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Ejecutiva en cama ajena, disfrutando del sexo del momento

Publicado por Susana el 30/08/2016

No tenia mas remedio que disfrutar mi momento, en el otro lado de la cd. mi familia esperaba paciente a la mama, la esposa que dandose una nueva oportunidad habia retomado su carrera que pausada por un matrimonio apresurado y una maternidad que la habia tomado muy joven, pero no habia espacio ni tiempo para melancolia o arrepentimiento su lengua caliente hacia magia en mi sexo saboreaba los jugos que ya me habia sacado en abundancia, pero cuando senti que abria mis nalgas y se daba vuelo en mi ano, una descarga electrica recorrio toda mi espalda, el seguia sus juegos mientras yo solo cerraba los ojos dejandolo hacer de las suyas, era ya su amante desde hacia 2 semanas y parecia que no teniamos otra cosa que no fuera coger, a mis 35 años sumisa dejaba que este hombre me metiera ese pene que me tenia embrujada en mi ano, ni a mi marido lo habia dejado pero a este no se lo negue y apretando los dientes aguante su verga que dulce y sutilmente me empeso a meter, no estaba para quejarme queria coger y el me llevaba de la mano por este nuevo mundo donde lo prohibido era tan atractivo era mi jefe y desde que llego nos habiamos conectado tan solo a unos dias de trabajar con el era tan intensa su mirada que al principio me turbaba, tenia poco que habia entrado a trabajar ahi, con los niños en prepa y mucho tiempo libre crei que ya era el momento de reiniciar mi carrera esa idea era buena pero ante los constantes galanteos de los compañeros mi forma de pensar y vestir cambiaron ahora me gustaba enseñar y coquetear y con la llegada de este mi nuevo jefe todo tomaba sentido, el me tomo como su auxiliar y tan solo unos dias bastaron para que en su auto me intentara besar, me resistia a caer pero al segundo intento logro cautivarme, besaba rico y regrese a mis epocas de estudiante cuando disfrutaba de fesos furtivos mientras el novio hacia malabares para toquetearme, el ahora parecia no tener prisa, apenas me acaricio las piernas y no mas, claro que encendida la mecha solo era cuestion de tiempo y una invitacion a su depto despues de una junta fue suficiente, ahi en el banco junto a su barra me tomo, solo abrio mi vestido y sin siquiera quitarme la pantaleta me hiso suya, su verga enorme me penetro y su lengua quemaba mis pezones, me volteo y apenas me recargue en la barra me metio la verga para hacerme venir una y otra vez, sabia que me tenia a su disposicion y termino en mi boca, no pude tragarme toda su leche pero disfrutaba tener su pitote explotando en mi boca, me volvio loca de tal forma que en su oficina se lo hise y ahora con tiempo suficiente estaba estrenando mi culito, no se cuanto mas me atreva pero estoy dispuesta a seguir con el.

 

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