Categorías

 

Relatos Eróticos Fantasias

Regreso Hot de Tehuacan

Publicado por Anónimo el 05/04/2018

En la noche casi no pude dormir por la emoción de ver a través de una cortina de carrizos a mi hermanita acostada en puro calzón tipo bikini amarillo, la luz de la pequeña lámpara de buró era muy tenue pero alcazaba a ver toda la descomunal anatomía de Oris, a veces de un lado u otras veces del otro costado pero destapada sin la colcha por el exceso de calor, sus tetas medianas coronadas por una oscura aureola y un pezón como de cacao, sus piernas largas y los frondosos muslos daban ganas de lamerlos, su lisa espalda bien marcada era como un valle inmenso y encantado por donde mi vista paseaba sin parpadear, y las circulares nalgas insinuantes a través del nylon amarillo, color amarillo claro con el que se visten los culos más hermosos, me daban ganas de entrar para saborear y devorar a mi hermana desde las uñas hasta el listón amarillo de su pelo, pero mi abuela estaba acostada en la otra cama y tiene el sueño muy ligero, por eso yo permanecí alerta y tuve la gran fortuna de oír cuando Oris se levantó de la cama, luego buscó debajo de la cama una bacinica y bajándose el calzoncito medio se sentó en el bacín a orinar, y mi hermana se veía increíblemente sensacional pues sus nalgotas lucían exuberantes mientras un suave arrullo salía de su entrepierna convirtiéndose en algo musical, divinamente instrumental.
Apenas amaneció y Oris pasó por donde yo dormía para tomar un baño y nomás llevaba puesta una batita de toalla color ladrillo que apenas le cubría la orilla de los turgentes glúteos, abrió la otra puerta y entraron los primeros rayos del sol, entonces ella antes de entrar a darse su ducha recogió una jícara que estaba en una cubeta, en esos momentos que Oris se agachó dejó ver medio culo y entre las piernas se asomaron sus medianos labios vaginales y la pelambre pubiana, cuando salió del baño me hice el dormido y ella pasó con el cinto de la batita casi desamarrado y al dar el paso se le veían los pelos de su panocha, a esa hora me dijo que ya me levantara a bañar porque volveríamos al d.f. después de almorzar, entre dientes le dije que sí pero esperé a que se vistiera, en el otro cuarto ella se quitó la bata y la toalla del cabello y quedó llanamente desnuda, luciendo monumentalmente escultural a pesar que se puso una pantimedia de color natural pues hasta la hacía ver más sensual y sexy que nunca, y así de pie se puso frente a un tocador, y al cepillarse el lacio y largo pelo sus senos se sacudían rítmicamente bellos.
Ya hacía mucho calor cuando nos subimos al auto para regresar a casa, mi hermana además de la pantimedia traía puesto un hot pant que tenía varias tonalidades, desde el beige más oscuro hasta el beige más claro, era de tela entre sedosa y satinada pero se veía estupendamente buena, y como el hot pant era un poco holgado de la parte de abajo cuando se inclinaba se alcanzaba a ver la redondez de sus medias nalgas aprisionadas por la pantimedia, entrados en la carretera ella iba a mi costado adelante y subió las piernas al asiento recogiéndose el hot pant dejando asomar un labio vaginal y un mechón de pelos de su veriga, yo no podía admirarla a mi gusto por el volante y me tuve que conformar a echarme tacos de ojo con pelos cuando era recta y no había peligro.
Yo venía con la verga bien parada pero la puse para arriba y la cubría con la playera, y Jair como venía en la parte de atrás nada más veía la sabrosura de sus muslos hasta que, "me anda del uno" dijo mi hermana, y yo le dije que más adelante me pararía porque había algunas curvas, de modo que en un plano me detuve y le dije a Oris que podía hacer tras unos matorrales que le señalé, a Jair le dije que si tenía ganas de hacer del uno se fuera al otro lado de la carretera, y cuando él se alejó yo me fui sigilosamente en dirección de los matorrales donde fue a mear mi hermana, a quien logré ver sentada en cuclillas con el hot pant recogido a la mitad de sus muslos, se me fue la respiración y quedé inmóvil mirando el hechizante espectáculo, de repente oí un par de pedos graves y distinguí cómo salía su preciosa y abundante caca, mi corazón estaba a punto de estallar cuando Oris trató de limpiarse el fundillo pero fue inútil porque sólo llevaba dos servilletas que obvio no le alcanzaron para limpiarse el pedorro más profundo y bello del mundo.
Oris permaneció unos momentos dudando acerca de cómo se limpiaría su rica cola, buscaba yerba pero no había más que pasto seco, entonces se levantó de su indefensa posición y se quitó el hot pant y la pantimedia quedando completamente encuerada, y la verdad parecía una salvaje potranca sus caderas eran de una bronca yegua, en seguida tomó la pantimedia y volvió a sentarse a horcajadas para limpiarse el culazo, y después de pasar tres o cuatro veces la sedosa pantimedia por en medio de sus apetitosas nalgas y delicioso ano, en eso me aparecí de pronto agarrándola con las manos en la masa, y ella reaccionó embarazada y vergonzosamente, ¡ay mano! No se vale, me viste haciendo del baño ¡qué pena! Voltéate para allá, y yo le dije si ya te vi todo lo que hiciste y hasta haciendo caquita te ves muy bonita mi amor, ella enrojeció pero también su rostro dibujó una sonrisa que inmediatamente ocultó y me dijo, ¡ay manito! Es que de pronto me dieron ganas de hacer del dos y me salió como mastique de pegajosa por eso me quité la pantimedia para limpiarme bien, y botó la pantimedia por un lado, mejor por favorcito tráeme una de las botellas de agua porque me siento sucia y me quiero enjuagar bien la cola, eso dijo mi hermana ahora sonriendo y yo me fui por la botella de agua, al volver la veintena de metros Jair ya estaba dentro del coche y le dije que mientras pusiera un C D de la música que más le gustara para entretenerlo, entonces tomé la botella y dos bolsitas (de aurrera) de polietileno que había en la cajuela de mano, al llegar con Oris me dijo, gracias manito ora si voltéate para otro lado porque otra vez tengo que quitarme el hot pant para asearme, entonces yo di tres pasos para recoger la pantimedia y guardarla en las bolsitas, como estaba de espaldas a mi hermana ella me dijo, ¡cochino! ¿Para qué levantaste mi panti si está sucia? Porque eres un amor, y esto es un tesoro para mí dije al instante de llevar la olorosa pantimedia a mis labios... ¡ay! Papito lindo pronunció cariñosa y sensualmente, fue cuando voltee a verla y todavía vi cuando como vino al mundo, en cueros estaba sentada en cuclillas enjuagando el canal de sus primorosas nalgas, la estuve contemplando a mis anchas y ella volteó a verme y ya no me dijo nada, simplemente me guiñó el ojo mordiéndose el labio inferior y me pareció super linda más que nunca, al terminar la ayudé a subir la cremallera del hot pant y subimos al auto, ella volvió a subir las piernas al asiento y durante el resto del camino cuando podía volteaba a verle un labio y los pelos rizados de su guapa rajita que de ahora en adelante podría tocarla, olerla, meterle la lengua por delante y por atrás, y chuparla toda mientras le metía la verga por todos lados.




























 

Después de leer este relato de sexo, descubre quien más tiene ganas sexo en tu zona!