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Primera Vez

El baño de la virginiada

Publicado por Anónimo el 30/11/-0001

Es difícil comenzar a hablar sobre la primera vez y más cuando eres hombre. Pero si esta es inolvidable y placentera ya es más que un cuento es una vivencia para toda la vida. Estar internado en una escuela para muchachos talentos es algo difícil y aquí es donde comienza mi relato. En estas becas las relaciones sexuales eran premiadas con la expulsión lo cual le daba un matiz más candente a las relaciones.

Trascurría el mes de octubre y ya comenzado el segundo curso en la escuela me toca la primera guardia que se hacia para preservar que nadie robe. Mi grupo siempre fue muy liberal en cuanto a las parejas y como solo éramos 8 varones ya habían pasado por cada uno hasta 4 chicas. En realidad por mi solo pasaron 3 y de todas la que más me gusto fue Liz era achinada con la piel blanca, el pelo muy negro unos senos muy lindos y a pesar de no tener muy buen trasero en completo lucia bien debido a su rostro que era muy guapo, yo mido 168 cm. tengo el pelo muy bonito me mantengo en forma y a decir de las muchachas soy muy guapo.

Cayendo en el tema de la guardia esa la primera del segundo curso seria para mi inolvidable, seria mi estreno y comienzo como un hombre. Liz por ese tiempo tenía un novio y yo ya no pensaba en ella pero su novio no pudo quedarse para la guardia lo que yo aproveché para utilizar. A eso de las 5 p.m. ella pasa por mi albergue y me pide que la acompañe al hospital que siente mal, algo que tome como síntoma para comenzar pues el hospital esta apartado de la escuela. En el camino al hospital me dice:

- Mi novio no se quedo.

- Y eso que no se quedo.

- Tenia que irse.

Yo tome la iniciativa y sin preámbulos la pegue a la pared y la bese en la boca ella me contesto el beso.

- Por que hiciste eso.

- No sé tu no lo querías.

- No te pasaste.

No hable con ella en todo el trayecto allí pensé que se me había pasado y que toda la idea de la guardia se venia abajo.

Mas tarde a las 8 p.m. me voy a bañar al albergue de las chicas y cuando entro no hay nadie paso por los cubículos y todo esta vació aprovecho para bañarme, pero cuando voy a los baños siento una ducha y era Liz que estaba fuera de las duchas aprovechando la soledad para disfrutarse completamente. Yo no la advertí de mi presencia y disfrute de su cuerpo con un coñito depilado y con un par de tetas de salto me tenia el pene a todo meter en la toalla (solo tenia la toalla). Solo reaccione a ir a las duchas pero para mi asombro ella me dijo que solo funcionaba esa en la que estaba así que tenia que bañarme con ella (toda esta conversación fue en pelotas y era muy difícil dejar escapar mi erección) cuando voy a entrar en la ducha ella se me pone en el medio.

- Para entrar hay que pagar un precio y es que hay que hacerme todo lo que yo pida.

En ese momento yo creí caerme al piso.

- Y bien.

- Acepto que quieres.

- Quiero que me beses como lo hiciste antes por todo el cuerpo.

Al decir esas palabras me metió en la ducha y me beso al hacer esto bajo hasta mi pene que parecía explotarse (mide 20 cm. pero es muy grueso) me besa el pene y comienza a masturbarlo cuando termino me beso la cabeza del pene como un chupa-chupa y no termino hasta que le llene la boca de semen el cual se trago luego se paro y yo tome la iniciativa, le tome los pezones y los tocaba mientras le tocaba el clítoris comencé a besarle los pezones para luego lograr su primer orgasmo, luego baje hacia su ombligo algo que me gustaba mucho porque tiene unos bellos muy bien cuidados que me encantan allí me detuve y disfrute besándole y haciéndole masaje con la boca mientras penetraba con mis dedos su vagina que ya estaba mas que mojada.

Ya mi pene cobra potencia y le digo que se prepare y me dice que es virgen yo ya sabia que ella era de himen elástico y eso me ponía a mil pero no creía que era virgen, yo le confesé que yo también lo era y así los dos nos desvirginariamos, a lo cual ella respondió con un beso en el cual nuestras lenguas jugaron.

Bajo el agua de la ducha, la pegue a la pared y le puse mi pene en su entrada de la vagina cuando comencé a penetrarla me dijo que le dolía a lo que le dije que aguantara que luego le gustaría algo que unido a mi inexperiencia fue doloroso pero placentero cambiamos de posición hasta ponerse de frente y la penetre con todas mis fuerzas y le mordía los pezones ella saltaba sobre mí como cabalgando tuvimos un orgasmo espléndido, el orgasmo con olor a virginidad. Luego nos secamos juntos y vestimos para así dormir en un cubicuelo inhabitado.

Ahora curso el tercer curso y ya he estado mas veces con ella y con otras muchachas pues mi vida sexual después de esto ha sido mas movida pero nunca olvidare ese baño que ha sido el mejor que he tomado en toda mi vida.

 

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