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La primera y unica

Publicado por Anónimo el 30/11/-0001

Hola, me llamo Carlos, soy un chico de Madrid de 31 años al que le gustan mucho los relatos de Marqueze. Hace tiempo que los voy leyendo y he animado a mi novia a leerlos la cual se ha hecho una ferviente seguidora de lo que aquí se escribe. Animado por ella voy a contaros la primera y única vez que hice un trío.
Yo tenía un amigo que trabajaba en el hospital de Madrid que muchas veces me hablaba de las enfermeras y demás chicas que allí trabajaban aunque nunca me contaba nada concreto. Un día me dice que si le voy a buscar al hospital, le digo que si aunque a mi ir a los hospitales no me hace demasiada gracia, me comentó que no me arrepentiría y que luego nos iríamos a tomar unas cañas juntos, yo a esa frase en concreto no le di mucha importancia. Quedamos en la cafetería del hospital, estaba sentado en una de las mesas acompañado por una enfermera… ella estaba de espaldas a mí por lo que no me vio llegar. “Hola Carlos. Mira, te voy a presentar a una compañera de trabajo, se llama Lucia” Lucia se dio la vuelta, se puso en pié y nos dimos dos besos.
Era una chica rubia de unos treinta y pocos años, pelo rizado en media melena, unos enormes ojos verdes preciosos que fue lo que a primera vista más me llamó la atención. Tenia una figura muy bonita, no era demasiado alta pero sí tenia un par de tetas muy bien puestas. Llevaba una bata blanca que le ceñía todo el cuerpo y que le hacia un culo de lo más apetecible.
Me senté justo enfrente de ella y comenzamos a hablar un poco de todo, hasta que ella comenzó a preguntarme directamente temas personales.
“Y dime Carlos, un chico tan guapo como tu habrá tenido muchas novias” “No que va, solamente una, que tuve antes de irme a la mili, pero allí me dejó” “Y con esa chica…. ¿Cuánto tiempo estuviste?” “Casi tres años, pero no me fue demasiado bien, no me dejó tocarla ni una sola vez” Nos pusimos a reír a carcajadas y mi amigo comenzó a hacer bromas acerca de eso.
“¿Entonces eres virgen?”, enseguida me puse colorado, yo por entonces tenía apenas 20 años y aun las mujeres me ponían muy nervioso.
“No, que va, perdí la virginidad estando en la mili”, Lucia me guiño un ojo, pidió otro café y seguimos charlando.
Yo me fijaba mucho en su escote. Como he dicho llevaba una bata blanca abotonada por delante, y se le transparentaba toda la ropa interior. Entre los huecos de los botones podía verle perfectamente el sujetador, era blanco bastante discreto aunque a mí me pareció un poco pequeño para el tamaño de sus tetas.
Cruzaba las piernas con bastante maestría y yo intentaba verle las bragas a cada cruce suyo, lo cual conseguí más de una vez poniéndome tremendamente cachondo, y tenia una erección bastante grande que se ocultaba por que llevaba un pantalón vaquero bastante holgado..
Lucia no dejaba de mirarme, incluso creo que me pillo mirándole las piernas, pero se hizo la desentendida.
Después de haber tomado los cafés, Lucia dijo que tenía que coger unas cosas del despacho de su jefe y que luego se cambiaba y nos íbamos por ahí.
“Ah pues entonces vamos contigo“ Dijo mi amigo.
La seguimos hasta la cuarta planta y en el ascensor no podía dejar de mirarle el escote por encima del hombro… ya estaba deseando llegar a casa para hacerme una paja pensando en Lucia.
Llegamos al despacho y me dijo que me sentara en la silla de los pacientes... ella se puso a mirar en un fichero y mi amigo se sentó en la silla del médico.
Comenzó a abrir los cajones del archivador por la parte de arriba y, poco a poco, comenzó a bajar doblándose por la cintura y dejando que viese ese estupendo culo que tenia con esos muslos tan bien puestos…. Yo estaba a punto de estallar, por un momento estuve a punto de decirles que me iba al baño, necesitaba hacerme una paja cuando de pronto se giró y me pillo mirándola. Me puse colorado como un tomate.
“Míralo que pillín, mirándome las braguitas eh?” Al decir esto se acercó a mí y se sentó encima de mis piernas poniéndome las tetas a la altura de mi cara.
“Te ha gustado lo que veías? Eh? Eres un chico muy malo y vamos a tener que hacerte una revisión” Diciendo esto, puso su mano sobre mi polla por encima del pantalón. “Uy, esto parece más grave de lo que pensaba, habrá que intervenir de inmediato” Yo, que aunque lo parecía no soy tonto enseguida supe de que iba todo… le desabroché la parte de arriba de la bata y comencé a sobarle las tetas por encima del sujetador…. Ella comenzó a comerme la boca, metiéndome su lengua… nos dimos un buen y largo beso.
Se desabrochó el sujetador y se lo sacó por la manga con esa habilidad especial que tienen las mujeres para hacer eso.
“Cómeme las tetas cabrón” El oír eso me puso a cien, y comencé a chuparle los pezones y las tetas, pasando mi lengua por la aureola y pegándole mordiscos en los pezones…. Ella se ponía como loca.
“Sí cabrón. Sigue chapándome, estoy muy caliente y necesito dos buenas pollas que me sacien” Mi amigo estaba haciéndose una paja, no vi cuando se desabrochaba el pantalón, pero estaba sentado meneándose la polla.
Lucia se agacho delante de mí y me quito los pantalones y los calzoncillos obligándome a permanecer sentado, abrí mis piernas y se puso a comerme la polla como jamás me la habían comido hasta entonces.
Pasaba la lengua por mi capullo y recorría toda mi polla con ella hasta llegar a los huevos, se los metía en la boca mientras me masturbaba con una mano, luego se metía mi polla entera en su boca y la sacaba muy despacio, a mí eso me volvía loco…. Estaba en el paraíso y no podía creer lo que me estaba pasando.
“Joder que bien la chupas puta, me voy a correr” Pero ella no paraba… gemía y seguía comiéndome la polla cada vez con más ganas, hasta que ya no pude aguantar más y comencé a correrme de una manera increíble para mí…. Ella tragaba y tragaba como una autentica experta come pollas, parecía una actriz porno profesional o quizá mejor.
Me dejó limpio sin una sola gota, se incorporó y me dio un beso en la boca, que a mi no me dio asco sino un morbo impresionante de probar el gusto de mi propio semen.
Luego se puso de pié y se fue hacia la mesa, se desnudó y se tumbo encima “¿Que pasa machote, vas a dejar de machacártela como un mono y vas a venir a comerme el coño o que?” Le dijo a mi amigo.
Este se levanto con los pantalones por los tobillos, se los quitó y se arrodillo entre sus piernas y comenzó a comerle el coño, con unas ganas enormes ella no paraba de gemir, y de agarrarle a mi amigo por la cabeza para marcarle el ritmo.
“Así cabrón, cómeme el coño que estoy cachonda” “Carlos, ven y cómeme las tetas como hiciste antes” Yo me puse a la altura de sus tetas y empecé a comérselas de nuevo. Ella que tenía mi polla a su altura comenzó a meneármela y pronto volvió a estar dura. Al poco empezó a decir que se iba a correr y que no parase de comerle el coño.
Yo tenia la polla durísima otra vez, entonces ella se puso a cuatro patas encima del escritorio “Cariño, quiero que me la metas por detrás, tengo muchas ganas de una buena polla en mi coño y la tuya me gusta mucho” Mi amigo que un no había “descargado” le puso la polla en la boca y ella comenzó una buena mamada mientras yo le metía mi polla hasta el fondo de un solo golpe que con sus jugos chorreándole entraba sin ningún problema, me agarré a su cintura y comencé a bombear a un ritmo lento para disfrutar lo más posible de ese momento. Le daba cachetadas en el culo y eso parecía que le hacia disfrutar más.
Giro la cabeza y me dijo: “Mira cabrón como se me mueven las tetas…. ¿A que no habías visto una puta como yo, eh?” Desde mi posición podía ver como sus tetas se movían rítmicamente a cada embestida mía. Yo las quería coger, así que me doble encima de ella y se las comencé a estrujar mientras ella no dejaba de comerle la polla a mi amigo.
Aumenté el ritmo de mis embestidas porque estaba deseando correrme dentro de ese coño tan caliente y al notarlo ella comenzó a chupar más rápidamente la polla de mi amigo.
“Agggg, joder me voy a correr” “Correte dentro de mi cariño, lléname con tu leche” “Y tu cabrón, córrete en mi cara” Al decir esto, la volví a agarrar por la cintura y comencé a correrme, esta vez incluso más que cuando ella me la comía. Mi amigo también se corrió echándole todo el semen encima de su cara, ella sacaba la lengua para intentar atrapar algo.
Después se fue a limpiar un poco y volvió diciendo que aun tenia una polla que no había probado su coño... era la de mi amigo... se sentó en la silla y ella se puso encima de él dándole la espalda, yo estaba sentado en la otra silla mirando y esperando mi turno viendo como la polla de mi amigo entraba y salía del coño de la enfermera y esta no paraba de mirarme con cara de viciosa, mi amigo no tardó mucho en correrse, pero ella no tenia bastante, así que vino hacia mi, agarro mi polla y se la metió de un golpe... yo le agarraba de las tetas y de la cintura y ella no paraba de cabalgar encima mío una y otra vez, cada vez mas deprisa... parecía insaciable... yo le comía las tetas como podía hasta que me volví a correr creo que por tercera vez ya.
Así terminamos... ella se fue a los vestuarios a ducharse y nosotros nos marchamos a casa... yo aun estaba totalmente alucinado.

 

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