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El trabajo de mi novia

Publicado por Anónimo el 30/11/-0001

Debo decir que escribo el presente relato, porque mientras escribo, pienso en ello, y ciertamente pensar en ello, me excita.Tengo 33 años y vivo en Barcelona. Deseo hablaros de mi novia. Ella es extrangera (alemana) y la conocí por casualidad hace algún tiempo en un control de pasaportes de un aeropuerto. Los dos estábamos haciendo cola, y en plena espera, de repente se me fueron los ojos, me los secuestró sin más, y no lo digo para presumir, pero es que Sandra es una mujer de bandera y ese día, simple y llanamente iba vestida de forma despampanante y muy extremada (por otro lado, como casi siempre).

No quería en este relato hablaros de como nos conocimos, solo apuntaros, a modo de idea, que imagen se grabó, ese día, en mi cabeza. Primero ví unas piernas preciosas, se veían adornadas por unos zapatos descubiertos de tacón de ajuga, esas piernas sin más, eran ya sublimes por si solas, pero como no, mi mirada empezó a devorar el resto de su persona. Ella se hallaba un poco más adelantada, vestía un vestido blanco de una sola pieza, falda por encima de las rodillas, desde atrás se adivinaba un tanga y un culo redondo, prieto, y no excesivamente grande, su espalda no permitía adivinar si llevaba sujetador o no. Me adelanté un poco, quería ver su cara, pero antes de poder ver sus bonitos ojos, advertí que no llevaba sujetador, y supe esto, porque de forma muy ostentosa, se le marcaban unos llamativos pezones (aureola incluida), en su más que ajustado, vestido blanco, los pechos, grandes, redondos, y no se me ocurre otra palabra para describirlos que apetitosos. Ella es rubia, 28 años, de cabello lacio, con ojos azules, muy bonita ... y ahora no me avergüenza reconocer que en eso ... me fijé después.

El objeto de mi historia es contaros lo que viví hace un par de semanas...y que por raro que os pueda parecer, me excita sobremanera ...

Sandra trabaja como secretaria de dirección para una importante consultora de Barcelona. Ahora vivimos juntos, y por norma general su horario es bastante más dilatado que el mio, lo cual, sinceramente, me viene bien, porque soy muy independiente y aprovecho ese tiempo para hacer mis cosas, pero ese día en concreto, ya a una hora avanzada (serian las 21:00h) pase por su oficina para ver si le quedaba mucho y juntos podiamos irnos a cenar algo.

Se abrieron las puertas del ascensor que dan acceso directo al elegante mostrador de recepción de las oficinas. La recepcionista de la entrada me comentó que ella se iba ya y que quedaba muy poca gente en la oficina, que pasará yo mismo a buscar a Sandra. Así lo hice. Caminando por los pasillos, veía los despachos ya vacíos con las luces apagadas, incluso los pasillos estaban únicamente alumbrados por las luces de emergencia. Llegué a la mesa de Sandra, y me extrañó ver que ella no estaba. Normalmente, si sale pronto del trabajo, me llama. Iba ya a abandonar la oficina, pero ví luz en el despacho de su jefe y pensé (correctamente) que estaría reunida con él. No llamé a la puerta, decidí esperar, porque a ella no le podía quedar mucho y me senté en su sitio. Pero tardaba ... y me acerqué para llamar a la puerta ... pero me detuve ... me detuve porque escuché a alguien gemir. No recuerdo exactamente que pensamientos cruzaron en ese momento por mi cabeza, pero si recuerdo que el instinto que se me despertó fué el de querer escuchar y ver más. El silencio en el despacho era absoluto, aquello estaba desierto. Así es que sin ningún pudor pegué mi oreja a la puerta.

- Sigue, Sandra sigue ....uuummmmmmm...que bueno.

Era la voz, los gemidos, del jefe de mi novia. Rápidamente se dibujó en mi mente una imagen de lo que allí dentro estaba sucediendo (no era muy dificil). Otro hombre se estaba follando a mi novia! ... y no me preguntéis porque, pero me empalmé, se me puso tiesa como nunca. Seguí un rato escuchando jadeos, gemidos, solo de él ... Mi propia excitación me llevó a actuar raudamente y busqué algún modo de poder espiar lo que ahí dentro estaba sucediendo ... Tardé pocos segundos en encontrar en una pared lateral del despacho, un respiradero de rejilla, que adoptando una posición un tanto incómoda (pegado a ras de suelo) me permitió contemplar el espectáculo ...
Me quedé ahí espiando, boquiabierto, viendo como Sandra estaba de rodillas, enfrente de su señor jefe ... Sandra movía la cabeza rítmicamente, y le estaba imprimiendo una soberana mamada al Sr. García. Él es un hombre, de unos 50 años, la verdad ya bastante fondón, con gafas, un poco calvo, casado y creo que con una hija algo más joven que Sandra. Tenía la mirada perdida, los ojos casi en blanco, bragueta abierta, camisa por fuera, y no paraba de gemir ruidosamente. Esporádicamente se escuchaba el sonido de succión, los lametones que los labios de ella producían en su verga y en sus huevos ... Tuve que contemplar como él sujetaba con ambas manos la cabeza de Sandra y le follaba la boca violentamente, mientras jadeaba, gemía, casi gritaba, sin parar ... Además, debo añadir que Sandra también parecía estar disfrutando con aquella mamada, o al menos estaba siendo, muy, muy eficiente ...

Me sorprendí a mi mismo, con la bragueta bajada, masturbándome, gozando con el espectáculo, cuando lo normal hubiera sido entrar en el despacho y liar una buena bronca. Pero allí estaba yo, disfrutando, viendo como otro hombre, se jodía a Sandra, mi novia. Mi ubicación era privilegiada se veia y escuchaba todo lo que ocurría perfectamente ...


- ¿Le gusta Sr. García?

- Oh Sandra, sí, cada día lo haces mejor ... eres una auténtica maestra de la mamada! Sigue por favor, no pares, sigue ... Pronto conseguirás el aumento que te prometí!

- Me encanta ser su secretaria para todo Sr. García ...

- Ajjjj,ajjj que bueno, sigue chupona, sigue...

La estaba llamando chupona! Y Sandra decía que sí, con la cabeza, sin parar de comerle la polla. Lo hacía todo por un aumento ... siempre había sido un poco golfa ... pero ahora estaba actuando como una auténtica zorra! Y me gustaba!!!


- Si me dejas follarte, tendrás un suplemento a final de mes...

- No sé Sr. García...

- Venga Sandra, no me seas protestona, sé que te encanta ... siempre te ha gustado ...

Sin más la puso a cuatro patas sobre la alfombra del despacho, le levantó la falda hasta la cintura, le quitó rápidamente las bragas (casi se las arrancó) y apuntó su verga ya muy húmeda y erecta por la mamada hacía ella ... embistió!!! Entró aquello rápidamente, Sandra debía estar muy excitada ... Ella gimió muy fuerte ...


- Sr. García, Sr. García no pare! Me encanta! Siga por favor! Fólleme por favor!

- Eres la secretaria mas golfa que he tenido jamás! Me encanta joderte!

- Ahhhhh! Ahhhh! Siga por favor! No pare!

- Ummmmm

Las manos de él no estaban quietas, sin parar de embestir violentamente, le desabrochó la blusa, le sacó las tetas del sujetador, y empezó a sobarselos con frenesí ... Él se la follaba desesperado ...
Me quedé mirando como un gordito cincuentón montaba a mi novia, mientras ella, a cuatro patas, estaba como loca y disfrutaba un montón! Mundo loco! Escuché sus gemidos, jadeos largo rato, escuché sus orgasmos, y yo ... yo también me corrí.

 

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