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La comida de navidad de la oficina en la que hubo mucho sexo y un trio sexual increible

Publicado por Gabydom74@gmail.com el 11/08/2016

Mi esposa y yo hemos fantaseado mucho con hacer un trío, pero no pasaba de ser solo un calentón al momento de tener sexo, pues pasaba el momento y no se volvía hablar nada. Gabriela tiene 32 años y es una mujer muy atractiva, ella es blanca con pelo castaño con destellos rojizos, de tetas regulares pero muy bien puestas a pesar de nuestros dos bebes, (cuatro y dos años) sus nalgas son preciosas, muy redondas y respingonas, con una cinturita muy breve unas piernas largas muy bien torneadas.
En mi caso soy un tipo normal de cabello castaño, de 1.78 mts. Con 88 kgs. Medio panzón y casi cuarentón, con una pija de 15 cts. Muy bien hecha con circunsición. Soy bastante caliente pues me fascina ver películas porno, leer relatos de esposos calientes, y todos los temas de matrimonios en trío me vuelven loco, siempre lo mejor del repertorio se lo muestro a mi señora que se estremece y acabamos cogiendo como locos.
Resulta que el Sábado pasado tuve la comida navideña de la compañía donde trabajo, coincidió que también era el día que habíamos planeado poner el árbol de navidad pues lo habíamos comprado un día antes, y dentro de los planes también estaba tener un encuentro romántico de sexo con unas copitas (Cuando mi esposa anda ganosa se disfraza con ropa muy sexy tiene su colección; de caperucita roja, de conejita del play boy, de niña porno, unos buenos tragos y disfrutar del sexo)
Bueno; fui a la comida no muy contento pues nos avisaron el día anterior, interfería con los planes que tenía para ese día. Al calor de las copas el mal humor se me fue bajando, y las pláticas picosas con un amigo de la oficina con sus comentarios de las nalgas de fulanita, que buenas las tetas de menganita y como le gusta hacerlo a Tere la vendedora que da unas mamadas deliciosas, (él ya se la tiró) me tenía más caliente que una plancha con sus pláticas, además que las mujeres le dan mucho jale, pues tiene unos ojos azules es alto y bien parecido.
Luego vino la rifa de varios regalos para todos los empleados, y ¡sorpresa!!... que me voy ganando una enorme canasta navideña con dos botellas de champaña, una de wisky muy fino, varias de vino de mesa y algunas de coñac y ron, con un buen surtido de embutidos y latería fina. Abruptamente después de la rifa nos cortaron el servicio de tragos, pues ya había varios compañeros bastante pasados de copas, y como mi canasta peligraba seriamente, mejor nos despedimos y salimos.
Mi amigo me invitaba un trago en una taberna pero le dije; que tenía planes de ayudar a mi esposa para poner el árbol de navidad, pues mis hijos tenían mucha ilusión de verlo. Él me comentó que si nos podía ayudar, él es divorciado y se sentía solo, pero la verdad es que la quería seguir con las copas, así que nos fuimos a casa casi eran las ocho de la noche.
Al entrar a casa vi a mi mujer usando un vestidito muy corto con mucho vuelo lleno de flores estampadas, es el disfraz de "niña porno", pues es uno de los atuendos sexy que usa mi esposa cuando vamos a tener "fiesta", peinada como niña con dos coletitas en su pelo muy bien maquillada con chapas rojas en las mejillas, cuando nos vio su colores subieron por su cara y nos comentó:
¡Qué pena!!.... miren en que fachas me encuentran, me voy a cambiar de ropa.
Pero se quedó un momento viendo la canasta navideña que cargábamos entre mi amigo y yo. Le comente; ¡me la gané en la rifa! Está muy buena me respondió Gaby, la llevamos a la mesa de la cocina mientras ella caminaba por delante para despejar la mesa, su vestidito le queda a medio muslo o sea que con cualquier movimiento en falso se le ven las nalgas y no quería ni imaginar que usaba abajo. Me calentaba la idea que mi amigo la encontrara vestida así pues involuntariamente los ojos se le iban a las piernas de mi esposa.
Abrí una botella de ron y prepare tres cubas en lo que mi esposa revisaba a detalle el contenido de la canasta, por momentos se inclinaba hacia delante y su vestidito subía a la parte alta de sus muslos, notaba de nuevo como se desviaba la mirada de mi amigo a sus muslos y pronto la recomponía, les exclamé; bueno vamos a enfriar una botella de champaña. Pero vamos a la sala, la cocina no es lugar para tener a Toño.
¡Huyyy que pena!!.... tengo la sala hecha un tiradero pues estaba poniendo el árbol de navidad y está llena de cajas.
Comentaba mi amigo: Por mí no te apenes, sirve que les ayudo a poner el arbolito…. si estamos en confianza ¿verdad?...
¡Si claro!!... Le comenté a mi esposa, Toño es de confianza si ya lo conoces desde hace mucho tiempo.
Pues sí, ya tengo de conocerte como tres años, pero que vas a pensar que soy una fodonga con este tiradero de casa, y estas fachas en que me encuentras me las puse para jugar con mis hijos, pero resulta que es lo más cómodo para estar subiendo y bajando de la escalerilla para poner los foquitos.
Solo de imaginar a mi esposa subiendo la escalerilla con ese atuendo se me puso dura la verga, pues el arbolito mide como 2.50 mts. Y creo que a Toño le pasó lo mismo pues soltó una sonrisa idiota. Mi mujer se iba a la recámara a cambiarse de ropa pero la detuve, le dije; pero si así estás bien, además es más cómodo para subir la escalerilla, con Toño no hay problema, ¿verdad Toño que a ti no te importa?
No…. no para nada, si te queda muy bien el vestido, por mí no hay ningún problema, esbozando una nerviosa sonrisa.
Apuramos la cuba, me fui a la cocina a preparar las siguientes cubas y chequé la temperatura de la botella de champaña que metí al congelador. Mi esposa me alcanzo en la cocina y me preguntó; ¿Qué onda con tu amigo?... Me vestí así para hacer nuestra fiesta pero con tu amigo aquí mejor me cambio… Me da pena andar así, disfrazada de niña se me ve todo.
No te preocupes le respondí; tu sigue como si nada, si lo tienes loco no te fijas como se le van sus ojitos de gato a tus piernas, dale un calen toncito a ver qué pasa...
Y ¿si pasa?... Tu amigo no está nada mal, es guapo tiene unos ojos preciosos y es muy simpático. Luego no te vayas a enojar y me eches la culpa de que yo le coqueteé.
Mi amor; cuantas veces hemos fantaseado con que otro cabrón te meta la verga, vamos a ver como se dan las cosas, o apoco ¿ya te volviste ratoncita?... Gaby me volteó a ver con ojos de plato con cara de lujuria y me exclamó; ¿me estás retando cabrón?... No pero lo deberías de seducir y tal vez hasta te la meta. Jejeje. Y yo encantado de ver a mi esposa con una verga de carne adentro. Mi esposa me estrujó la verga y se sorprendió que la tuviera bien parada. ¿Estás seguro de lo que me dices?... Claro que sí mi amor.
Regresamos a la sala con un plato con botanas y las cubas. Mi amigo estaba acabando de acomodar las series con los foquitos en el árbol, le di su vaso y brindamos los tres, él seguía acomodando los contactos mientras mi mujer ponía música en el estéreo. Toño me comentaba que la escalera estaba muy floja y que no lo aguantaba, por eso los focos de la parte de arriba no estaban bien acomodados, le comenté que efectivamente esa escalerilla de madera era muy vieja y a la única que aguantaba era a mi señora que es muy ligera, así que pedí a mi esposa que acomodara los focos de arriba, ella me volteo a ver con cara de traviesa y comentó; bueno pero me sostienes bien la escalera. Sí sube, tú no te preocupes yo te la sostengo.
Mi amigo muy respetuoso se fue a sentar a un sillón a mis espaldas, pero que tenía muy buen ángulo para ver a mi esposa sin que yo lo pudiera ver a él. Gaby más desinhibida subió tres escalones y empezó a acomodar los focos. ¡Santo Dios!! Traía unas pantaletas de red negras se le veían magníficas sus nalgas envueltas en esa trama de hilos, la verga se me puso súper tiesa, las nalgas las tenía a centímetros de mi cara, despedían un delicado aroma a hembra caliente con un suave perfume. Gaby volteaba a preguntarle a Toño si estaban bien acomodadas las luces, mi amigo tartamudeaba para decirle que parecía que sí pero déjame darme la vuelta para ver las del otro lado.
No, falta estirarlas un poco más le indicaba Toño. Haber Toño sostén la escalera para revisar, mi amigo de dos zancadas estaba listo para sostener la escalera, desviando su vista hacia el piso, pero cuando me fui atrás del árbol estaba metiendo sus narices en las nalgas de mi mujer, las saboreaba y se mordía los labios, mi mujer me volteaba a ver de frente y me guiñaba un ojo, mientras yo le hacía una seña de OK.
Gaby bajaba de la escalera y mi amigo la sostenía de la cintura, sí hay que girar la escalera por el otro lado, Toño la movía con gusto, mientras mi mujer le daba un gran sorbo a su cuba. Moviendo sus nalgas en una forma muy sexy mi esposa caminaba junto a mi amigo y subía lentamente los escalones, disfrutando de la cara de caliente que ya tenía Toño. Gaby se estiraba hacia delante subiendo el vestido a la parte baja de sus nalgas, y le dijo a Toño sostenme bien por qué voy a subir otro escalón. Yo me fui a la cocina a descorchar la botella de champaña y de inmediato me regrese a un punto donde los pudiera ver sin que ellos me vieran, mi amigo la sostenía de una pierna, luego giro su mano y la “sostenía” por la parte interna de su muslo, sus ojos estaban clavados en el culo de mi esposa, y su mano estrujaba un muslo de Gaby que no se inmutaba de lo que le hacía Toño seguía colocando foquitos.
Al momento que Gaby empezó a bajar un escalón las manos de Toño se fueron a sostener las nalgas de mi mujer pues no resistió la tentación de acariciarlas. Fingí que salía de la cocina y les comenté; quedaron perfectas las luces, ellos afirmaban con la cabeza, los ojos de mi esposa estaban rasgados síntoma de que está muy caliente, Toño trataba de ocultar su bulto, descorché la botella de champaña y serví tres copas, yo sabía que eso es veneno para Gaby pues con la champaña se desinhibe totalmente y es capaz de hacer cosas impensables sin importarle nada; como una vez que veníamos de una boda le dieron ganas de hacer pipí en el auto, se quitó las pantaletas se bajó corriendo del auto y lo hizo en un camellón de una importante avenida, mientras los taxis le tocaban el claxon ella solo reía mostrando sus nalgas a todo el mundo.
Brindamos por la navidad, Gaby abrió una caja de esferas y las empezó a colocar en el árbol. ¡Primero las más altas! nos exclamó; subía a la escalerilla tres escalones y se estiraba de puntas su vestido subía a media nalga, se veía preciosa con su atuendo de niña puta, a Toño ya no le importaba si yo lo veía, él estaba feliz viendo sin parpadear a mi esposa, y sin darse cuenta me comentó: Está buenísima ¿verdad?... Le respondí sí está muy rica y vieras que rico coge. Entonces le cayó lo que me había dicho y mi respuesta lo avivó.
¡Me imagino!... Jejeje. Con la mirada perdida en las nalgas de mi esposa que seguía colgando esferas sin inmutarse de la presencia de Toño, mostraba hasta el chipote de su panocha cuando se agachaba a recoger una esfera. Volteo y nos preguntó; ¿Qué no me van a ayudar?.... Sí, pero primero vamos a tomar una copa de cruzadito le comentó Toño.
¡Bueno sírvanlas! que me estoy muriendo de calor. Nos respondió con voz muy sexy.
Llenamos las copas entrelazamos los brazos y las tomamos a fondo, mi amigo y yo ya estábamos ebrios pues además traíamos las copas desde la comida, Gaby estaba entre nubes con la champaña con sus mejillas rojas, y que se la suelto a mi esposa; ¿por qué no te quitas el vestido?... tienes mucho calor, Toño brincaba de gusto y aplaudía, Sí Gaby… Es como si te quedaras en traje de baño, quítate el vestido.
Mi esposa me dice con voz muy sexy: Pues si quieres, quítamelo tú mi amor, adelante.
Entonces le bajé el cierre y ella subió los brazos retándome para ver si me atrevía, entonces empecé a jalarlo por arriba de su cabeza mientras ella movía sus nalgas de lado a lado mientras se lo sacaba, los ojos azules de mi amigo se abrían como platos, mi esposa solo quedó con zapatos, pantaletitas de red y un micro sostén negro. Como nos quedamos pasmados con la boca abierta mi amigo y yo, Gaby nos comentó; Bueno… si les incomoda mejor me pongo el vestido.
¡Me fascinas!! Gritaba nerviosamente mi amigo, date una vuelta lenta para verte bien.
Toño aullaba cuando mi esposa giraba, y le decía por que no te quitas otro trapito para ver el paisaje completo.
Mi esposa jugaba con las esferas colgándolas en la red de sus pantaletas y en el sujetador, y nos decía parezco arbolito ¿verdad?... giraba bailando con las esferas colgadas, mientras disfrutábamos de otra copa. Toño no le quitaba los ojos y le suplicaba; no seas malita quítate otro trapito.
Me da pena, ¿qué vas a pensar de mí?... solo que mi marido me dé permiso, pero antes ayúdenme a quitarme las esferitas que me están picando los pinches ganchitos.
Toño feliz le quitaba apresuradamente todas las esferas, y me insistía ¿verdad que sí le das permiso de que se quite otro trapito?...
Mira Toño; solo que me prometas no contarle a nadie lo que pase esta noche, que todo quede entre los tres.
Te lo juro por esta, hacia una cruz con sus dedos y la besaba, te juro que no abro la boca de veras, se los juro por mis hijos.
Si Gaby quiere por mí no hay problema. ¿Quieres que Antonio te quite otro trapito?... Mi esposa me miraba con una excitación tremenda. ¿Te parece bien mi amor?...
Ella asentía con la cabeza, entonces mi amigo se fue a sus espaldas y le desabrochaba el sujetador, aprovechando para restregar su verga en las nalguitas respingonas de mi esposa, cuando se lo sacó la giro hacia él y le decía ¡están bellísimas tus chichis!!, se las acariciaba delicadamente y le preguntó a mi mujer ¿puedo darles un besito?... Y se las empezó a besar y a mamar con ternura, mi esposa le acariciaba la nuca apretándolo más contra sus pechos mientras gemía, yo le acariciaba las nalgas y metía mis dedos entre la red de sus pantaletas estaba empapada su entrepierna, y yo tenía mi verga que reventaba.
Mi amigo subió besando su cuello y le plantó un besote de lengüita, que mi esposa disfrutaba intensamente, sus lenguas se trenzaban por momentos me daban unos celos de la chingada, pero era tan esperado este momento que mejor los convertía en un disfrute muy raro pues estaba a punto de venirme. Toño la abrazaba mientras le acariciaba suavemente las nalgas intentando bajar las pantaletitas de mi mujer y lo consiguió, las bajó hasta sus rodillas y de pronto cayeron al suelo, mi esposa saco los pies de la prenda y giraba totalmente desnuda ante nuestros ojos. Yo no lo podía creer que esto estuviera pasando, me sentía como si estuviera viendo una película porno con mi esposa como primera actriz con su panocha totalmente depilada, y sus pezones súper duros.
Mi esposa lucía su desnudez caminando como modelo porno, movía sus nalgas de lado a lado y se inclinó con las piernas separadas sin doblar las rodillas a recoger del piso sus panty. Nos mostró sin ningún recato su culo y raja completitos. Toño no daba crédito a lo que veían sus ojos. Mi esposa nos dice con toda tranquilidad. Yo creo que ya las vieron bastante, ¿Les gustan?...
¡Están muy ricas!!! Gritaba Toño emocionado entonces se hincó por el frente de mi mujer quedando su panochita en sus narices sin decir más mi amigo le abrió las piernas y le empezó a dar una mamada de pronóstico mientras sus manos estrujaban con fuerza las nalgas de Gaby. A mi esposa le temblaban las piernas, no la sostenían del orgasmo tan fuerte que tenía, yo la sostenía por atrás acariciando sus pechos y besando su cuello y orejas mientras Gaby gemía a gritos y me volteaba a ver con ojos de lujuria extrema. Un momento después mi amigo se ponía de pie gritando que rico sabor tienes estás deliciosa, la hacía girar escudriñando cada centímetro de su cuerpo, mi esposa aprovechaba los giros para rozar sus nalgas en la verga de Toño que reventaba su pantalón.
Mi amigo y yo nos arrancábamos la ropa, él muy prudente se quedó en bóxer mientras yo estaba totalmente encuerado con mi verga como nunca de grande tiesa; Gaby nos miraba con los ojos de plato mientras le daba un trago a su copa. Mi esposa con la voz más sexy que le he escuchado me pregunto; ¿puedo coger con Tony?... claro que sí hoy puedes hacer todo lo que te plazca.
Entonces se acercó lentamente a Toño y le acariciaba la verga por arriba de la tela de su bóxer yo sentía que se me salía la leche de ver como su mano se perdía en la bragueta de mi amigo, luego le bajó los calzones al piso y brincó una verga larga y curva con la cabeza roja mojada bañada de líquidos que escurrían, mi esposa la pajeaba lentamente mientras pasaba la punta por sus labios oliendo el manjar que se iba a cenar.
Abrió sus labios y empezó poco a poco a tragar la verga de Toño, la mamaba con locura mientras mi amigo gemía, ¡Mi mujer la pajeaba con el glande en la garganta!! (Nunca la había visto hacer eso) Toño se estremecía estaba a punto de reventar pues sus piernas le temblaban, después de unos minutos de mamadas súbitamente empezó a gritar ¡me voy a correr!! ¡Haaggh!! Cuando el primer chorro cayó en la garganta grito; ¡Me estoy viniendo!! ¡Ay que rico mamas!! Mi esposa lo sacaba de su boca y la pajeaba a toda velocidad, los chisguetes de leche pegaban en las mejillas y narices de mi esposa, le apuñeteaba y le mamaba de nuevo, mi esposa me volteo a ver y me dijo:
¡Cojéeme Papi estoy muy caliente!! Necesito que me cojas me senté en un sillón y Gaby brincó sobre mi ensartándose mi verga de un certero sentón, subía y bajaba a toda velocidad, su cara aún escurría leche de Toño y me gritaba con cara de lujuria ¡qué grande la tienes mira como me roza!! ¡Ayy que rico me estas cogiendo Papacito chulo!! … ¡Me voy a veniiiirr!!! ¡Métela toda mi vida!! Mi esposa tenía un orgasmo como nunca lo había visto en los tres años de novios y en los siete de casados, las punzadas en su coño eran tremendas me jalaba la verga por dentro, me besaba trenzando su lengua con la mía yo sentía el sabor de la leche de mi amigo pues todavía le quedaban rastros en sus mejillas, ¡aaayy me sigo viniendo que ricoo!! Sus nalgas se movían de un lado al otro, mi amigo se las estrujaba y se las abría para ver cómo le encajaba la verga a mi mujercita, no pude más y me corrí como nunca, le solté más de diez chorros de leche al fondo de su papayita, Toño se pajeaba su pija sin perder detalle de la cogida que nos estábamos pegando. Cuando mi mujer se desmontó corrió al baño.
Toño me comentaba; que buena está tu esposa es una mujer impresionante, se ve que coge riquísimo, ¿me dejas echarle un palito?
Por mí no hay problema siempre y cuando te pongas un condón, pero mejor pregúntale a ella.
Tan pronto como salió mí esposa Toño brincó a su lado diciéndole mil piropos, y que si le daba oportunidad de hacer el amor con él, ¿qué dices? Y Gaby respondió: ¡Claro que síii!!...
La respuesta de mi señora me paró la verga con un respingo, nos fuimos a la recámara, Gaby se sentó en la orilla de la cama y nos empezó a dar una mamada de campeonato alternaba sus mamadas como cinco para el invitado y como dos para mí, estaba loca con su nuevo juguete, le pase un condón a Toño se lo puso mientras mi mujer se acostaba a media cama con sus piernas ligeramente abiertas se le veía el clítoris bien parado y con una mano se lo acariciaba, la verga de mi amigo se veía impresionante pues es más larga y gruesa que la mía además la tiene curva.
El corazón se me salía cuando se acostó sobre mi esposa la besaba en la boca, la muy golosa de Gaby inmediatamente le tomaba la verga y se la centraba en su coñito rojo y mojado, ¡la cabeza de la verga de mi amigo empezó a desaparecer!! Veía incrédulo la cara de felicidad de mi esposa, como movía sus nalgas de un lado al otro acomodando la punta de la verga de Antonio. ¡Gulp!! Se me atragantó la lengua. ¡Mi esposa estaba cogiendo con otro cabrón!!... Mis ojos no daban crédito, sus nalgas se movían de un lado al otro. ¡Huyyy que sensaciones tan tremendas! el corazón me latía a mil pulsaciones por minuto, la verga se me reventaba. Toño la bombeaba profundamente, mientras le pellizcaba los pezones, la sacaba casi toda y se la metía hasta los huevos, mi esposa gritaba; ¡ayy Tony que ricoo me estás cogiendo!! Déjamela hasta adentro ¡haaggh que ricoo!!! ¡Me estoy viniiiendo mucho Tony que ricoo me haces!!! Los celos me subían y bajaban, como hipnotizado me asomaba por todos los ángulos posibles para ver como mi amigo le metía verga a mi mujer. Mientras me hacia una riquísima puñeta.
Gaby levantaba sus piernas abriéndolas lo más que podía para que Toño se la clavara más adentro, le enterraba las uñas en las nalgas de mi amigo como para que no se le escapara se movía todo su cuerpo, ¡Haaaggh Tony dame máaas!! Toño la bombeaba a toda velocidad los gritos y jadeos de los dos eran tremendos, ¡las nalgas de mi mujer se convulsionaban con un orgasmo muy fuerte!, jadeaba y gritaba como si la estuvieran matando, mi amigo gritaba ¡ya me voy a veniiiirr!! Sus piernas y nalgas se le acalambraban de la corrida que se estaban dando trenzaban sus lenguas y jadeaban. Mi leche estaba a punto de salir
Un rato después mi amigo se levantaba con el condón colgando del glande de su pito repleto de leche, se disculpaba y corrió al baño, mi esposa me llamaba con los brazos me acerque a ella la besaba con mucha pasión, estaba muy sudada del estómago y su pecho, con besos largos y apasionados me acomode sobre ella y se la metí poco a poco, ¡su panocha estaba hirviendo y abierta!, nos empezamos a mover lentamente, cerraba los ojos y veía las imágenes de mi esposa y Toño cogiendo, la verga la tenía durísima los gemidos de mi esposa se hacían cada vez más fuertes, cada vez le daba más rápido.
Le preguntaba al oído; que tal te gusto coger con dos vergas diferentes, Gaby sonriendo me decía ¡es riquísimo gracias Papi por darme la oportunidad!! jadeaba muy fuerte y tenía un violento orgasmo, Toño nos estaba observando por todos lados viendo con deleite como se deslizaba mi pija en la vagina de mi esposa, le puso una mano en la teta y le pellizcaba un pezón, la verga media dura se la pegó en la boca de inmediato mi esposa la engulló de un sonoro chupete, cuando sale la verga de mi amigo bien dura de su boca mi esposa me da un lujurioso beso de lengua, a mí eso me provocó que me corriera instantáneamente se la clavé hasta el fondo y me empecé a correr aventando chorros y chorros de leche en lo más profundo del coño de mi mujercita.
Luego de un momento me separé de mi señora pues la verga de mi amigo la tenía a centímetros de mi cara, mi mujer le puñeteaba la verga a toda velocidad y luego se la tragaba toda, el glande de mi amigo le friccionaba las anginas, de pronto Toño se acostó sobre mi esposa y se la metió de una sola estocada hasta el fondo, y le daba una tremenda cogida a toda velocidad, en eso me di cuenta que el muy cabrón no tenía puesto el condón, solo me quedé callado observando que forma tan sabrosa de coger de mi señora pues gritaba con todo; ¡que rico me estas cogiendo!! Toño se la dejaba encajada hasta el fondo mi leche salía por los labios de la vagina y le mojaba los huevos de mi amigo, que no perdía el tiempo pues le pellizcaba los pezones y le estrujaba las tetas, gritándole a mi mujer; ¡eres la mejor puta que me he cogido!! ¡Tienes unas nalgas deliciosas y coges riquísimo!! las palabras de Toño tuvieron un efecto increíble en mi esposa, pues se empezó a retorcer en la cama movía sus nalgas como baile de Lambada, tenía un orgasmo tremendo se le convulsionaban las nalgas, ¡Uff que verga tan rica tienes!! ¡Métela todaaa que soy tu puta!!! ¡Haaaghhgg me estoy viniendo mucho!!!... Toño se acalambraba todo su cuerpo con la verga encajada lo más adentro de mi esposa, jadeaba y resoplaba. Gaby le gritaba; que ¡caliente está tu lechita me quemaa!! Los dos se quedaron como desmayados.
Cuando Toño se levantó le grité: ¡Pinche Toño que cogida le metiste a mi mujer!!... soltó una sonrisa y se fue al baño. Mi esposa estaba adormilada con las piernas abiertas, y yo de curioso viendo muy de cerca como le escurría la leche de Toño fuera de su coñito, le metía un dedo y sentía lo rico que se deslizaba en su panocha por la leche depositada. En eso salió mi amigo del baño ya vestido me dijo; me marcho ha sido un placer enorme estar con ustedes. Se acercó a mi esposa y le dio un beso muy tierno en la boca mientras sus manos recorrían los pechos y la panocha, lo acompañé a la puerta. Le comenté no vayas a abrir la boca cabrón.
Como crees me respondió molesto y se fue. Regresé a la recámara y mi esposa seguía profundamente dormida así que la cubrí con la cobija y me acosté junto a ella, mi mano le acariciaba la panocha recogiendo bastante leche de mi amigo y se la untaba en las piernas.
Esperamos sus comentarios.

 

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