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Aprendiz de Puta

Publicado por David&kiara el 11/10/2015

Entre las mujeres hay un dicho que se repite siempre desde el tiempo de las abuelas, para satisfacer a tu marido en la cama se tiene que ser una puta, pero en mi se materializo en todo el sentido de la palabra, les voy a comentar junto con David (mi marido) esta historia que nos sucedió en una noche desenfrenada.
David; Una de nuestras fantasías como pareja es que mi mujer se ponga a putear en la calle y yo la “levante” con el auto e irnos a tirar a un hotel, ya lo habíamos hecho una vez y salió de maravillas, a eso de la una de la madrugada la dejo en una esquina con un vestido súper ajustado y súper chico, me doy la vuelta a la manzana detengo el carro converso con ella y la subo, en el hotel le doy dinero y nos ponemos a tirar muy rico, esta noche prometía el mismo placer, fuimos a la habitación del hotel, se cambió se puso un vestido muy corto y ceñido sus sandalias de taco 9, sin medias (era verano e inclusive en las noches hace calor), salimos en mi auto y fuimos a una disco-bar a tomar y calentarnos, a eso de la 1:30 de la mañana salimos, ella había tomado y estaba alegrona y bien excitada, estábamos llegando al lugar que es una avenida poco concurrida, marque su número telefónico para estar comunicados todo el tiempo mientras me doy al vuelta a la manzana, me puse el auricular del teléfono para poder manejar tranquilo, le deje en la esquina ya convenida, y empiezo a dar la vuelta por la manzana, para “levantarla”
Kiara; Me baje del carro como a mitad de cuadra y me puse a caminar hacia la esquina, estaba con tragos y media cachonda y no me importaba estar parada en la calle, me gusta sentir la sensación de una puta, que me miren, que toquen el claxon, que disminuyan la velocidad, todo eso, ni bien baje se sobreparo un auto con un viejo feo, me dijo sube, no le dije, estoy esperando a un cliente, y me moví en dirección opuesta, arranco y se fue, vino otro auto, en él había un tipo bien plantado, muy elegante, guapo, me dijo:
Hola; hola respondí
¿Te llevo a un sitio? me dijo; depende de cuánto tengas? le dije
Cuanto necesito tener me pregunto; yo obvio, estaba haciendo tiempo y le solté una cifra como para que se fuera, son 300 le dije, 300 dólares, por una hora, y lo que paso después me dejo pasmada, ya me dijo sube, pero que sea hora y media y cuando me dijo eso, la verdad sentí una comezón en la concha, y sentí que me mojaba, no sé por qué , pero lo sentí, haber muéstrame la plata, le dije y me saco los billetes, para esto vi que el carro de mi marido daba la vuelta por la esquina, sube me dijo, yo pensé, es ahora o nunca, y me subí, creo que fue una reacción instantánea, o no sé qué, pero subí, me empezó a hablar educadamente, me dijo quieres un hotel o mi Dpto. Hotel le dije, es más por acá hay uno cerca (era el hotel donde tenía la habitación con mi marido), mientras me sobaba las piernas con sus manos calientes y suaves, fuimos al hotel, entramos por el estacionamiento, el bajo pido una habitación, regreso se sentó en el auto, ¿quieres subir ya?, me dijo, no sin antes tocarme la pierna y la concha que esta pues muy mojada, él se dio perfecta cuenta de eso, bajamos y nos fuimos directo a la habitación.

David; mientras conducía, escuche como mi mujer espantaba al pobre tío que se paró a querer llevársela, mi pinga estaba al palo demás está decirlo, y luego escucho la otra conversación de otro tipo que se detiene y le pide los 300, para eso ya estaba en la esquina y lo que escuche y vi, me dejo helado, escuche que le aceptaba la propuesta, ella dudo un momento y se subió al auto, no lo pude creer, escuchaba como conversaban, y que se iban al hotel donde nosotros estábamos, al menos, hizo eso, me dije, mientras pensaba en cómo se tiraría este extraño a mi mujer, estaba con la pinga totalmente erecta, me detuve una cuadra antes, deje que ellos entraran primero, una vez que escuche que mi mujer le pregunta que habitación nos tocó, es la 303, le dice, Oh no, era la habitación que estaba en el mismo piso de la nuestra, entre al hotel y me fui a la habitación
Kiara; entramos a la habitación, pero antes de llegar en el ascensor me metió la mano a la concha, me tocaba la colita, me agarro todo lo que quiso, pues era sabedor que en ese momento le pertenecía, entramos a la habitación y me dijo: me voy a dar un baño, se desnudó, cuerpo atlético, cola bien formada (se ve que era un asiduo asistente a gimnasio), vamos me dijo, ok, pero primero págame, ah sí me dijo, toma y saco los billetes, eran de 50 y 20, a medida que me entregaba los billetes sentía que me estaba mojando más y más, sentí un placer de recibir el dinero le dije ayúdame a sacarme el vestido, me lo saco, nos estábamos duchando y me pidió que le chupara su verga, con gusto se lo hice, no dejaba de pensar en los 300 dólares y las cosas que me compraría, un vestido, no una cartera, mejor zapatos, en fin, terminamos de bañarnos nos fuimos a la cama, y se echó encima mío, me empezó a tirar, lo hacía despacio, como si fuese su novia, ah pensé este no va acabar nunca, le dije, dame duro papi, me gusta fuerte, empezó a darme con fuerza, luego le dije, yo te cabalgo, y me senté en su verga y empecé a cabalgarle, me movía como una licuadora, gemía fuerte, la verdad que lo hacía, más que para que este excitado, pues no daba como para gemir, el tipo cerraba los ojos, me tocaba toda, en una de esas sentía que me quería levantar, como para que no continúe, le di con más fuerza, sentí su verga bien dura, y en eso ya no pudo aguantar y se vino, habrán sido 5 minutos que duro, no pudo más, estuvimos echados, viendo una porno, ya faltaban 20 minutos, quiso otro, así que le hice un perrito, ahí empezó a darme y embestirme a lo bestia, muy fuerte, ese era su especialidad al parecer, me movía para que se venga y me hizo venir a mí, la verdad que lo sentí súper rico y mientras él seguía embistiendo yo pensaba, de verdad que puedo disfrutar y de hecho lo he disfrutado además de ganar algo de dinero con esto, mientras pensaba eso el continuaba dándome hasta que se vino.
Me fije la hora, le dije ya estamos terminando, me empecé a cambiar él me dijo te acompaño, no le dije me voy sola, dame tu número, lo pensé, pero le di otro número que se me ocurrido, (pero volví a decirme a mí misma, de verdad que puedo hacer un dinero extra con esto, y a diferencia de otras yo podría escoger mis clientes, tipos que realmente me gustaran, no cualquier borracho aguantado por ahí, pero bueno solo era un pensamiento, eso creo..) luego me dijo ah toma esto para tu taxi, me dio 10 dólares más, y salí, como sabía que mi marido debía estar en la habitación, pues me fije en el teléfono y seguía prendido, toque la puerta, y la empuje, entre a la habitación donde estaba mi marido y yo radiante le dije, mira lo que me gane, y después de todo no fue tan difícil le dije, escuchaste todo le pregunte, si me dijo, ah ok, ya no te cuento entonces, déjame bañarme por segunda vez, para tirarte le dije.
David & Kiara

 

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