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Inesperadamente en familia

Publicado por Anónimo el 30/11/-0001

Soy Ricardo, tengo 30 años, estoy casado con Sara de 31… Salía de la oficina un Viernes por la tarde y en el vestíbulo del edificio me encontré a mi madre, tan linda como siempre con sus 47 años que lucen de 38, porque en realidad la vieja se cuida mucho. Nos invito a cenar el Sábado por la noche, velada compartida por Juan mi padrastro. Cuando llegamos a cenar con Sara, nos esperaba una velada que jamás olvidaremos porque lo que ocurrió allí fue verdadero, fue algo inesperado, sin planearlo y de improviso, fue una de esas cosas que estoy seguro a mas de alguno de ustedes le habrá pasado pero se lo tienen calladito ¿Eh?.

Sentados en la salita de la casa de mamá, conversábamos de todo un poco con Juan, mientras Sara y mamá alistaban los últimos toques de la cena. Juan (49) menciono que habían conversado eso de ir en una excursión en barco, eso! Un Crucero a Cancún, México, que era una de los sueños de Mary, mi madre. Era como una renovación de cosas para ambos ya que contaban con muchos años de matrimonio y estaba todo ya como que muy recorrido. Siempre lo mismo decía Juan, tu sabes… Le pregunte que tenían en mente, si alguna excursión romántica o algún desenfreno para darle algo de pimienta a lo de ellos y me contesto que habían conversado y resultaron estar de acuerdo en que irían con la idea de liberarse y expresarse plenamente en esas vacaciones. Sara me habia hablado hace algún tiempo de que a veces se siente tambien un poco tediosa por lo mismo de siempre aunque ambos tenemos gran imaginación, a veces se llega al punto de que ya no hay mas que hacer, sino volver a hacerse lo que ya se conoce.

La cena estuvo buena, pasamos a la salita donde se sentaban dos frente a dos, las mujeres se aprestaron a servir café y yo dije;

- ¿No tienes nada mejor que café?.

- Claro! Dijo mamá, Juan, amor... abre el bar.

El bar tenia de todo lo que a mi me gustaba, especialmente todo para hacer mi trago favorito, el ‘Long Island Iced Tea’ que de acuerdo a Sara es una bomba!…

- ¿Alguien quiere probar mi trago favorito?

Después de preguntar que llevaba y hacer unas bromas todos quisieron tomar eso. Después de un par de ‘esos’ le pregunte a mamá si estaba lista para su crucero y mirando a Juan ella dijo:

- ¿Lista?.

- Si, dije ya que Juan me contó que iban en pos de pasarla bien.

- ¿Te dijo Juan lo que motivaba nuestro viaje?.

- Si mamá! Es por lo mismo que nosotros tambien quisiéramos tener un crucero de esos ya que Sara se me ha quejado de ‘siempre lo mismo’ en algunas ocasiones.

Salto Sara a la conversa y dijo:

- Es cierto! Una como que ya sabe lo que viene.

- Eso mismo digo yo. Replico mamá.

Después de varios tragos de ‘esos’ yo como que estaba algo disparado y comente abiertamente:

- Hemos conversado con Sara de que nos gustaría mirar a alguna pareja culear bien cerquita de nosotros.

Juan salto y dijo:

- Saben nosotros lo hemos conversado tambien, pero es difícil cruzar esa línea.

Sara que ya estaba con los ojos contentos, dijo:

- ¿Serian capaces Uds., de permitir que otra pareja los mirara culear?.

Mi madre dijo:

- Creo que si estamos de acuerdo, en mucha confianza y dentro del debido respeto, a mi no me importaría, es mas! Me calentaría el saber que estoy siendo observada de cerca por dos personas ajenas a mi intimidad.

Juan dijo:

- ¿Y Uds.? Mirando a Sara, ¿Estarían dispuestos a que otra gente los mirara?.

- Si! Dijo Sara, siempre y cuando me sienta en confianza, como ahora por ejemplo.

- ¿Que quieres decir con eso de ‘como ahora’? Dijo mamá.

- Bueno, replico Sara mirándome con sus ojos ‘contentos’, lo que pasa es que en un ambiente como este, yo no tendría problema en eso.

A Juan se le encendió el bombillo y dijo:

- ¿Porque no tratamos algo especial esta noche?.

- ¿Cómo que? Dijo mi madre.

- Bueno, ya que estamos hablando de lo mismo y estamos de acuerdo en lo mismo.

- Yo veo que hay un problema aquí, dijo Sara.

- ¿Y cual seria? Pregunte yo.

- Bueno…Uds., son madre e hijo.

- No, dijo mamá, somos amigos y desde hace años, cada uno tiene su vida, nos queremos mucho y nos respetamos mas todavía. Cuando Ricardo se convirtió en hombrecito, yo le enseñe muchas cosas.

- Es verdad dije, a mi me gustaría hacer algo especial esta noche.

- Bueno dijo Juan, esta decidido, ¿Alguien se opone?.

- No!… Dijo todo el mundo al unísono.

Juan propuso que deberíamos entrar mas en confianza, no tan solo con los tragos sino ya mas al grano.

- ¿Que propones dijo Sara?.

- ¿Que juguemos al Strip-Domino, el que se queda sin carta, se quita una prenda.

Al cabo de media hora estaban las dos mujeres con las tetas descubiertas y nosotros los hombres en calzoncillos. Habia llegado el momento más crucial, yo desesperado por volver a verle la zona a mi madre, escondida tras una mata de oscuros pendejos. Le toco a Sara primero el quitarse lo único que le quedaba. Observe a Juan como se le salían los ojos al ver como Sara mostraba su cuerpo con suma confianza y segura de si misma. Sara tenia un cuerpo muy bonito, un par de tetas que aunque no inmensas, podían con su propio peso, buena cintura y de caderas que daban albergue a su redondo y paradito culo. Ella con toda naturalidad y mirándonos a todos picaramente, quedo desnuda y para tentarlos a todos, se paseo alrededor de la mesa, cuando paso por mi lado, se olían las feromonas alborotadas que iba tirando al aire.

El próximo fue Juan, se levanto de la mesita, se quito el calzoncillo, mostrando su varonil pene, de un tamaño average, ni inmenso, ni chico, ahí! Bien parecido al mío. Se paseo tambien para que todos lo vieran y al pasar por el lado de mamá, le beso una de sus tetas y ella le ofreció la otra. La que se quedo sin carta después de Juan, fue mamá, quien quitándose los panties para que todos la vieran, hizo gala de su tremendo cuerpo para sus 47 años, con un par de tetas grandecitas, sus pezones duros de calentura y sus piernas bien torneadas que sostenían un culo firme y bien paradito, sin dejar de mencionar su belleza frontal, que enseñaba un lindo triangulo de espesos y oscuros pendejos. Imitando a Sara, se paseo alrededor de la mesa y poniendo la cara de los otros tres en medio de sus tetas, para tentar y hacer el ambiente más ligero. Volvió a su asiento y entonces Juan dijo:

- Ahora que todo el mundo esta desnudo, propongo que sigamos jugando pero que a la primera pareja que se quede sin cartas, ellos tienen que culear delante de la otra pareja haciendo tres poses antes de la recta final de gozo y éxtasis.

- ¿Cómo asi? Dijo Sara

- Si tu te quedas sin cartas y seguidamente Ricardo tambien, pues Uds. Empiezan, ¿Entiendes?.

- Si, dijo Sara. Esta claro.

- Bien dije yo, me parece bien.

Mamá calladita solo observaba con su respiración un tantito agitada. Memorias de 15 años atrás acudieron a mi mente, yo ya sabia que lo único que ella quería era soltarse por lo caliente que estaba. La primera pareja fuimos nosotros con Sara, y allí se puso bueno eso. Me levante de la silla, agarre a Sara la conduje al cuarto donde habia una cama King Size con buena iluminación en las mesitas de noche… la subí a la cama y la puse en cuatro patas con el culo saliendo de la orilla por el costado de la cama, procedí a introducir mi pene en su mojada y caliente zona de a poquito hasta que lo tuve todo dentro de ella, entonces le dije muévete baby, despacito como tu sabes hacerlo…y comenzó ella a mover sus caderas produjendo que mi pico entrara y saliera de ella lenta y suavemente.

Juan se habia montado en la cama y estaba echado al lado de Sara, mirando atentamente como ella se movía, Mamá se habia arrodillado cerca de mi para mirar como mi pene le entraba y salía de Sara desde atrás. Estuvimos en esa unos minutos entonces Sara estiro su mano hacia atrás, agarro mi pene, lo saco de ella y con el en la mano se sentó a la orilla de la cama y comenzó a mamármelo, cosa que ella le gustaba mucho ya que se calentaba mas todavía al oler y saber sus propias feromonas. Ya el planteamiento inicial del juego habia quedado atrás, mamá miraba atentamente, ahora hincada al lado mío, como Sara me mamaba el pico y como Sara gemía de gozo al sentirlo en su boca. Después de un ratito en esa, fue Sara la que inicio la cosa que condujo al próximo nivel de esta noche de lujuria semi familiar. Sara sacándose mi pene de su boca y sabiendo la proximidad de Mamá de mi, procedió a voltearme y todavía con mi pene en la mano, lo introdujo en la boca de Mamá para que ella siguiera mamándolo. Mi madre, con toda la naturalidad del mundo abrió su boca y metió lo mas que pudo de mi pene en ella, sacándolo con cuidado y apretándolo con su lengua, cosa que me daba un placer infinito… Mientras Mamá me lo mamaba, Sara que habia estado sentada a la orilla de la cama se echo hacia atrás quedando al frente del pico de Juan quien miraba atónito y con aprobación de ver que Mamá me chupara el pico con tanta calentura. Sara cojio el pico de Juan y comenzó a mamarlo, imitando lo que hacia Mamá. Después de un rato dije:

- Ya Uds. Miraron como yo y Sara culeamos… ven Mamá móntate en la cama.

Sara soltó el pico de Juan y dejo que ellos se acomodaran como querían que los miráramos. Mamá de puso de espaldas en la cama, abrió sus lindas piernas y dejo que Juan se le montara metiendo todo su pico en su zona muy peluda y mojada…Juan dijo:

- Esto es lo que más me gusta de Mary, lo que viene ahora.

Mamá, con Juan encima de ella, y sus piernas abiertas y el pico de Juan bien dentro de su zona, comenzó a menear sus caderas produciendo un entra y sale de su zona que se escuchaba lo mojada y caliente que estaba. Después de un rato Juan dijo;

- Mujer! No aceleres que me vas a hacer venir y esto recién comienza!

Mi madre sonriendo fue parando en sus exquisitos meneos a tiempo que Sara tomaba a Juan desde atrás retirándolo de dentro de Mamá. Acto seguido, tiro a Juan de espaldas en la cama, se monto sobre el introduciéndose todo el pico de Juan en su zona, y diciéndome:

- Ven amor! Cojéeme el culo!…siempre quise tener dos picos dentro de mi, esta es la oportunidad.

Me fue incomodo poder llegar al culo de Sara con el enredo de piernas, brazos y cuerpos, pero llegue!…Mamá abrió un gavetero y saco un tubito de vaselina y procedió a untar el culo de Sara, luego agarro mi pico y lo puso a la entrada mientras Juan desde abajo mantenía un suave ritmo de entrada y salida de su pico en la zona de Sara. Esta se habia quedado quieta con los ojos cerrados se notaba tensa como tratando de recoger en cada músculo de su cuerpo el máximo de placer que pudiera lograr. Mamá empujo mi pico dentro del culo de Sara y comenzamos Juan y yo a agarrar un ritmo de entra y saca…no pasaron ni tres minutos, que Sara dio un interminable grito de lujuria y placer que nos dejo muy contentos a todos, quise venirme dentro de su culo, pero un pensamiento negro y caliente paso por mi mente…poco a poco cesamos de movernos y despacito desconecte a Sara, quien habia quedado como trapo de tan intenso orgasmo. Pregunte a Juan con una sonrisa respetuosa:

- ¿Hacemos lo mismo con la que queda?

- No faltaba mas! Dijo el, atrayendo a mamá para que se montara encima de el e introdujera el pico de Juan en su zona gorda y mojada.

Esta vez, fue Sara que ya un poquito mas recuperada, tomo el lubricante y lo unto en el culo de Mamá…quien ya habia comenzado a hacer su numero, se meneaba encima de Juan gozando con pequeños gemidos, mostrando su culo hacia mi… Volví 15 años atrás y reviví escenas parecidas, me recalenté mas de lo que estaba, comencé a pasar mi pico por la raja de Mamá, mientras ella seguia el meneo que tenia loco a Juan, quien ya no podía mas de placer y en cualquier momento se venia. Cuando yo me di cuenta de eso, arremetí con mi pico todo dentro de Mamá y esta dando un inmenso gemido abrió mas sus piernas y su culo para que entrara todo. El primero en venirse fue Juan, quien decía, muévete baby, hazme venir, y Mamá agarro un meneito cortito y rápido y el pobre no duro ni medio minuto y gimiendo de placer soltó su chorro de leche dentro de Mamá, quien ya tambien al sentir el calentito de la leche de Juan, comenzaba a dar gritos calladitos de placer, apretando el culo lo cual me hizo a mi soltar mi propio chorro de leche dentro del culo de Mamá…seguimos meneándonos despacito hasta que paramos. Lentamente saque mi pene del culo de Mamá y me recosté al lado de Sara quien me observaba complacidísima de haber logrado algo que nunca habíamos planeado y que de seguro iba a generar algunas preguntas mas adelante. Mamá, se recostó al lado de Juan y como la cama era tan grande, nos dormimos todos, abrazaditos cada uno con su pareja.

Nos despertamos al día siguiente con el sonido del teléfono, era mi hermana que anunciaba que venia con su marido en dos semanas. Mi hermana, si, pero esa es otra vieja historia.

 

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