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Lindas vacaciones

Publicado por Anónimo el 30/11/-0001

Fui de vacaciones a una zona muy linda en Guanacaste (Costa Rica), iban casi todos mis amigos y amigas y tres chicas que no conocía, las cuales fueron invitadas por algunos de mis amigos. Nos hospedamos en un hotel de montaña cercano a un río, esa noche nos fuímos lejos del hotel y organizamos un bailongo a las orillas del río, la ridiograbadora no producía una buena intensidad de sonido dado que gran parte se disipaba en el ambiente. Me acerqué a hablarle a una de esas tres que no conocía, era de 1,60m de estatura, delgada, pelo castaño claro lacio largo, le llegaba a media espalda, piel blanca pero con una ligereza de bronceado lo que le permitía no tener esa palidez común en la gente blanca. Sus ojos color miel enloquecían a cualquiera, sus labios pequeños y suaves me pedían que los besara, sus nalgas eran bien redondas y grandes lo que le permitía tener un culo de lujo, buenas piernas bien carnudas, sus senos eran pequeños pero excitantes, sin lugar a dudas esta era una hermosa latina. Esa noche vestía un jens negro ajustado, cualquiera diría que se había untado mantequilla para poder ponérselo, una blusita corta mostraba su fina cintura y su ardiente hombligo.

La noche era fría y entre tanta conversación estando sentados nos tomamos de la mano para tratar de calentarnos un poco, seguimos conversando pero nos acariciábamos las manos con los dedos, hasta que le dije que fuésemos a dar una vuelta, nos alejamos un poco y ahí sin pensarlo mucho ambos nos abrazamos para darnos un enorme beso, su lengua jugueteaba con la mía y en ocasiones me mordía suavemente los labios a la vez que los chupaba. Estábamos muy excitados, no pude contenerme y baje mi mano para sentir su hermoso culo, mi pinga estaba bien parada y la presión que se ejercía por nuestro abrazo me excitaba cada vez más, sin lugar a dudas ella ya había percibido mi erección y me dijo suavemente al oido: "Quiero hacer el amor contigo", el frío era tal que decidimos hacerlo en la habitación del hotel si teníamos la oportunidad o al día siguiente a plena luz del día en la montaña ya que de haberlo hecho ahí seguro nos daría un resfriado. Nos fuimos al hotel y ahí encontramos a una amiga y un amigo haciendo el amor, pero nosotros queríamos más intimidad, parecía que teníamos años de conocernos, teníamos mucha compatibilidad y nos sentíamos muy bien estando juntos, nos quedamos en el restaurante del hotel tomando un par de tragos. Ese día no podríamos hacer el amor, pero si dormimos juntos y nos costó dormir porque ambos jugamos con caricias pero al final logramos caer en el sueño.

Al día siguiente nos fuimos al río los dos solos, subimos bastante para no ser vistos. Yo me quité la camisa y la pantaloneta para tirarme al río, quedé solo en calzoncillos, ella hizo simultaneamente lo mismo y quedó con un bikini pequeñito tipo hilo dental, su cuerpo era precioso y mi erección fue muy rápida ella lo noto y me dijo que quería chupármela. Nos metimos al agua y empezamos a besarnos, desabroche la parte de arriba de su bikini y quedaron expuestas sus hermosas tetas, pequeñas pero con unos pezones grandes y oscuros, muy ricos que empezé a lamer, preferimos salir del agua, nos secamos, ella colocó un paño grande en el suelo y se colocó de pié sobre éste, me llamo y me acerqué, entonces le quité su tangita y observé una vagina muy linda, con un mechoncito de pelos cortitos, sus labios vaginales estaban a punto de estallar entonces la acosté en el paño y exploré todo su cuerpo con mi lengua, la pude saborear completamente hasta concluir en su húmeda vagina, ahí la hice llagar hasta tal punto que me suplicara hacerla tener un orgasmo, chupe su clítoris con más vigor y la escuché gemir de placer cuando obtuvo un sensacional orgasmo. Me acosté y ella me empezó a chupar la cabeza de mi pene, se concentró tanto en este punto que el placer era incontenible, estaba a punto de eyacular cuando me dió un respiro en el momento en el que bajo hasta el tronco e inició un movimiento rítmico de subir y bajar con succión y las caricias de su rica lengua. Se metió toda mi picha en su boca y dentro jugaba con su lengua lamiendo cada rincón. Se detuvó y me dijo que todavía no quería que me regara sino la había penetrado, así lo hice y acto seguido puso sus nalgas sobre mi para permitir que su vagina pudiera tragarse mi miembro, empezó a realizar un movimiento muy sabroso sus nalgotas era muy ricas y con mis manos las acariciaba mientras que mi boca buscaba sus ricos pezones, nos matuvimos un buen rato así, luego nos hicimos a un lado y contiué la penetración, al rato ella quedó abajo y pude empezar a penetrarla con más fuerza y de forma tal que ella podía sentir un mayor placer al haber un mejor roce de nuestros cuerpos que ejercían presión más estimulante sobre su agrandado clítoris, alcanzó su segundo orgasmo de la mañana, y entonces me puse de pie y ella volvió a chupar mi pinga como antes lo había hecho, esta vez me la chupaba con mayor intensidad se notaba que lo que quería era hacerme eyacular. Fueron unos minutos lo que tardé, cuando empecé a hechar todo mi semen en su boca, la cual no abrió en todo ese momento hasta que empezó a salirse por su boca, dejó caer al suelo toda aquella sustancia blanca y pegajosa, se limpió con un paño y nos dimos un rico beso, algo más salado de lo normal.

Nos metimos al río desnudos, disfrutamos un buen rato, nos reímos, hablamos, gozamos y luego nos fuimos al hotel y nos reunimos con el resto de nuestros amigos. Tuvimos chance para hacerlo un par de veces más en esa semana y luego cuando volvimos a San José salimos unas tres veces, no volvimos a hacer el amor porque el estudió nos quitaba mucho tiempo, esperar a las siguientes vacaciones era mucho tiempo así que decidimos seguir nuestras vidas por aparte.

 

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