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Día campestre, relato de sexo gay

Publicado por Alfre el 08/12/2015

Desde los comienzos de mi iniciación como gay pasivo, tuve algunas cuantas relaciones mas con distintas clases de hombres, pero hubo una,cuando ya tenía 46 años, que quedo como marcada a fuego en mi memoria. Recuerdo que esa medio mañana primaveral,muy templada, venía manejando por la ruta,desde Rosario a Santa Fe, tranquilo y sin mucho en que pensar. Ese día la ruta no estaba tan concurrida, quizás porque era domingo, así que me dedicaba a mirar los sembradíos y los montes que estaban al costado, de manera indiferente...iba a unos sesenta kilómetros por hora pues no tenía ningún apuro. Cuando volví a mirar hacia adelante, vi, como a cien metros adelante, a un hombre caminando por la ancha banquina que llevaba una bolsa grande y al parecer pesada, sobre el hombro derecho.,lo pase y como a diez metros, detuve mi marcha sobre la banquina a la vez que baje y lo espere...cuando estuvimos frente a frente, pude ver que era un hombre de mas de cincuenta años o quizás lo ajado de su rostro, indicaba eso. Lo salude con un buen día y el me contesto igual y de manera amable y respetuosa.,luego, le pregunté si me dejaba ayudarlo llevándolo a su destino a lo que él, agachando la cabeza, me dijo que no pues no quería causarme una molestia y porque además, vivía como a cinco kilómetros de la ruta y por un camino de tierra. Le abrí el baúl y le dije que no había problema ya que tiempo me sobraba,que cargara su bolsa y subiera al auto.,con cierta timidez lo hizo y entonces reinicie la marcha. me indicó que a unos mil metros mas adelante, había una calle de tierra y que era, cinco kilómetros mas adelante, donde el vivía.,le pregunte si vivía con su esposa y me dijo que no, que era separado hace mucho ya y que lo hacía con tres amigos de trabajo en el rancho de uno de ellos.,a los pocos minutos,llegamos.,había una tranquera y como a cien metros hacia adentro, había un rancho grande,bien cuidado y rodeado de una majestuosa arboleda.,cuando llegamos,ya los tres hombres estaban parados en la puerta y con cierta sorpresa en sus rostros como la del que no está acostumbrado a recibir visitas.,nos presentamos y al que había traído,se encargo de bajar la bolsa y que una vez abierta,pude comprobar que tenía varios kilos de asado y otras mercaderías. Me ofrecieron un banco para sentarme y también a que me quedara a comer con ellos a lo que,con un pudor fingido,les dije que si.,nos pusimos a conversar y pude saber que todos pasaban los cincuenta y cinco años y que el mayor, tenía sesenta.,a pesar de sus edades y de sus rostros agrietados por las arrugas,todos demostraban fortaleza física y salvo uno de ellos,que era bastante feo,aunque servicial y amable, contaban con cierto atractivo facial. Luego, uno de ellos fue a hacer el asado y los demás,seguimos conversando.,a la hora y pico ya nos sentamos a comer y descubrí,con sorpresa,que ninguno de ellos tomaba alcohol,solo agua o jugo. Comimos en silencio pero con la música de una radio de fondo.,cuando terminamos,todos decidimos dormir una pequeña siesta bajo los árboles.,miré mi reloj y eran ya las dos de la tarde. Cuando desperté, eran ya las cinco de la tarde y vi que los cuatro estaban ya levantados tomando mate.,me dijeron que me arrimara y así lo hice.,luego iniciamos una confiada conversación sobre el sexo, en lo cual (salvo el feo) todos parecían tener cierta experiencia pero forjada, salvo el separado,con la visita,distante,a alguna prostituta. Ya con mas confianza y con la posibilidad (incierta) de poder cojer con uno o con todos ellos, le solté de una la pregunta de que si alguna vez habían cojido con un gay a lo que todos me contestaron que no pero,a decir de uno de ellos,en ese momento y con las ganas que tenían,podían cojer hasta con una vaca siendo apoyado su dicho por los otros tres.,yo me envalentone y me entusiasme por la idea de tener cuatro pijas y les hice entonces conocer mis inclinaciones sexuales.,se miraron un poco sorprendidos pero solo por un momento, luego, el separado tomo la iniciativa de desnudarse y todos hicieron lo mismo.,dos trajeron un colchón de dos plazas y lo pusieron bajo la sombra.,al feo le dije que trajera agua para lavarnos y cuando lo hizo, todos quedamos limpitos...se pusieron parados en fila delante de mi y les fui chupando la pija uno a uno.,todos la tenían de una medida aceptable,salvo el feo que parecía tener un tronco circular colgando de su cuerpo.,me puse en cuatro y el primero en cojerme fue el que había traído..me la metió bastante fácil pues mi culo ya estaba bien dilatado por la calentura.,mientras, le seguía chupando la pija a los demá. Al ratito, el que me estaba cojiendo, acabó en una explosión de placer inundándome el culo con su leche caliente.,luego subió el otro y hizo lo mismo, después el de sesenta años y aunque le costó mas,también me llenó de leche el culo.,por último, me cojió el feo y la verdad,cuando me la enterró de un solo empujón,sentí como que en el culo,me entrara un fierro caliente pero a pesar de eso,me gusto mucho..al minuto,acabó y pude sentír dentro mío la fuerza de los chorros de leche que me bañaban por dentro..no terminaba mas de acabar.,cuando lo hizo, me sacó la pija y de mi culo,empezó a desbordarse como un río,la leche de aquellos cuatro sementales. Todos nos miramos contentos y agradecidos.,luego me lave y me dispuse a partir pues ya anochecía.,cuando subí al auto,los cuatro me hicieron comprometerme con otra visita a lo que les dije que si.,nos saludamos y apreté el acelerador pero despacio, sin ganas de irme. Al año pude volver pero no encontré a nadie,solo el rancho hecho tapera para alimañas..al rato,me fui despacio y lleno de tristeza..!!!

 

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