Relatos Eróticos Gays

EL EXTRAÑO INCESTO QUE TENGO CON MI HERMANO

Publicado por Gonzo el 13/02/2018

Cuando voy a algún lugar siempre me entran muchas ganas de mear, como la otra vez que salí a comer, recuerdo que llovía copiosamente ese medio día, al terminar y salir a la calle justo me entraron las ganas, de pronto se me puso a hacer un leve bulto el pene y sentía la vejiga llena al tope, será por el litro de jugo que me acabé junto al almuerzo, el caso es que pensando que encontraría un baño pase al frente e ingresé al hospital público, a la entrada me topé con una madura que esperaba en la puerta al parecer un taxi, sostenía una caja entre el brazo y el pecho y por la forma como la sostenía, una teta le quedaba presionada hacia arriba, con solo eso me sentí excitado y con ello mis ganas de mear aumentaron.

Lo cierto es que traspuse los pies al interior del nosocomio y busque los baños, lamentablemente estaban cerrados así que tuve que salir corriendo de ahí y llegar lo antes posible a casa antes que me ganarán las ganas. Llegué y mi hermano estaba sentado en el sofá viendo la televisión, me miró todo empapado y me pregunto qué me paso, quise contestarle: ¿qué no me ves que estoy empapado porque esta lloviendo afuera? Pero mejor le respondí: tengo ganas de mear no me molestes. Y me fui corriendo al baño.

No sé porque me siento más cómodo meando como lo hacen las mujeres, es decir de sentado y con el pene metido entre mis muslos apuntando hacia abajo, y no sé porque presiento que mi hermano sabe cómo me pongo a mear y eso le excita, pero lo cierto es que, ese día, al salir del baño, lo pesqué sacando la mano de entre sus pantalones como si hubiera estado agarrando su pene mientras yo orinaba, y además me di cuenta que para escucharme en el baño había disminuido el volumen del televisor.

Ese mismo día a la hora de dormir; como compartimos el cuarto con mi hermano, nos vimos desnudarnos mientras hablábamos, eso no tiene nada de extraño porque lo hacemos desde niños, entonces tanto él como yo estamos acostumbrados a vernos desnudos, solo que a mí me excita ver su pene colgándole entre las piernas desde que le creció el vello en esa parte y no sé si a él le pasa algo similar pero le gusta hacer chistes con respecto a mi miembro, y lo hace todas las noches cuando me ve desnudo, esa noche no fue la excepción. Y mientras estábamos, cada uno en su cama, con los dorsos desnudos y mirando al techo mientras hablábamos, sentí como casi todas las noches siento, que mi pene crecía levemente bajo las sábanas y no es que me hubiera dado ganas de mear otra vez, sino es que me despertaba la excitación sentir que mi hermano esta con el dorso expuesto y su pene desnudo bajo sus sábanas en la cama de al lado.

Generalmente espero que mi hermano se duerna o se haga al dormido para empezar a imaginarme hacer cosas con él, esa noche me imaginé que los dos estábamos en una sola cama y que él se ponía a masturbarme agarrando mi pene mientras yo tocaba su pecho y llegaba con mi mano hasta los velos de su pubis, me excité tanto al imaginar eso que terminé masturbándome bajo las sábanas, y tal parece que él se excito sintiendo que me masturbaba porque no sé si despertó justo cuando acababa o es que esperaba a que acabé de manosearme haciéndose al dormido, para empezar a masturbarse pensando que ya me había dormido.

Espero te haya gustado lo que he contado, y si por casualidad tienes situaciones similares a la mía con tu hermano o hermana, me gustaría que me las cuentes, para así contarnos por correo lo que nos pasa: ellibrodegonzo@gmail.com