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Doble Penetración Lésbica (parte 4)

Publicado por Isabela el 20/06/2015

Dedicado a las chicas de: “el club de las bragas rosa”

INSTANTE GLORIOSO DE LA DOBLE PENETRACIÓN LÉSBICA

Luego de lo que le había hecho, aun de costado y con sus piernas abiertas, ella puso a descansar su cuerpo apoyándolo sobre el mío, yo agarré su pierna y la puse encima de mi cadera, ella subió su pierna montada sobre mi hasta alcanzar mi cintura y dejo que su pie y su pantorrilla cayeran por mi espalda hacia la cama, como ya tenía todo su cuerpo recargado sobre el mío, entonces casi me puse boca arriba y ella boca abajo abrazada a mi cuerpo con su pierna cubriéndome y sus pechos recostados sobre los míos, ella respiraba sobre mi cuello, y con su mano acariciaba debajo de mi oreja, juntaba sus dedos a ambos lados de mi lóbulo y lo frotaba suavemente con sus yemas, luego sentí unos besos por mi cuello que me hacían cosquillas y su mano bajo de mi oreja acariciándome suavemente, bajaba por mi cuello hasta llegar a ponerse encima de mi pecho.

Ella acariciaba ligeramente mi pecho por encima de mi pezón, no ejercía ningún tipo de presión apenas podía sentir su mano, y yo, como su pierna había ido a dar encima de mi costado, puse mi mano en su cadera y suavemente me fui deslizando hasta agarrar su nalga, extendí la mano sobre la redondez de su nalga para agarrarla bien, deje que ella lo sintiera y me fui acariciando más hacia el centro y hacia abajo, de tal modo que llegue a la parte más baja de sus nalgas donde su vagina ya despuntaba.

Su piel tierna al sentir la llegada de mis dedos se sacudió ligeramente, sentí como sus labios vaginales se abrieron levemente para que mis dedos se metieran en medio, florecía su vagina por detrás, pero esta vez no era mi intensión penetrar su vagina por lo que metí mi mano en medio de sus nalgas, a medida que mis dedos se asentaron ahí en medio, ella se agacho más sobre mi costado haciendo que su cabeza casi llegara a posarse encima de mi pecho, parecía un gatito enroscándose en mi pecho. Comencé a meterle mi dedo, su ano se abría, sus nalgas también se acomodaban más separadas, ella sometía más su cuerpo encima del mío, podía sentir su peso pero eso no me molestaba y continué penetrándola.

Apretaba su pierna a mi costado, sus pezones se ponían duros sobre mis pechos eso me excitaba, disfrutaba de tenerla encima mío, besaba mi cuello y yo continuaba penetrándola con un solo dedo, clavaba mi dedo en su ano, luego lo liberaba ligeramente y volvía a clavárselo, ella agarro su nalga por un costado y la suspendió abriendo sus nalgas, su ano se abría como una flor hacia donde ella hacia presión con su mano y mi dedo del medio entraba y salía con facilidad del interior de su ano.

Jale un poco más el brazo para acomodar mi mano más abajo, tomé muy bien su ano, como su pierna estaba hacia arriba y encima de mi cuerpo, tenía bien expuesto su ano y no dude en seguir penetrando con mi dedo del medio, acomode mi índice por encima apoyado sobre una de sus nalgas y con mi dedo anular comencé a buscar la entrada de su vagina y al encontrarla, empecé a introducirlo, mientras que mi dedo meñique fue a dar encima de su clítoris y se lo moví ligeramente, luego tuve que doblar ese dedo hacia adentro para concentrarme en penetrar su ano y su vagina con mis dedos.

Ella comenzó a jadear apoyada sobre mi hombro, frotaba su mejilla en el borde de mi hombro y mis dedos le daban una doble penetración que empezaba a sobreexcitarla, ambos dedos se movían al mismo ritmo, ambos dedos salían y entraban respectivamente el anular de su vagina y el del medio de su ano. Mis dedos se enterraban en sus hoyos llevándose la piel de alrededor de ambos orificios hacia adentro, su jugosa vagina se mojaba, ella gemía lentamente siguiendo el ritmo de mis dedos y saqué el dedo meñique para volver a posarlo encima de su clítoris y menearlo.

Eso la puso aún más frenética, como no podía ver donde alcanzaba a poner mi dedo, cayo de su clítoris a un costado presionando la comisura de sus labios vaginales, pero seguía masajeando con la punta de mi dedo y eso le encantaba y le hacía gemir aún más, yo movía intensamente los dedos de esa mano, apropiándome de su ano, de su vagina y su clítoris a la misma vez.

Ella movía toda su zona intima al ritmo de mis dedos, pude sentir como su vagina se abría y desde el interior hacia afuera se inundaba de sus secreciones, su ano cerradito aprisionaba mi dedo pero me dejaba moverlo ahí dentro y su clítoris despuntaba durito sobre mi dedo meñique. Era fantástico sentir uno de mis dedos enterrados en su vagina y el otro en su ano, toda abierta de piernas, sudorosa y excitada, parecía que la tenía sentada sobre mi mano entregándome toda su zona intima, dejándome penetrarla doblemente.

Mis dedos no se detenían y penetraban al mismo ritmo sus dos entradas, a momentos podía sentir con el dedo que tenía dentro de su ano como mi otro dedo se movía al interior de su vagina y viceversa. La besaba en la boca, ella se dejaba hacer a mi voluntad, mis dedos no dejaban de apuntar adentro de sus dos entradas, sometía más su vagina y su ano al antojo de mis dedos que se movían circularmente dentro de ella, pero también continuaba haciendo círculos sobre su clítoris y eso la hacía explotar de tal manera que su vagina chorreaba de sus jugos y me inundaba los dedos lubricándome para así penetrarla con más facilidad.

Ella respiraba trabajosamente resoplando sobre mi mejilla, pedía que la siga penetrando con ambos dedos, se abandonaba a la excitación y lo disfrutaba con los ojos cerrados, mientras que yo mantenía mis dedos moviéndose dentro de su vagina y de su ano, hasta que suspendí mis dedos dentro de ella, luego los moví ágilmente, ella parecía convulsionada moviendo sus hombros, y su vagina y sus nalgas también se movían, mientras mis dedos la penetraban con fuerza y rapidez para tenerla gritando con sus ojos cerrados, luego la libere y su cuerpo se soltó sobre el mío, casi que quedo totalmente rendida apoyándose en mi costado.

Saqué mis dedos de sus entradas, el dedo anular lo tenía totalmente empapado gracias a su vagina, decidí llevárselo a la boca y ella empezó a chuparme ese dedo sin descanso, luego junté a ese dedo el del medio y ella no tuvo reparo en seguir lamiéndome ambos dedos. Continuara…
Las interesadas en leer completo este relato pueden pedírmelo a: isabela.4102@gmail.com No olviden pedirlo haciendo referencia al nombre del relato, y por favor solo chicas.

 

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