Categorías

Relatos Eróticos

Infidelidad

Carlos me hizo suya

Publicado por Anónimo el 30/11/-0001

Hola debo comenzar a decir que mi nombre es Yoli esta historia ocurrió el verano pasado. Fue una semana de verano que mi marido Luís y mis amigos Carlos y Ana planeamos irnos una semana de vacaciones de pesca a un río en una tienda de campaña los cuatros.
Estando ya todo preparado y a punto de salir mi amiga Ana por problemas familiares tuvo que suspender las vacaciones pero nos animó a que nos fuésemos los tres cosas que así hicimos. Ya en el lugar de acampada, un lugar solitario y con mucha arboleda junto a un río donde poder bañarnos preparamos la tienda y comenzamos a disfrutar de la semana.

Para dormir los tres juntos en la tienda yo me ponía a un lado Luis en medio y Carlos en el otro lado así dormimos la primera noche, la historia comenzó a la segunda noche cuando en determinado momento me desperté con ganas de hacer pis, salí de la tienda sin decir nada a ninguno de los chicos ya que estaban durmiendo cuando volví a la tienda vi que Luís se había desplazado de sitio, ocupando el mío, yo por no despertarle me puse entre medio de los dos, y me dispuse a dormir, al poco rato me desperté notando que una mano me acariciaba el vientre muy suave y que un cuerpo estaba muy juntito a mi espalda y que un pene muy duro estaba junto a mi culito.

Yo pensando que era Luis me dispuse a colaborar y llevando una mano a mi espalda me propuse acariciar ese duro pene que me acariciaba, cuando tomé conciencia que el que me acariciaba era mi amigo Carlos, por un instante pensé en retirarme y regañarle por lo que estaba haciendo, pero por no despertar a Luis y por que yo estaba ya un poco caliente le dejé hacer dejando que su mano se metiera por debajo de la blusa y me acariciara mis pechos y mis duritos pezones, entonces fue cuando yo le cogí su dura verga y la saqué de su bañador y comencé a acariciarla y a restregarla por mi nalgas, él entonces dejó mis tetitas y bajando su mano por mi vientre la metió por debajo del bikini buscando mi rajita y acariciándola dejándole yo hacer, bajándomelo seguidamente, dándome yo la vuelta y abriendo mis pierna él me la metió suavemente por mi rajita, metiéndomela y sacándomela suavemente así hasta que noté como me llenaba mi coñito de su caliente leche haciendo que yo a la vez llegase también al orgasmo dejándola dentro unos minutos mientras nos recuperábamos, para después sacarla lentamente mientras yo me colocaba mi bikini y mi blusa disponiéndonos a seguir durmiendo.

A la mañana siguiente cuando me desperté ya se habían levantado los dos y preparaban el desayuno, fue en cuando Luis recibió una llamada de teléfono llamándolo urgentemente del trabajo así que se tuvo que ausentar unas horas. Después de irse Luis y tomando yo un baño, Carlos me llamó desde la tienda. Entrando yo en ella me abrazó y me besó con pasión, a lo que yo no respondí. Y soltándome le dije que lo que ocurrió la noche anterior lo tomase como una locura y que yo no era así.

El me dijo que lo que había ocurrido fue por que a los dos nos gustó y los dos quisimos, abrazándome de nuevo y besándome metiendo su lengua dentro de mi boca, desabrochando mi bikini, lentamente nos fuimos acostando y desnudando. Ya los dos desnudos y tumbados en el suelo él seguía besando mi boca, después él bajó por el cuello dándome mordisquitos en las orejas(cosa que me pone muy caliente) siguió bajando a mis tetitas, mientras me apretaba con la mano una, él jugaba con su boca en la otra acariciando con su lengua el pezón que ya lo tenía duro y tieso como su polla, después de estar así un rato, se dio media vuelta y buscó mi coñito para poder chuparlo y me ponía su polla en mi boca, mientras el uno al otro nos comíamos nuestra partes íntimas.

Yo acariciaba con mi lengua sus testículos mientras con la mano acariciaba su polla, después la metí en mi boca comencé a darle mordisquito en la punta, cosa que le hacía chillar de placer, hasta que me llenó mi boca de su líquido blanco, espeso y caliente llegando yo también al orgasmo, después me dijo que me pusiera a cuatro patas que me la quería meter por el culo. Yo le pedí que no me lo hiciera por detrás que me iba a doler, pero él dijo que no me preocupara, que usaría aceite como lubricante y que enseguida disfrutaría, después de untar su polla en aceite, poco a poco me la fue metiendo ese fue el único momento que me dolió, pero enseguida empecé a disfrutar de toda su polla dentro de mi culo mientras yo me acariciaba el clítoris con la mano llegando asi tres veces al orgasmo hasta que él me llenó todo mi interior con su cálida leche otra vez, quedándome dormida y relajada hasta que llegó Luis que me despertó. Los siguientes días actuamos como si nada hubiese pasado ya que Luis no nos dejó.

 

¿Ganas de SEXO? No desesperes, descubre quien más quiere sexo en tu zona!