba bien lubricado por los flujos de Karen y solo empecé a meter y sacar la pura puntita, lo hice por un buen rato hasta que ella se recargó sobre mi pene con tal fuerza que gritó muy fuerte que pensé que alguien vendría a buscarnos, ella se quedó quieta con la tranca en su culo y empecé a moverme, se lo empecé a meter y sacar mientras ella se corría.

 

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