Categorías

Relatos Eróticos

Gays

Culto al sexo

Publicado por Centurion el 20/09/2014

Historia
Años atrás había escuchado de un llamado culto o grupo de sexo que se reunía después de cada campeonato de culturismo….. acá la historia.
Era un teatro antiguo donde se realizó este campeonato al que fui invitado por mi amigo culturista ( una vez tuve una muy ardiente tarde de sexo con él…otra historia).
No hace falta decir que estos campeonatos son bastante extensos en duración por todas las categorías, así que entre cada una mi amigo me invitaba a ir detrás del escenario para felicitar a los suyos.
Es impresionante ver a tanto hombre musculoso aceitado en minúsculos bañadores o bien desnudos mientras se cambian ( o desvisten) antes de salir al escenario. Yo gustosamente me ofrecería a esparcir aceite en esos cuerpos pero hay que controlarse.
Uno de los organizadores se nos acercó y nos invitó a una fiesta a realizarse en una casa cerca de las montañas, esta fiesta era para celebrar la victoria de los ganadores de las categorías pero solo un grupo cercano de amigos, patrocinadores y público estaría presente por lo que vi con posterioridad.
Al llegar a esta casa se notaba un aire extraño en el ambiente, al menos para mi, como era mi primera invitación a estas fiestas de celebración supuse que hombres en bañadores e incluso thongs tipo hilo dental con menos tela que los usados por los stripers masculinos y mujeres igualmente semidesnudas corriendo en toples por los pasillos de la casa era algo normal.
Un corpulento hombre en bañador se nos acercó y nos indicó donde cambiarnos de ropa y si queríamos podíamos tomar algo de los armarios para usar en la piscina.
Cruzamos varias salas y en los pasillos varias parejas de hombres besándose y acariciándose como si fuera a acabarse el mundo, incluso entre mujeres se daba esta escena así que ahí caí en cuenta de qué clase de fiesta se trataba. Mi duda al respecto quedó aclarada cuando quedé perplejo al ver al ganador de la ronda sobre 120 kilos al que otro musculoso le estaba dando una monumental mamada delante de varias personas. Qué pasa aquí ? solté en voz alta y un musculoso y bronceado hombre en un bañador minúsculo me mira, se acerca a mi cara y me dice al oído que el que le está dando la mamada es el que quedó en segundo puesto y estaba pagando una apuesta al triunfador. Mientras terminaba de decir estas palabras veo como mi informante se pasaba una mano en su miembro que sobresalía de su bañador y su mirada se fijaba en el campeón cobrando su apuesta, la que tomaba otro inesperado giro. El penitente ahora se levantaba con sus manos acarició al dueño del pene que recién tenía en su boca y lo besa con toda fuerza dándose grandes caricias por todo el cuerpo.
Pasado un momento le da la espalda a su oponente apoyando sus manos en el sillón donde estaban y veo como el campeón introduce un enorme pene por su trasero. No hubiera sido mas extraño lo que vi si no fuera porque el pasivo en ese momento estaba por lejos desagradarle lo que estaba sintiendo, es más, lo disfrutaba y su rostro lo reflejaba y reafirmaba pidiendo que se lo metieran mas adentro ¿?, era claro que no era la primera vez que era penetrado por un hombre y vaya que lo disfrutaba ( cuantas apuestas habrá perdido o segundos lugares habría obtenido antes ? )
Ya me había cambiado de ropa y quedado con un brief blanco y mi amigo que ama lucirse se quedó para mi asombro en un thong que le quedaba realmente bien. Me calentó mucho verlo así y quería solo agarrarlo entre mis brazos pero fui interrumpido por el tipo que me explicó lo de la apuesta preguntando si había encontrado algo que me gustó. Él se acercó y pasó sus manos por mi pecho y cintura elogiando mi cuerpo.

Vaya, vaya, me impresionas decía, esperaba contemplarte y superaste mis expectativas.

Mientras decía esto quedó con su mirada enfrentando la mía casi rozando nuestras narices. Dejó ver una sonrisa pasando uno de sus dedos por mis labios, esto definitivamente me prendió, no me importó que mi amigo estuviera ahí mirándonos, y mucho menos le importó a él. Seguía mirándome fijamente curando siendo que su paquete endurecido como lo había visto antes presionando sobre el mío. Rítmicamente mueve su cintura de un lado al otro ayudándose con la otra mano que puso en mi trasero para acercar mi cuerpo al suyo. Luego acercó sus labios a los míos y en un embiste de lujuria comenzó a pasar su lengua por mi boca y enrollarla alrededor de mi propia lengua. Tanto desenfreno solo me animó a agarrar su cabeza y presionarla contra la mía y rápidamente bajar mis manos y tomar cada una de sus nalgas en un masaje circular bajando su bañador y exponer ese bello trasero a la luz de las lámparas de esa habitación.
No recuerdo cuando tiempo estuvimos en ese juego, solo sé que de un momento estaba tendido de espalda en una cama desnudo con mis piernas al cielo con el rostro de aquel hombro hundiéndose en mi trasero. Con cada lamida de su lengua en mi ano me provocaba una serie de espasmos maravillosos que no quería que terminara. Una y otra vez su lengua se perdía en mi interior, húmeda, carnosa, gloriosa herramienta de placer.
No me había acordado de mi amigo en ese momento hasta que de pronto siento un peso detrás de mi cabeza, eran sus rodillas a cada lado y cuando miro hacía arriba veo un pene enorme duro y grueso como lo recordaba acercarse hacia mi boca introduciéndola lentamente. Yo solo me apresuré en apretar mis labios en torno a su diámetro lo mas que podía succionando y lamiendo con mi lengua lo mas vigorosamente posible
Delicioso placer, manjar de carne el que saboreaba y lamía incrementado a mil por unas manos calientes que agarraron con firmeza mi pene masturbándome enérgicamente. Cómo podría adivinar que luego unos labios carnosos rodearían mi glande para luego perderse en la profundidad de una garganta húmeda; si, mi amigo estaba en un perfecto 69 conmigo y cada uno chupaba con mas intensidad el miembro del otro mientras una lengua continuaba sumergida en las profundidades de mi esfínter.

Cuando dejamos de chuparnos nuestras vergas, el musculoso que tenía su lengua en mi ano se levanta, acerca sus piernas a mi trasero y veo un pene de unos 23 centímetros y casi tan grueso como el de mi amigo. Escupe en su mano y esparce su saliva en su pene y luego introduce 2 de sus dedos hasta llegar a mi próstata provocándome un gemido y jadeo incontrolable para mí. Por acto de magia o calentura en realidad, siento que mi esfínter se dilata aún mas, lo que se agradece por lo que estaba por venir.
El vigoroso hombre agarra su tronco duro y lo comienza a introducir lentamente por mi trasero a media que va mostrando una sonrisa maliciosa y de satisfacción por lo que estaba haciendo.
Pasado un rato de embestidas continuas y energéticas deja caer su peso sobre mi quedando nuestros pechos uno con otro, se apresura a poner sus manos en mi nuca y agarrarme a besos desenfrenados. Su lengua seguía haciendo el mismo milagro que con mi ano, excitarme hasta no poder, solo quería gritar de place son ese tubo de carne escarbando mis entrañas y presionado mi próstata con fuerza una y otra vez, pero no podía, su peso me asfixiaba y su lengua no dejaba pasar mas aire quedando una pausa en el instante en que él da un fuerte quejido apartando su boca de la mía y levantando su cuerpo y cabeza hacia el cielo. En ese momento logro ver el origen de aquel dolor y veo detrás de él a mi amigo introduciendo su verga en el trasero de este. Sin compasión le dio una embestida de lleno hasta el fondo provocando un grito que tiene que haberse escuchado en todo el piso de la casa

No por favor, para un momento, mas despacio le decía, pero mi amigo estaba tan tan excitado que hacia caso omiso a las súplicas y le daba una segunda estocada y una tercera teniendo como respuesta unos ojos blancos y gemidos cada vez mas placenteros por parte del embestido.
En la medida que lo penetraban sentía en mi trasero como su miembro se ponía mas y mas duro. Ya no sentía el dolor inicial, ahora era placer, placer carnal intenso y que por ende me lo transmitía a mí.
Ahora tenía en mi el peso de 2 hombres, 2 montañas de músculo sudoroso y bronceados maravillosamente sobre mi cuerpo, cada uno embistiendo el trasero del otro en armónica sincronía.
Mi eyaculación llegó hasta mi cara con fuerza provocado por esa verga inmensa en mi trasero que seguía bombeando sin parar por varios minutos mas hasta que siento un chorro caliente en mi interior acompañado de espasmos y gemidos continuos.
Así como no hubo una pausa entre mi orgasmo y sus penetradas, mi amigo tampoco dejó de hundir su verga en ese trasero. El tipo dejó caer nuevamente su cuerpo sobre el mío, no dejó salir en ningún momento su pene de mi trasero quedando quieto, tendido sobre mí entregado a la voluntad de mi amigo que continuó dándole con mas fuerza por el ano.
Yo creo que fueron un 10 minutos adicionales de estocadas que le dio hasta que un gemido de placer evidenció el orgasmo que venía llenando de leche caliente esa cavidad.
El tipo sobre mí no paraba de jadear y decir repetidamente que no parara, que no parara por favor. Mi amigo detrás de él sudaba a mares y le daba mordiscos en su espalda a la vez que una segunda oleada de líquido caliente se adentraba en mis intestinos.
Qué momento aquel contemplar nuestros cuerpos al que le sacamos el máximo de provecho solo por el placer del sexo, sin tapujos, ni estereotipos, solo el placer de tenernos para complacernos.

Cada uno se puso su bañador y nos besamos como muestra de agradecimiento para luego dirigirnos al pasillo central.
En una de las salas veo otra escena donde un joven con cuerpo de modelo fitness era penetrado por un negro de unos 120 kilos a la vez que le chupaba la verga a otro musculoso. Me sorprendo al ver que al que le chupaba la verga y este, van a mi gimnasio donde el menor es entrenado por el otro para que agarre volumen. No tenía como sospechar que así era como pagaba su entrenamiento pero lo amigables que se ven allá siempre me llamó la atención.
Como mis ojos quedaron pegados en esa imagen, el musculoso que recién me había llenado con litros de leche me dice que es habitual que un culturista con mas tiempo en el ruedo apadrine a un joven aspirante a este medio entrenándolo, ayudándolo con su dieta, inyecciones y esas cosas y que terminen tarde o temprano en la cama. Es mas en ese momento el menor estaba agradeciendo a los otros dos por la victoria obtenida en su categoría y esa era una práctica habitual donde los nuevos de las categorías juveniles era sometidos sexualmente por sus mentores después de cada competencia como una forma de liberar la cantidad de semen acumulado por las semanas de abstinencia para llegar a la competencia en buena forma.

Cuando nos retiramos de esa fiesta varias horas después por supuesto, me quedé pensando en cuantos lugares se da esta misma situación. Es tan cerrado este circulo que solo se oyen rumores y solo unos pocos somos los elegidos para participar de esta cofradía ?. Además que muchos de los que estaban eran hombres casados, mezclándose con otros hombres, penetrando y siendo penetrados por otros, chupando vergas, dejándose chupar.
En otros casos las parejas de cada matrimonio o novios se intercambian como swingers para tener sexo en privado o en público ante la mirada cómplice de todos los asistentes, y ver estas mismas caras en el gimnasio compartiendo como cualquier normal, como si nunca hubiera pasado.

 

¿Ganas de SEXO? No desesperes, descubre quien más quiere sexo en tu zona!