Categorías

Relatos Eróticos

Gays

El truco del slip

Publicado por Anónimo el 30/11/-0001

Cuando uno es adolescente y desea algo hace cualquier cosa por conseguirlo, por supuesto que hay excepciones de chicos que son tímidos o temerosos de lo que pueda suceder y no se atreven a dar el primer paso y se quedan frustrados o con sus instintos reprimidos, este no es exactamente mi caso porque si algún chico me gustaba inventaba cualquier cosa por extravagante o estúpida que pudiese ser para tratar de conseguir mi objetivo.
Teníamos un grupo de amigos entre diecisiete y veinte años con los cuales nos divertíamos bastante, haciendo deportes, camping, bailes o cualquier cosa que sirviese para pasar el rato.
A mi me atraía el culo pomposo y bien redondito de Gustavo un chico que me llevaba un año en edad, pero no me atrevía a decirle algo directo de que quería disfrutar de su culo paradito por temor a que se enojase o descubriese mis intenciones con los demás chicos del grupo.
Se acercaba mi cumpleaóos número 18 y lo esperado era que mis amigos me regalasen discos de esos que estaban de moda como de Palito Ortega, Raphael y tantos otros que estaban en voga hace casi tres décadas.
Cuando llegó mi cumpleaños Gustavo me dijo:


-Que querés que te regale para tu cumpleaños? Porque ya tenés tantos discos que no hay ninguno nuevo que te falte.


Pensé un poco antes de contestarle:


-Regalame lo que te gustaría recibir el mes que viene en el tuyo...


Era una forma elegante de salir del paso y al mismo tiempo enterarme que necesitaba él o que prefería que le regalase, porque de buena gana le hubiese contestado: "Regalame tu culito redondito".
La charla quedó allí y pasaron los días sin hacer más comentarios sobre el tema hasta que llegó mi cumpleaños en el que recibí los acostumbrados discos, muchos de ellos iguales por los que tuve que ir a cambiarlos por otros que no tenía.
En cambio Gustavo muy misterioso me llevó a un rincón y allí me dio un paquete pequeño envuelto en un papel de regalo color azul con una cinta blanca y me dijo que no lo abriese hasta que llegase a mi casa.
Por supuesto que me lo dio a escondidas de los demás porque no quería que lo vieran y si se hubiesen dado cuenta el paquete estaría en las manos de ellos y abierto en la mitad de la vereda.
Pensé que sería alguna broma rara. Pero le hice caso, y hasta que no entré a mi casa no abrí el paquetito.
Qué sorpresa! Eran dos slips azules con rayas rojas.
El muy cretino los había doblado tanto que dentro de ese diminuto paquete quien se iba a imaginar que allí dentro estaban esos dos slips.!!
Cuando los desdoblé para ver si me servían, de entre ellos cayó una nota que decía:


"Para saber si te quedarían bien, los he probado antes, tal vez no te queden bien porque yo tengo algo más grande que tú, pero el resto te quedará bien.


Me dio risa al leer esa nota, lo tomé como una broma, y lo que él tenía más grande que yo era sin lugar a dudas "el culo", pero por lo que decía su nota estaba haciendo ostentación de poseer una verga más grande que la mía, y no del culo precisamente hablaba en su nota.
Me excité un poco pensando que ese culo que yo deseaba desde hacía tiempo había estado en contacto con esa tela aunque más no fuese por unos segundos.
Enseguida me lo puse, pero al revés porque quise apoyar mi verga totalmente erecta sobre el lugar en que había estado su culo en contacto con esa prenda íntima.
Mi verga quedó dentro del slip, empecé a acariciarla con mis dedos hasta que no soporté más tanta excitación, la saqué por la parte de arriba y comencé a correrle el prepucio a toda velocidad hasta que la leche empezó a asomarse mojando toda la parte de atráas del slip, no cesé de apretarla y pajearme imaginándome que la metía en el culo de Gustavo.
Al rato, ya más calmado pensé en lo sucedido y la forma en la cual agradecerle el disfrute que me había dado sin saberlo.
Se me ocurrió mandarle una nota que más o menos decía:
"Me probé tu regalo y aun se notaba el calorcito de tu cola en él, por esa causa mi verga se despertó quedando apretada en ese obsequio tan pequeño".
A la tarde me encontré nuevamente con ellos, Gustavo estaba más alejando y pensativo. Me acerqué a él y le di la nota de agrdecimiento, la cual guardó en un bolsillo sin decir nada y nos pusimos a conversar de cosas del momento.
Al rato miré el lugar donde se encontraba y no lo vi, recorrí el lugar con la vista hasta que lo encontré leyendo el papel con una sonrisa en sus labios.
Los demás quisieron saber que leía tan afanosamente e intentaron quitárselo pero llegaron tarde y todos vimos como Gustavo lo rompía en mil pedazos.
Me hizo un gesto con la cara y la boca sonriendo y se fue hacia su casa.
Al rato cuando me deshice de los demás aparecí por allí, me hizo pasar y muy altanero me dijo:


-No creo que te haya quedado chico, porque mi verga es más grande que la tuya.


Esa burla me hizo enojar! y la tomé como un desafío por lo que le contesté:


-Traé una regla y las medimos para ver quien gana!!


No lo pensó dos veces fue corriendo a su habitación y a los pocos segundos estaba de vuelta con una regla diciendo quien la medía primero.
Le dije que el que ostentaba ser pijudo era él así que yo se la mediría primero.
Con un poco de pudor y muy lentamente bajó el cierre de su pantalón metió la mano y sacó una verga de considerable tamaño en estado de semiletargo.
Acerqué mi ma! no para medirla, él se estremeció con el contacto de mi mano fría en ese órgano caliente que con el solo contacto de mi mano se endureció al máximo de su potencia.
Acerqué la regla disfrutando de la visión de su glande rosadito caliente y palpitante, medí el pedazo de verga que se asomaba por allí hasta que le dije que se quitase la ropa porque así no podía medirla con presición.


-Sí, tenés razón la ropa me roba centímetros de carne y vas a ver que te voy a ganar!!! Vamos a mi dormitorio, porque puede llegar alguien....


Una vez allí quedó completamente desnudo porque lo primero que se sacó fue la camisa dejándome admirar su pecho muy musculoso por la natacioó que practicaba y a los pocos segundo sus pantalones cayeron seguidos del slip.
Lo tenía desnudo frente a mi, pero su culo no podía verlo por que no se daba vuelta por nada, para qué me lo iba a mostras si había que medirle la pija y no el culo!!


-Ahora sacate vos la ropa?


Lo obedecí mientras el admiraba mi verga completamente dura comentó: -Creo que vamos a empatar...


Me paré frente a él, acerqué mi pija a la suya y eran casi iguales!!
Al rozar con mi glande sobre el lugar en que se une su verga al cuerpo ésta estaba coronada por una vellos muy rojizos, él se apoyó en mi brazo dándome un beso en los labios.
Ni que decir que el objetivo de mi visita desapareció y la regla cayó al piso mientras nuestros cuerpos se fundían en uno solo de tan fuerte y apretado que fue el abrazo que nos dimos mien! tras mis manos buscaron sus nalgas para poder apreciarlas todo lo máximo posible.
Nuestros labios siguieron unidos un buen rato con nuestras lenguas escudriñando en el interior de las bocas, llenándolas con un intercambio muy abundante de saliva como si siempre lo hubiésemos hecho.
Nuestras vergas palpitban apoyadas una sobre la otra apretadas entre nuestros cuerpos y ni que decir de los huevos!!! Podía sentir los suyosÿmás grandes que los mís subiendo y bajando apoyados contra los míos.


Nos separamos para respirar y Gustavo me dijo: -Nunca pensé que me sucedería esto!!! Creí que te enojarías conmigo!!!


-Nooo!!! Si tu culo me gustó siempre y lo desée desde que te empezó a crecer tanto....


No contestó nada se hincó en el piso y se puso a lamerme la verga muy suavemente y muy temeroso de que no me gustase o algo parecido.
Le fui guíado su cabeza a lo largo de ella hasta que de a poco le fui introduciendo el gladne en su boca hasta que él se encargó de ir tragándola toda.


-Pará!! No chupes tan rápido que me vas a hacer acabar antes de tiempo....!!
-Pérdoname, nunca lo había hecho... y está muy rico.., me gusta sentir como late tu pija dentro de mi boca...


Nos fuímos para la cama me acosté sobre ella y le dije que se pusiese sobre mi en formaa de 69, así podríamos chuparnos las vergas los dos al mismo tiempo.
Me obedeció y empezamos un delicioso 69 en el cual podía apreciar el hoyito que tantas pajas me había inspirado en los día anteriores.
No soporté más esa visión y ya que lo tenía a mi disposición comencé a tocarlo, para luego lamerlo y finalmente introducirle mi lengua húmeda y caliente.
Cuando sus gemidos se acentuaron y sus chupadas a mi verga siguieron el ritmo de su agitación comencé a lamerme los dedos para ir metiéndolos de a uno en uno hasta que con tres de ellos su esfínter cedió y dio paso al primer visitante que hurgaba en ese recinto. Mi verga estaba por explotar en su garganta, porque era tanta la saliva que tenía en su boca que ésta muy cómodamente se había deslizado hasta esas profundidades.
Dejé de pernetrarlo con mis dedos y le dije que se pusiese boca abajo con las pierna bien separadas. Así lo hizo y se la clavé toda como todo muchacho impaciente sin hacer caso de sus gritos de dolor porque su esfínter oponía mucha resistencia y se negaba a dejarme entrar.
Luego que mi verga estuvo totalmente alojada allí y tuve que soportar sus quejas y protestas ésta comenzó a agitarse sin siquiera hacer el clásico mete y saca porque el culito de Gustavo no soportaba ni el más leve roce, comencé a llenarle las profundidades con mi néctar, el cual me pareció abundante pero no lo vi dado que mi verga estaba totalmente clavada allí hasta el fondo de las entrañas de mi amigo. Le gustó mucho sentir esos disparos que rebotaron en sus profundidades pero al sacarla gritó mucho porque le dolía todo su recto y ni que decir de los bordes de la entrada que estaban todos agrietados y sangrantes. Mi verga estaba en las mismas condiciones, lastimada, sangrando y chorreante de lechecita blanquecina.
Gustavo tenía la verga totalmente marchita, había eyacualado contra la colcha de su cama pero ni se dio cuenta por el dolor que recibía en su parte posterior.
Le miré el culo y ese hoyito que antes era apretadito estaba hecho una calamidad!!!!
No sabíamos que hacer, nos fuímos a lavar y más le ardió con el contacto del agua fría, se le ocurrió ponerse un polvo para heridas y ese fue el segundo polvo que recibió su culito ese día. El inventó el regalo del slip, pero el resultado que le dio fue muy doloroso y no quiso probar nuevamnte hasta que llegó su cumpleaños y yo le hice el mismo regalo.
Me dijo que quería retribuirme el regalo de la misma forma en que yo le había retribuíido el suyo. Yo tuve más suerte porque me chupó el culo de una forma impresionante y cuando me metió la verga no me lastimó en lo mas mínimo y pudímos gozar los dos al mismo tiempo, ya que su verga no se descargó hasta que la mía no vertió todo el contenido de mis bolas sobre su estómago ya que me tenía con las pienans en sus hombros mientras me la metía y me la sacaba cada vez más bruscamente.
Fue muy lindo sentir sus gemidos cada vez que su pija expulsaba su semen acompañado por las contracciones cada vez más violentas de mi esfínter juvenil.
Esos dos regalos de cumpleaños sirvieron para que nos dejásemos de inhibiciones y disfrutásemos cada uno alternativamente con la verga del otro sin que nuestros amigos lo sospechasen.
Desde entonces fuímos muy amigos, más de lo que lo éramos antes. Y aún seguímos siendo muy amigos a pesar de que él se casó y tiene varios hijos, una vez al mes nos encontramos para rememorar viejos tiempos.
Hay que ver cómo se las arreglan algunos jóvenes cuando desean conseguir lo que les gusta!!!
Les recomiendo que si les interesa algún chico prueben "El truco de Gustavo", a él le dio resultado...
Si a alguien le da resultado espero que me lo cuente.

 

¿Ganas de SEXO? No desesperes, descubre quien más quiere sexo en tu zona!