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Publicado por Anónimo el 30/11/-0001

Hola amor:
No se todavía cual va a ser tu próximo mensaje. Pero lo que si sé es que estoy esperándolo con mucha ansiedad. Tengo ganas de ti hoy día no te imaginas como. Me puse a jugar un poco con Internet y buscaba a alguien que se te pareciera. Quería que sea una sorpresa lo que iba a hacer pero en ese momento no pude aguantar más. Entré a un portal en el que hombres y mujeres buscaban compañía. Empecé a ojear una que otra foto y no te imaginas lo que encontré... “Tu foto”. Estabas ahí!!! Mi adorado estaba en un portal de Internet. Y... desnudo!!! Que hermoso eras para mí. Empecé a indagar más respecto del portal y pude ver como se mandaban las fotos y se hacían los contactos. Así que me animé. Fui a un estudio fotográfico que conocía (una amiga lo atiende) y le dije que quería tomarme una foto como Dios me trajo al mundo. Pose una, dos, tres y muchas veces (hasta sospeché que mi amiga la fotógrafa se quería pasar de lista) pero cuando todo acabó ya tenía la foto elegida y todos los negativos de mi atrevida aventura. Regresé a casa y escanee la mejor estaba yo echada en una cama de la tienda y me hice un retoque con unas maripositas que encontré en el software. Estaba toda yo. Volví al portal y busque nuevamente a mi amado desnudo. Me inscribí en el y decidí escribirte: Hola, te dije, veo que la foto que te pedí la pusiste en un portal. Estas bello desnudo y mi muñeco parece un emperador en su trono. Todo erecto él. Cual un señor. Yo quiero ofrecerte algo que ahora aquel emperador se transforme y se deleite... mi foto!!!. Y te envíe aquella que con tanta dedicación retoqué para ti. Esperaba tu respuesta en cualquier momento por lo que me quedé en la máquina en total éxtasis y desesperación. Pasaron unos minutos y llegó la tan ansiada respuesta.

Que hermosa eres... Me dijiste. Tienes un cuerpo tan deseable que me gustaría tenerte a mi lado en este momento. Ven a mi amada mía!!!. Y yo me metí en la pantalla. Pasé por un sinfín de portales buscando el que te acogía. Pasaron segundos que me resultaron eternos. Pero, así es la tecnología, llegué por fin... y te vi. Me preguntaste si querías apagar la máquina para que nadie pudiera vernos. Yo dije que no!!!! Que al fin era solo un portal y que erramos solo imágenes que no iban a hacer daño a nadie. Ingresamos al sitio cama.com, era bella. Grande, acogedora, ventilada, llena de flores y en uno de los ramos encontré una tarjeta que me decía: "Bienvenida amada Maria Jesús. Ahora sí estamos juntos." Tiernamente me abrazaste, me besaste y me alzaste llevándome a la cama. Yo estaba feliz!!!! Tenía a mi Daniel desnudo en sus brazos y sus manos me acariciaban toda mientras me extasiaba con sus besos. Mis labios estaban que gozaban con los suyos. Su lengua parecía un remolino de deseos que se introducía profundamente en mi. Sus dedos de la mano derecha empezaron a jugar con la Cuchi y con el potito que tanto deseaban sentir ese deleite. Me echaste en la cama con dulzura. Yo te pedí que te pararas un momento frente a mi. Quería deleitarme con tu imagen. Conocerte todo!!! Te di vueltas. Te acaricié todo. Sólo veía tu carita como cuando estabas en mis sueños. Llena de gozo y en espera del momento tan deseado por ambos. Tomé tu carita y la coloque en mis senos como invitándote a beber. Tu te deshiciste en halagos y besos y caricias con ellos. Mientras que tus manos no dejaban de trabajar. Una me acariciaba el rostro con total delicadeza, mientras que la otra empezó el juego añorado con su chuchi. Un dedito, dos deditos. Sentí ambos dentro de mí mientras que la Cuchi respondía con ardiente candor y rebalsaba sus juguitos. Tu mano ya estaba llena de ellos cuando te decidiste e introdujiste un dedo y luego otro en mi potito. Luego sentí tres (índice, anular, medio) que jugaban con mi potito y el pulgar que lo hacía con la lengüita de la Cuchi (clítoris). Suavemente, con ternura hacías rotar ese dedo y me llenabas de deseo y placer.

Sentí tus labios besar mi senos y bajar con su lengüita por mi vientre hasta llegar al lugar del dedo juguetón y reemplazarlo. Ahora era tu lengüita la que jugaba. Se introducía y salía constantemente. Llegó un momento en que se introdujo y se alzó dentro tocando un pliegue rugoso en el canal superior interno que me llenó de placer... era una lengua traviesa y larga... Mis jugos empezaron a salir a borbotones y veía como los tomabas todos con deleite e inmenso placer. Algo de ese jugo resbaló hacia mi potito lubricándolo aún más de lo que estaba. Esa lengüita loca no se hizo esperar, o ya lo tenía planificado, y se dirigió a él. Primero sentí una mordidita en mis nalgas, luego unos besos que absorbían y marcaban mi piel hasta que por fin sentí penetrar tu lengüita en mi potito. Al igual que la cuchi, una y otra vez... y otra... y ya no podía más y solté un orgasmo maravilloso. Fuiste rápido para no perder esos jugos y te los tomaste todos. Mientras tanto el muñeco no hacía más que crecer y engrosar. Estaba hermoso como su dueño!!! Mis dedos jugaban con el y se deleitaban también con sus bolitas. Me moví un poquito para no perjudicar a mi amado dejándolo que gozara con sus huequitos adorados mientras que yo, con lentitud y delicadeza, dirigía mis labios ante aquél magnifico emperador. Al principio fue sólo la lengüita la que se deleitó. La pasé por todo su cuerpo cilíndrico e inmenso. Toque su glande y el orificio chupándolo y saboreándolo con placer. Introduje mi lengua en ese agujerito pequeño que tiene el glande y empecé a darle vueltas. Sentí tu placer. Mi muñeco estaba ya por explotar. No lo permití. No quería todavía. Empecé a acariciar y besar a mis bolitas ricas mientras que mis manos jugaban con la punta del muñeco. Bajé un poco más y bese tu potito así como tu hiciste con el mío. Goce total!! Estuviste excitado al máximo. Ahí fue donde me percaté de que tenía uñas largas y de que no podía tocar tu potito sin dañarte (quise enseñarte lo que la medicina dice a gritos... el masaje anal en el varón produce un masaje prostático que lo deleita inmensamente!! pero las uñas me lo impidieron... pensé: "a la próxima me corto las uñas").

Mientras tanto nuestros cuerpos jugaban y se deleitaban en un sinfin de placeres y jugos de ambos. No pudiste más y me miraste a los ojos como diciéndome: "Ven amada mía, seamos uno". Te echaste sobre mi besándome locamente e introduciendo aquel hermoso miembro viril, mi muñeco, profundamente dentro de mi. El primer movimiento llevó a un segundo y este a miles y miles que parecían uno... el goce fue infinito. Un beso, un suspiro, un grito... y el olvido supremo de la vida. Fueron muchas las veces que hicimos el amor ese día hasta que nos dimos cuenta que estabamos en línea y que todo el mundo nos estaba viendo!!! Bueno, dijimos. Un amor así no debe ser oculto. Algo aprenderán de todo esto!! Y nos empezamos a reír... y besarnos mucho. Cada uno salió por distinta pantalla. Yo en la cabina privada y tu en tu trabajo. Pero, Oh! casualidad, cuando abrimos nuestros correos estaban llenos de mensajes de "pcvidentes" que nos felicitaban y preguntaban si era real lo que vieron o un montaje.

Bueno, la respuesta es otra historia que le contaré a mi amorcito cuando el me cuente otra como en las mil y una noches.

Si lo desean, escríbanme a mjlombardin@hotmail.com
Gracias por hacerme sentir bien con sus críticas. Besos.
María Jesús

 

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