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Encuentro en internet

Publicado por Anónimo el 30/11/-0001

Conocí a Paola en una pagina, me extrañó que fuera la única que se atreviera a poner su teléfono junto a sus datos, cosa que realmente me sorprende por lo peligroso que es el Internet.

Le mandé un mensaje contándole sobre mí. la respuesta que me mandó me sorprendió:"HOLA: OYE DIME HACI ES TU ROSTRO SABES LO ENCUENTRO ESTUPENDO OJALA TE PUEDAS COMUNICAR MAS CONMIGO LAMENTABLAMENTE TENGO CLASES AHORA CHAUUUU TU CORAZON SIEMPRE ESTARA EN EL MIO TU AMOR PAOLA CHAUUUUU"

Esa noche me atreví a llamarla. Estuvimos como una hora y media hablando, me contó de todo, me preguntaba qué cositas malas le haría cuando nos conociéramos, me contó sobre sus animalitos, la vez que el hámster de una amiga le saltó a la polera y se metió entre sus senos, etc. Quedamos de juntarnos en una caleta de la ciudad donde vivimos.

Ese día (ayer), llegué a tiempo y la llamé al teléfono, y me dijo que ya bajaba. Hacia frió ese día, así que llegó con una chamarra color púrpura con café, no es tan bonita como lo esperaba, bastante bajita, morena, pelo castaño oscuro, por sus múltiples teñidos.

Me saludó, la saludé y nos fuimos caminando a un parque cercano. Estuvimos hablando de muchas cosas, me comentaba sobre sus innumerables pololos y algunas cosas que había hecho con ellos: Se masturbaban por teléfono, había experimentado el sexo oral, pero aun seguía virgen. Me comenzó a hacer un masaje. Luego se sentó junto a mí y comenzó a cantar canciones románticas. En uno de esos momentos mientras trataba de recordar otra canción, me decidí y la besé. Nos acomodamos y le di un beso bastante largo y apasionado (gracias a mi ex Eileen por haberme enseñado tan bien el arte de besar).

Luego me comentaba que fue increíble, que sólo una vez le había pasado, y que nunca más con sus incontables pololos le había sucedido.

La senté sobre mis piernas y nos besamos nuevamente, mis manos recorrían su espalda, las pasé por delante y me acercaba a sus senos, llegué a ellos, protegidos por su sostén, lo hice a un lado y los cogía con toda la mano, pellizcaba sus pezones...

Ya era de noche, así que fuimos a tendernos sobre el pasto, me hacía frió, así que ella se sentó sobre mí, comenzamos de nuevo, como si estuviéramos cogiendo, pero con la ropa puesta. A cada rato me comentaba cuánto le gustaba. La tendí sobre el pasto y comencé a darle un masaje por todo el cuerpo, partiendo por sus muslos, terminando en sus senos. Se quitó la chamarra y se la puso encima, me pidió que le lamiera los senos. Estaba realmente excitada.

En fin, ese día no hicimos más... pero haber llegado hasta ese punto en solo la primera cita... ¡wow! En fin, luego les contaré lo que sigamos haciendo.

 

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