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Con mi cuñado me siento toda una mujer siendo un hombre

Publicado por Carlos el 07/03/2016

Después de más de un año he vuelto a tener sexo con un hombre, me llamo Carlos y vivo en la costa de Perú, mi familia es de la sierra, pero todos vivimos en la costa, casado con hijos, al poco tiempo que me case me comenzó a gustar vestirme de mujer, y moldear mi cuerpo, esto me excitaba mucho, pero tuvo que pasar algún tiempo para que lograra tener relaciones sexuales con un hombre.

Mi primera vez fue con el primo de mi empleada, con él estaba casi medio año, la pasábamos muy bien, mi gusto por la verga era insaciable, de manera que no sé si se hartó de mí, pero al final se fue por la selva y ya no volvimos a vernos.

La semana antepasada en que le dije a mi esposa que quería relajarme un poco y viajaría a la sierra por una semana, allá vive su hermano solo, un solterón de 45 años y que según mi mujer nunca ha probado mujer, ella siempre se comunica con él, yo y ella somos muy abiertos en nuestras conversaciones y gustos por lo que ella sabe muy bien que también me gustan los hombres, ella no se hace problemas y es como si le agradara mi orientación, porque juntas hemos comprado en Gamarra mis calzones de diferentes colores, mis sostenes y enagües para dormir, por lo cual el día que iba a viajar me arregló en mi maleta todo eso, una mini de licra y un par de zapatos de taco aparte de mi ropa de hombre y me dijo riendo ahora quiero que seas mi marido y mi cuñado anda y hazle probar a mi hermano, pero no le digas que yo te mando, que no sepa nada, yo lo tomé entre broma y serio.

Cuando llegué a la sierra hacia un frio terrible y llovía constantemente, ese sábado por la tarde nos pusimos a tomar cañazo para que la altura no me haga mal, pero a pesar de eso el frio no pasaba, para evitar que me dé, el mal, mi cuñado fue a mi cama a dormir conmigo, no podía conciliar el sueño, el parecía estar dormido, fui abrigándome pero también entrando en puteria, no me aguanté y bajé mi mano a la altura de su entrepierna, él estaba solo con trusa y se sentía que la tenía dura y caliente, así estaba un rato, pero no aguanté y busque meter mi mano por dentro sentí después de mucho tiempo algo divino unja riquísima verga suavecita, yo con un temor terrible a que se despierte y se moleste, él no se movía, luego me metí por dentro de las frazadas y baje mi boca hasta encontrar su sabrosa verga, la comencé a mamar suavemente, el de rato en rato hacia un ademán de movimiento, mientras yo saboreaba su líquido gelatinoso y saladito, pasaba con mi lengua suavemente por la cabeza de su verga, asi estaba un buen rato hasta que no aguanté y decidí darme la vuelta subí lentamente para evitar que se despierte y me desvestí completamente, luego me coloqué de costado y me pegué hacia él, llevé su verga hacia mi huequito, digo así porque estaba cerrado como si fuera la primera vez, me hacia atrás para que entre pero se escapaba, no sabía cómo hacerlo me cansaba intentando que entre, en eso hizo el como si despertara y empezó a moverse, yo me puse boca abajo y con mi mano lo jalaba para que el suba, creo que entendió y montó al fin, dirigí nuevamente su verga a mi coñito y el empezó a empujar si les digo que estaba duro que me dolía entraba poco a poco muy ajustado que por ratos quería sacarlo, le pedí que se bajara un momento, fui al baño, hice el dos, me lavé y regresé creo que ese fue el momento en que fue entrando hasta el fondo, me ardía un poco pero era muy pero muy rico sentir algo duro y a la vez muy suave que me vaya perforando mi coño, era una sensación inmensa que no me importaba lo que pensara, se fue haciendo más suave y entraba y salía tan exquisitamente que me quería volver loca de gusto , le jalaba hacia mí, le gritaba y le pedía más, hasta que él se quedó quieto y escuche un suave quejido, había terminado, nos quedamos pegados el encima mío se quedó dormido, pasaría algo de media hora y yo empecé a mover mi trasero suavemente quería más, dentro mío sentí algo que me iba llenando, se le había parado comenzó nuevamente a meter y sacar, le dije ahora soy tu esposa mi amor, mucho tiempo he deseado estar contigo, él dijo pero que dirá mi hermana, no hay problema le dije, ella no lo va a saber, me moví rápidamente y con desesperación sentí que terminaba y el seguía metiendo y sacando, tenía que seguir aguantándole hasta que terminara, luego lanzo un quejido y se quedó nuevamente quieto, los dos satisfechos, luego se bajó, coloco su pierna sobre mi trasero y así nos quedamos dormidos como marido y mujer.

Al siguiente día él se había levantado temprano, me miro y me dijo estoy haciendo el desayuno para mi esposa querida, fue algo maravilloso oír esas palabras, me levanté, saque mi ropa de mujer y me empecé a vestir, el me vio y dijo has venido preparada, si le dije preparada para ser tu mujer y servirte como tu perrita y como tú quieras, estaba arrecha nuevamente, él se acercó, me beso en la boca y yo le jale nuevamente a la cama, me volví a desvestir y me entregue en cuerpo y alma a mi nuevo esposo, le cogí un cariño y deseo que no salimos en todo el día tuvimos como cuatro relaciones sexuales y les juro que yo quería más no se no me cansaba, cada vez me sentía más arrecha, todo el día estaba vestida de mujer y el me admiraba, era maravilloso estar así al lado de un hombre y que nadie nos fastidie, me sentí la mujer más feliz del Universo, así estaba cinco días éramos como una pareja normal, ahora yo voy a la sierra o el viene a la costa, mi mujer solamente se sonríe y se hace de la vista gorda se va al mercado y nos deja solos para hacer el amor.
Lo que les narro es verídico, no saben cómo me siento siendo esposa y esposo a la vez es maravilloso que te comprendan y no te rechacen, ojalá podamos concretar el vivir juntos los tres.

 

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