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Mi primera conquista

Publicado por Anónimo el 30/11/-0001

Después de mi primera experiencia con una chica, miraba a las chicas de diferente manera, me sentía diferente, pero ya habían pasado casi dos meses desde entonces y también desde entonces mis masturbaciones han aumentado. Os cuento que también cambió mi forma de ser, aprendí a ser algo más decidida, os relataré la primera vez en que conquisté a una chica, pasé de conquistada a conquistadora.

El curso comenzó a mediados de Septiembre, muchas de mis amigas habían cambiado de estudios, yo elegí unos en que me encontraba sola, vamos que no conocía a nadie, todos mis compañeros y compañeras eran nuevos para mi, Así es como conocí a Paula, estaba sentada en la mesa de al lado, era un chica que no llamaba la atención, de las que suelen pasar desapercibidas, morena, con una media melena negra, un poquito más alta que yo, medirá como 1,65, un poco más gorda que yo, siempre iba con pantalones, sus pechos eran también mayores que los míos. A los pocos días y como no teníamos todavía todos los apuntes, pues compartíamos mesa, así fuimos intimando un poco más, casi siempre salíamos a comprarnos algo para almorzar, uno de los días mientras regresábamos de nuevo al instituto antes de entrar en clase decidí ir al baño, ella me dijo te acompaño, es costumbre que las chicas siempre vayamos al baño juntas, entramos en uno las dos, primero hice pis yo, ella al verme casi depilada del todo me comentó..Que envidia... y yo le contesté que porque decía eso... porque a ella le gustaría llevar menos pelo del que llevaba y nos reímos, cuando ella se bajó las braguitas le vi una inmensa mata de pelo negro, le dije que si no le molestaba, me contestó que ya estaba acostumbrada, total que me salió así, si quieres le dije un día quedamos y te ayudo, no me contestó, pero al cabo de unos días los compañeros estaban preparando una de esas cenas que hacemos para conocernos todos, bueno una escusa para salir un rato de marcha por ahí, y a la hora de ir a almorzar me dijo que si iba en serio eso de que le ayudaría a depilarse, le dije que si, que no me importaba, así que quedamos al día siguiente por la tarde en su casa, le dije que se comprara alguna crema y maquinillas bueno lo que usamos para depilarnos las chicas. Me presenté en su casa al día siguiente me invitó a un café y después nos fuimos al baño, se quedó en sujetador, cuando empecé a cojerle los pelos para recortárselos con la tijera y mis manos estaban tocando su coño, se empezó a despertar en mi... el morbo, total que le pasé la mano varias veces, le cojí los labios se los separaba, mis dedos rozaba su rajita, me estaba poniendo muy caliente, cuando le quité algunos pelillos también le rocé el ano, estaba sintiéndome húmeda, pero no era cuestión de delatar lo que sentía, le dije que si quería que le ayudara con las axilas y dijo que si, entonces le pedí que se quitara el sujetador, uff la tenia desnuda delante de mi, pude comprobar que sus pezones estaban algo crecidos, mis roces le debían haber hecho efecto, cuando hube terminado de depilarle las axilas le di crema, y mis manos rozaron su pecho, era demasiado para mi, como le escocia un poco soplé y mi cara se aproximó bastante a su pecho, tuve tentaciones pero lo dejé, tras vestirse, le dije que se me había hecho tarde, que tenia cosa que hacer, esa noche su cuerpo fue mi fantasía a la hora de masturbarme, tuve un orgasmo sensacional deleitándome con ese cuerpo que tuve en mis manos y que desaproveché.

Ese fin de semana era la cena, después de cenar no fuimos a tomar unas copas a un par de pubs, eran casi las tres de la madrugada, estábamos charlando y riendo, no se si por las copas o porque, pero la conversación derivó hacia nuestras aventuras con chicos, ella había salido con uno pero lo dejaron, yo le dije que también había tenido novio, pero no le comenté que había tenido aventura con chica, entre sorbo y sorbo y risa y risa le dije, el otro día cuando te depilé, estuve a punto de besarte el pecho, ella se quedó seria y de pronto se echó a reír, estas bebida Ana, me dijo, y yo me reí, y le dije que si algo si, pero que era cierto, ella me dijo, ¿si es verdad lo que dices me los besarías ahora?, todo esto riéndonos, le contesté que si, y la cojí de la mano y le dije vamos al baño, ¿no querrás que lo haga aquí? Nos encerramos en un baño y le subí la camiseta y bajé un copa del sujetador, y le besé el pezón, ella paró de reírse, yo levanté la cabeza y le sonreí, no decía nada, de nuevo le besé el pezón esta vez durante más rato, se lo chupaba y lo mordisqueaba, no tardó en ponerse duro, sonreí para mis adentros le gustaba, yo estaba mojadísima, ella me dijo déjalo ya, salgamos le subí la copa del sujetador, le bajé la camiseta y antes de salir le di un suave beso en los labios.

No volvimos hablar del tema durante unos días, pero yo notaba que estaba como algo distante, decidí que debería encontrar el momento para hablar con ella y saber lo que pensaba. Ocurrió que debíamos hacer un trabajo y me dijo que si quería ir a su casa para hacerlo juntas le contesté que si, esa tarde estuvimos trabajando casi dos horas haciendo el trabajo, estábamos en el salón de su casa, al acabar le dije que deberíamos hablar que la veía diferente desde la otra noche, me disculpé y le dije que me perdonara, pero que no puede resistir la tentación, le pregunté que si se había molestado, y me dijo que no, todo lo contrario, que sintió una cosa rara pero que no le disgustó, entonces con un gesto cariñoso le cojí la mano y le di un beso pero ella en ese instante giró un poco la cabeza y se lo di en la casi en la comisura de los labios, nos quedamos quietas, la miré, ella se agachó, desvió un poco la mirada y lo le di otro beso, esta vez en los labios, tan suave como la primera vez que se lo di en el baño, nuestras manos estaban todavía unidas, noté un ligero sobresalto, le volví a besar esta vez durante un poco más de tiempo, ella entreabrió un poco los labios, me iba a retirar, cuando ella me devolvió un beso suave en mis labios, entonces la besé, mi lengua luchaba por abrirse camino en su boca, lo conseguí, un escalofrío recorrió mi cuerpo cuando nuestras lenguas se encontraron, mi mano entretanto se deslizó sobre su muslo, por encima de los pantalones, la sentí estremecerse, le dije que era un cielo y ella me devolvió el beso, fue ella la que buscó mi lengua, mi mano le acariciaba la espalda y la atraía hacia mi.

En poco nuestros pechos se estaban tocando, ella no se apartaba, le besé en el cuello y le susurré al oído que si quería que fuéramos a su habitación, ella se levantó y me cogió de la mano, fuimos a su habitación, cerró la puerta y se quedó mirándome, la tranquilicé y le dije que no pasaba nada que solo debíamos dejarnos llevar por nuestras emociones, la volví a besar, nuestras lenguas se devoraban, estaba excitada y mojadísima, le acaricié la espalda por debajo de la camiseta, se estremecía, esto me excitaba más todavía, le desabroché el sujetador, mi mano entonces pasó por su estomago y subió hacia su pecho, le separé el sujetador y acaricié el pecho suavemente, ella respiraba fuerte, se le notaba excitada, me entretuve con su pezón, empezaba a crecer, le quité la camiseta y el sujetador y pude besar y acariciar sus pechos, sus pezones, tenían un sabor excitante, no eran grandes pero si duros, mientras mi mano estaba desabrochándole el pantalón hasta que mi mano se posó por encima de su braguita, le acaricié por encima, la humedad le traspasaba...

La desnudé entera, y la tendí en la cama ella me miraba sin decir nada, contemplaba como yo me quitaba mi ropa y me quedaba desnuda ante ella, alzó una mano y me acarició los pechos, le dije que me hiciera lo que yo le había hecho, y al poco mis pezones estaban duros, estaban mojados de sus chupadas y mis sensaciones eran cada vez más fuertes, me tumbé junto a ella y le acaricié entera, cuando mi mano llegaba a su coño lo sentí mojado, le separé un poco las piernas, acaricié sus ingles, ella entonces me besaba con desesperación, mis dedos circulaban por su raja, me entretenía con su clítoris, ella no podía parar, se giraba, gemía, me cojió fuerte de la mano y cerrando sus piernas me aprisionó la mano mientras jadeaba con fuerza, se estaba corriendo, su orgasmo le hizo removerse con fuerza, estaba sudando y me besó apasionadamente, entonces yo bajé besándole su estomago y separándole de nuevo las piernas, mi lengua se desplazó por su raja lamiendo todos sus jugos, olía a sexo, olía a excitación, me dediqué por entero a chupárselo, mi lengua se introdujo un poco en su coño , ella estaba callada, besé su clítoris y empecé a meterle un dedo en su coño, ella me acariciaba el pelo con una mano, le metí dos dedos y mis movimientos fueron más rápidos, ella de nuevo gemía de vez en cuando, sacaba los dedos y le acariciaba su culo, entreteniéndome en su ano, le debía gustar porque sus gemidos eran más frecuentes..no tardó en correrse de nuevo, entonces con sus jugos en mi boca la besé, ella relamía los líquidos que salpicaban mi barbilla y mi boca, me dijo que se lo estaba pasando muy bien, me dedicó una sonrisa y su mano acarició mi coño, estaba súper mojada, sus caricias eran un poco torpes, pero yo estaba excitadísima se entretuvo con mi clítoris lo acariciaba, me metió torpemente un dedo, pero me daba igual yo empujaba para que entrara bien adentro mi cintura no paraba de moverse, ella siguió y le supliqué que me lo chupara me dijo que no lo había hecho nunca, pero que lo intentaría, su lengua empezó a pasearse por mi rajita, me la separó, notaba como chupaba mis líquidos le dije que se pusiese encima de mi, así pude colocarme su hermoso culo a la altura de mi cara, ella siguió besándomelo, metiéndome un dedo y yo comencé a acariciarle el ano con mi lengua sus movimientos en mi coño se hicieron mas rápidos, entretanto unos de mis dedos se puso en su ano y presione despacio con lo mojado que estaba entro enseguida, tenia un gran agujero.

 

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