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La sorpresa

Publicado por Anónimo el 30/11/-0001

Para quien no me conozca de mi anterior relato os diré que tengo 22 años y el pelo de color negro, casi siempre lo llevo suelto y ondulado, mas o menos un palmo por encima del culo. Mido 1.62 cm y peso 52-53 kg, no me considero ni delgada ni gordita, uso una talla 38 de pantalón y yo me gusto, y creo que eso es lo que importa. No me quejo de pecho, tengo una talla 95 copa c de sujetador y me he hecho un pequeño tatoo de un escorpión en mi nalga derecha.

Hoy me has llamado por teléfono al trabajo y me has dicho que me esperabas esta noche en tu casa, que tenias una sorpresa para mí, que me pusiera aquella falda negra cortita y la blusa que tanto te gusta, y que llevara el tanga morado que me regalaste y el sujetador a juego, aquel que tan bien me queda, y que me pusiera unos zapatitos altos, te gusta como me resalta el culo con ellos.

Me has dicho que me esperabas en tu casa y ahora que estoy llamando a la puerta me doy cuenta que me tienes completamente dominada, aquello que me ordenes lo vas a conseguir.

Ni siquiera me has dado un beso cuando me has abierto y ya te has puesto tras de mí, y tus manos se deslizan por mi blusa, acariciando mis caderas y apretando mis pechos, mientras lames mi cuello y me das pequeños mordisquitos.

Comienzas a desabrochar mi blusa y dejas mis hombros al aire. Llevas de nuevo tus manos a mis caderas y me giras. Tus manos se apoyan en mi espalda y van deslizándose lentamente hasta apoyarse en mi culo. Besas mis hombros y los muerdes suavemente y me susurras al oído: "Vas a pasarlo muy bien".

Sueltas mi falda y la dejas caer, tus manos aprietan mi culito de nuevo. Te inclinas sobre mis pechos para besarlos mientras tus manos acarician mis nalgas, separándolas y juntándolas. Subes por mi cuello lamiéndolo hasta coger mi orejita entre tus labios, la mordisqueas y la chupas, introduciendo tu lengua en su interior, sabes que eso me vuelve loca, y más aún cuando me muerdes el lóbulo.

Pasas tus dedos por mis labios, recorriéndolos, abriéndolos, y metes el pulgar dentro de mi boca. Lo retiras para besarme, tu lengua se introduce dentro de mí lamiendo la mía, jugando con ella, venciéndola. Me giras de nuevo y te pones a mi espalda. Desabrochas mi sujetador y lo retiras despacio, mientras besas mi espalda, entreteniéndote en mi nuca, lamiéndola y mordisqueándola.

Tus manos cogen mis pechos, los acarician y aprietan, te pegas a mí, tu polla dura se clava a través del pantalón en mi culito. Tus dedos cogen mis pezones y los comienzan a apretar suavemente, pellizcándoles de vez en cuando, mientras sigues mordiéndome el lóbulo. Tus manos se deslizan por mi vientre hacia abajo, acariciándome el borde de mi coñito. Te arrodillas y comienzas a bajar mi tanga, deleitándote viendo como sale de entre mis nalgas. Mientras continuas deslizándome el tanga hasta los pies empiezas a lamer el interior de mis muslos.

"Mmm, me encanta tu olor" me dices, y eso hace que me ponga más cachonda aún.

Ya solo tengo las medias puestas. Sé que te excita verme solo con ellas así que no me sorprendo cuando te levantas y te pones frente a mí. Me miras a los ojos, creo que sé lo que deseas y empiezo a arrodillarme mirando tu pantalón, notando como tu entrepierna crece por momentos. Tus manos acarician mi cabello y me separan de ti.

"No", me dices. "Esta vez quiero dedicarme solo a ti".

Estoy excitadísima y llena de morbo mientras veo como palpita tu polla en tus pantalones, pero me coges de los brazos y me levantas. Pones tu dedo índice en mis labios, "No hables" me susurras. Me aprietas contra ti, me abrazas, acaricias mi cuerpo de nuevo, mi espalda, mis caderas, mi culo, mientras tu lengua se vuelve a introducir en mi boca, queriendo llegar dentro, muy dentro.

Me coges en brazos y me llevas por la casa hasta tu cama; solo con verla y recordar el otro día empiezo a mojarme.

 

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