La cena (Sexo Virtual)
Hace menos de una semana que tengo un ordenador para mi sola y eso ha hecho cambiar la situación, vuelvo a tener ganas de escribir, ganas de estar caliente, ganas de compartir fantasías y provocar mucha calentura.
Entre en la pagina y envié un mensaje diciendo que intentaría volver.
Recibí un aviso del Messenger, alguien me quería agregar. Reconocí el nombre de la persona con la que había compartido momentos de cibersexo y lo acepte, a pesar de que no disponía de tiempo, porque tenía una cena de trabajo.
Empezamos a hablar, a recordar viejos tiempos y no nos costó descubrir de nuevo lo fácil que nuestro cuerpo reacciona a las palabras de un desconocido cuando hablamos de sexo. Notaba humedad entre las piernas y los pechos tensos y se lo dije.
Me pidió que me acariciara, como en otras ocasiones. Pero no lo podía hacer, mi pareja estaba sentada en la mesa de al lado a poco mas de un metro, y a pesar de que sabe que me gusta chatear y hablar de sexo no era plan de masturbarme. Pensar que él lo sabia me excitaba más. Saber que yo estaba caliente y él no lo sospechaba era un estimulo sorprendente
El me explicaba historias vividas en el tiempo que no habíamos tenido contacto: aventuras, infidelidades, fantasías no realizadas y sexo mucho sexo… Yo estaba cada vez más caliente.
De repente mi pareja se levanta, me dice que se va a duchar y que si quiero enjabonarlo.
Mi ciber-amante me sugiere que le haga una buena mamada pensando en él y medio en broma pero muy calientes nos despedimos. Fui al baño y me planté delante de la bañera mirando como se duchaba, me encanta ver sus manos recorriendo su cuerpo, agarro la esponja y le pongo gel de los pies a la cabeza, me entretengo especialmente sus huevos, su culo (que me vuelve loca) y su sexo, que ya esta empalmado.
Cuando salió de la bañera, le di la toalla, pero todavía no se había secado ni la cabeza que empiece a beberme las gotas de agua de su piel: mi lengua recorría su cuello, su pecho, bajé por el abdomen y llegué a la pelvis, se encuentro el pene hinchado., caliente y duro que me esperaba.
La frase fue: ¿Que has hecho en el chat?
Sonrió y no respondo. Pongo mis labios en la punta y empiezo a lamer, después bajo por un lado de su polla y subo por el otro lado, humedeciéndola con mi saliva. Y muuuuuuuuuy lentamente la voy poniendo dentro de mi boca, y después de entrar y salir varias veces, noto pequeñas contracciones de su sexo y decido aprovechar la dureza de su sexo para no quedarme caliente.
Me senté en la taza del water y quitándome los pantalones y las bragas en un plis plas, lo monte salvajemente, mientras él agarraba mi culo con fuerza y empezaba a marcar un ritmo frenético que hacia que su sexo entrara y saliera de mi interior, yo no tocaba el suelo con los pies y el ritmo se aceleraba, también la respiración.
Empecé a notar como mi vagina empezaba a segregar mucho flujo, notaba mi calor y el suyo y cuando él exploto, noté su semen caliente dentro de mí y eso precipito mis contracciones que me llevaron hasta el orgasmo. Mi flujo y su semen resbalaban entre sus piernas.
Me arregle rápidamente mientras él se volvía a duchar y salí de casa. Llegaba tarde para cenar, pero “que me quiten lo bailao”

