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Nos Vengamos De Mi Madre

Publicado por Carlos Pérez el 01/10/2018

Me llamo Ángel; tengo 40 años de edad, médico de profesión. Desde adolescente a la fecha mi mayor deseo ha sido tener sexo con mi madre; algo imposible ya que según mi madre, ella tiene mucha moral y es una santa. así que el único consuelo que me quedo fue espiarla y masturbarme con su ropa interior.

Mi madre se llama Margarita; viuda, tiene 58 años de edad, mide 1.58 metros, pelo y ojos castaños, labios carnosos, es copa 34-B, algo nalgona, con unas piernotas y aún tiene un buen cuerpo. Aunque ya es una señora madura todavía esta deseable, aún recibe piropos en la calle, además de vestir provocativa tanto en su ropa exterior como interior.

En una ocasión me atreví a pedirle sexo conmigo; error de mi parte, me fue de lo peor. Fui regañado, castigado y golpeado por mi padre. Así fue como comencé a tenerle odio y rencor a mi madre. Lo peor viene cuando mi padre por su trabajo salió fuera del país, mi madre aprovecho el momento y muy sutilmente me dijo.....Angelito yo se cuanto me deseas, te voy a vendar los ojos para darte una sorpresa. Lo hizo y me pidió que me desnudara; yo emocionado y con tremenda erección lo hice. la cabrona de mi madre vació un recipiente con cera caliente en mis genitales. Me retorcí y revolqué del dolor y ardor y riendo burlonamente me dijo.....eso es para que respetes a tu madre y se te quite lo caliente y puerco. Entonces nació en mi el vengarme de ella.

Varia semanas dure para recuperarme; mientras pensaba en como vengarme de mi madre Margarita, paso el tiempo y no me atreví a llevar a cabo mi venganza solo.

En una reunión de un amigo en común me tope con la señora Martha y su familia; me platico que mi madre la había despedido después de 30 años de trabajar con ella ayudándole con el aseo de su casa. Busco por varios meses que mi madre le pagara; lo único que consiguió fue que su esposo José y sus hijos Miguel y Carlos fueran detenidos por varios meses acusados de robarle. Como hay confianza y llevo buena amistad con ella y su familia; me platicaron que iban a vengar de mi madre por lo que les hizo, de inmediato les dije que yo les ayudaba ya que también tenía una deuda conmigo. ya no era el único que tenía sed de venganza.

Nos pusimos de acuerdo en el día en que mi madre iba a pagar por todas sus mamadas; durante varias semanas planeamos los castigos a darle y preparamos todo lo necesario para castigar y hacer sufrir a mi madre Margarita.

Se llego el día y nos dirigimos a casa de mi madre; al llegar no se encontraba, momento que aprovechamos para preparar todo lo que llevamos para darle su merecido. Teniendo todo listo y que mi madre tardaba en llegar; nos pusimos a hurgar en su recamara. Sorpresas que nos llevamos; nos dimos cuenta que mi madre era una cachonda y no la santa que pregonaba. Le encontramos revistas porno y memorias USB con películas del género, una variedad de consoladores, vibradores y lencería bastante provocativa. Con paciencia esperamos que llegara la gran zorra de madre.

Al fin llegó y al vernos de inmediato pregunto que hacíamos en su casa; la señora Martha le respondió que estaba allí para cobrar las deudas que tenía con nosotros. Mientras discutían; José, Carlos, Miguel y yo observamos sin perder detalle a mi madre; Miguel en voz baja nos dijo.....ya vieron que buena se ve la doña y se percataron como se le transparenta su ropa interior a través de su vestido. Eso no puso a mil con una tremenda erección de verga.

José y Carlos tomaron por sorpresa a mi madre de los brazos colocándole unas esposas con las manos atrás; de inmediato la señora Martha comenzó a tomar vídeo, mientras Carlos y yo desgarramos todo su vestido. Lo que vimos fue sorprendente; mi madre Margarita usaba un conjunto de sujetador y micro tanga de encaje negro, un liguero de las mismas características,unas media negras super transparentes y sus zapatos de tacón alto. También nos percatamos que bajo su micro tanga usaba un vibrador de mariposa. José hurgo en el bolso de mi madre y encontró el control remoto de este y lo encendió. Mientras este vibraba la señora Martha le decía.....señora Margarita para su lencería de putita, sus juguetes sexuales y todas sus porquerías si tiene dinero y para mi no, ahora se va a joder.

Aún con su vibrador mariposa encendido; hincamos a mi madre, José, Carlos, Miguel y yo nos desnudamos y la obligamos a mamar y chupar testículos y verga con su gran boca de mamadora hasta que nos dejo secos, sin una gota de leche de macho. Bajamos las copas de sus sujetador, hicimos a un lado el hilo de su micro tanga, quitamos su vibrador de mariposa y comenzamos a mamar chupar y morder sus tetas, pezones, panocha y clítoris provocandole intensos orgasmo.

Posteriormente pasamos a violarla por todos sus orificios. Tuve el honor de desvirgar su único orificio virgen; su ojo de culo, ya que nunca permitió que mi padre se lo penetrara. Después nos turnamos para darle verga por su boca, culo y panocha, así como mamando, chupando y mordiendo sus tetas y pezones. De nuevo le provocamos intensos orgasmos a la gran piruja de mi madre Margarita. No perdimos oportunidad de darle doble penetración por el culo y hasta triple por la panocha; llorando rogaba que ya no más. La señora Martha le dijo.....No se llorona señora Margarita apenas empieza la fiesta, aguente como nosotros.

Atamos a mi madre de pies y manos en forma de equis; sacamos sus tetas de las copas de su sujetador; colocamos en cada una varias ligas dejándolas hechas bola y le colocamos una trampa ratonera en cada pezón. Mi madre lloraba y gemía del dolor, pidiendo ya no más castigo. Atamos un cordón atrás y al frente de su micro tanga, los extremos los pasamos por unas poleas en el techo. De un lado José y Carlos y del otro Miguel y yo comenzamos a poner peso en cada extremo. Poco a poco el hilo de su micro tanga se iba introduciendo entre los pliegues de sus cachetes del culo y sus labios vaginales; pedía ya no más pero nosotros nos burlábamos. Estaba tan tensa es tirita de tela que desaparecía por completo de nuestra vista; Miguel me dijo.....Ángel que golosa es tu madre ya se comió su micro tanga por su culo y panocha. Llego un momento que la tirita de tela no resistió y terminó por romperse;mi madre Margarita no aguanto y pego un grito de dolor al sentir como la tirita de tela lastimaba y quemaba los pliegues de su culo, labios vaginales y clítoris.

La llevamos a la sala; con las manos esposadas por la parte de atrás la sentamos en el sillón de tres plazas, atamos sus pies a las patas quedando toda abierta. Mi madre preguntaba.....¿ángel que me vas hacer? le respondí.....madre veo que haz descuidado tu vello púbico, aunque te depilas la linea del bikini te ves muy peluda. A mi me encantaba verte tu panocha toda calva; así que voy arregla eso, Miguel y yo tomamos unas pinzas para las cejas y comenzamos a arrancarle su vello púbico uno a uno, mi madre lloraba y se retorcía del dolor..

Pasado un rato nos compadecimos de ella y José y Carlos le pegaron varias tiras de cinta plateada desde sus nalgas hasta el pubis y luego se las jalaron arrancando una buena cantidad de su pelambre púbico. La señora Martha no paraba de tomar vídeo del dolor que le provocábamos . Miguel me acerco un rastrillo y crema para afeitar todo su pelambre y dejando totalmente pelona la panocha de mi madre Margarita. L e puse una crema para la irritación quedando su zona íntima toda suave como si fuera piel de bebe. Mi madre aún lloraba por haberle dejado sin vello púbico. Yo sólo le comente.....madre ahora si luce más sabrosa.

Mi madre ya nos tenía hartos con sus gritos; fui a su recamara y hurgue entre su ropa sucia tomando una tanga y una braga mata pasiones totalmente impregnadas de sus jugos vaginales. Le abrí la boca a mi madre y le metí su tanga poniendo cita alrededor, le puse la braga mata pasiones en la cabeza con el puente de algodón en su nariz y la fije poniendo de nuevo cinta de embalaje alrededor. Ahora si mi madre sólo mmmmmm y probando y oliendo sus caldos vaginales, por fin le cerramos su gran boca de mamadora.

Lo siguiente que le hicimos, aún con sus manos esposada por atrás, le atamos las tetas con un cordón dejandolas de nuevo hechas bola, le colocamos dos pinzas japonesas en los pezones, erectamos su clítoris y le atamos un hilo dejando dos extremos los cuales atamos a las pinzas japonesas quedando estirados tanto sus pezones como su clítoris. Separamos sus piernotas con una barra, pasamos un cordón con nudos por su entrepierna, lo estiramos y lo atamos a cada extremo quedando los pliegues de sus cachetes del culo y labios vaginales totalmente hundidos en el cordón. A cada uno de su labios vaginales le colocamos una pinza con pesas quedando más hundidos en el cordón; mi madre Margarita sólo llorando y mmmmmm.

En todo su cuerpo colocamos pinzas de la ropa; José, Carlos, Miguel y yo tomamos una fusta y comenzamos a azotar a mi madre tumbando las pinzas hasta que terminó un recorrido de tres metros. Mi madre mmmmm llorando y retorciéndose del dolor sobre todo cuando pasaba los nudos.

Decidimos descansar y lo mismo le permitimos a la piruja de mi madre. Pero el castigo y tortura para mi madre Margarita no termina aquí.











 

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