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Dando rienda suelta a mis deseos más eróticos

Publicado por Dago Montiel el 17/04/2015

Esta es mi historia me llamo Dago Montiel, todo comienza con el chico del bulto grueso quien tiene 28 años de edad. Vive en la hermosa Ciudad de Bogotá Colombia, la calurosa historia comienza, una linda tarde con mucha brisa al norte de la capital, caminaba como todo un macho cabrío y muy de vez en cuando pasa su mano por el torneado paquete que se forma en su parte delantera, como su cerebro siempre anda pensando en morbo su paquetón esta fuerte y duro a la espera de que alguien lo mire para que se coma todo el almíbar que está dispuesto a dar con su acalorado y deseoso cuerpo, se siente algo cansado y decide centrarse en una cilla del parque que esta por los lados de la autopista, con sus piernas abiertas y dando un masaje como el que no quiere la cosa a su pene por encima del jean, que en realidad estaba que explotaba; Es tan bello que no pude resistir mirar como lo apretaba pidiendo a gritos alguien que quisiera seguir la lujuria del macho que para el mundo estaba dispuesto me senté al lado y le hice la pregunta idiota que todo el mundo hace,

- fumas? Y aclaro no fumo…..!
- Me dice no porque el humo dañaría mi potencia.

Y nuevamente toca eso que no quería estar en su bragueta, le invite a tomar un trago en un bar que estaba muy cerca y que con frecuencia iba. Cuando llegamos llamo a un amigo y con risa telefónica le dice a su amigo encontré un goloso deseoso de mucha cuerda, me dijo que vivía a unas pocas cuadras que si quería pasar por su casa.? Y decirle a quien...!
Si moría de ganas de ver el azote que había para mí, el amablemente llamo un taxi y en veinte minutos me encontraba en su apartamento ubicado en un veinte avo piso, cuando se abre la puerta del apartamento veo dos hombres guapos plenamente desnudos, que solo se tocaban al vermen. Cuando me vieron me observaban
“como mira el buitre la carne a punto de descomponer.”

Estos hombres sin pensar me rasgaron mi camisa y cuando menos pensé uno de ellos me lamia el ano y el otro por encima de mi espalda me metía sus dedos y su amigo los chupaba enserio que quería gritar de gozo esa lengua entraba más allá de lo prohibido y mi esfínter estaba totalmente dilatado a la espera de los tres penes que habían para mi,
los quería todos tres, en un momento les dije no quiero compasión quiero que sean rudos machos y necesito su leche dentro. me han puesto en 4 me sentí una perra cuando veía 3 machos haciendo fila para tener mi agujero y taparlo con leche. Llego Sebastián como macho dominante y dice
-la perra es Primero mía, y comienza metiendo sus 20 cm en mi oyó me movía salvajemente y le pedía que por un lado pusiera uno de sus dedos, cuando dije esto llego Juan su amigo y metió dos de sus dedos por un lado, tuve que gritar de la alegría y del placer, fue tanto que me vine de inmediato sin tocar mi pene.
De repente sebas grito….! AHHHHHH
Esta perra aprieta mucho me vengo;
No quise que lo sacara quería toda esa leche dentro.
-llego Juan su amigo y de una sola lo metió en realidad no sentí diferencia de bergas porque eran muy parecidas también de 20 cm pero mi culo solo respondía y mejor que nunca porque la leche de Sebastián era el lubricante perfecto para mi culo.
Y solo deseaba que se viniera rápido ya que no me cansaba de ver la Berga del tercer hombre que era más pequeño pero su Berga era 5 cm más grande.
cuando Juan se vino no espere a que me buscara fui y puse mi agujero que aun soltaba leche caliente y penetre ese monstruo en mi agujero y grite del dolor era muy fuerte me sentía desgarrado, pero como macho debía de aguantar y este hombre se movía sacando todo y me envestía con la furia de un toro, en un momento sentí que por mi pierna corría semen era porque se eyaculo dentro.
Pero seguía igual de potente ya mi culo estaba desesperado y enserio que no aguantaba más, en ese momento dice.
-Sé que eres goloso tu que siempre quieres más,
-Respondí: Si si si si así que solo puse una sonrisa de puta tragona, y sin mentir me saco la verga y metió 1.2.3.4 dedos en mi ano y por último el monstruo como sintió que no entraba. Me escupió el agujero abierto y metió de un solo tirón la Berga y sus 4 dedos.
Y rápidamente se vino sobre mis intestinos. Ya no quería ni sentarme solo quería una ducha y dormir..... Me sentí feliz esa noche y lo mejor sé que antes de irme hay repite.
Léxico
Berga = pene

 

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