Relatos Eróticos Fetichismo

Multitrampling, Footjob en Vacaciones, sexo fetichista

Publicado por Anónimo Kv el 09/11/2017

Un día salimos mi novia Aitziber y yo, fuimos al cine y luego comimos algo, cuando ya nos regresábamos a nuestra casa, nos conseguimos en el camino a nuestra amiga Mónica, iba un poco deprimida... la saludamos y comenzamos a conversar, ella tenía unos problemas personales, así que para que se despejara decidimos ir a unas vacaciones al parque nacional Morrocoy... y quedarnos en un hotel.

Bueno... llega el día y todo chévere, mi cuñada también decide ir y Mónica se llevó a una amiga y su amiga la hermana, un poco e mujeres y yo. Curiosamente, la amiga de Mónica era Aleska y su hermana Anastasia. Par de alemanas...

La pasamos chévere y llega la noche, decidimos comprar una botella y empezar a tomar como locos... fuimos a una tasca cercana y salimos rascaos, aunque yo menos que ellas... ya saben "seguridad". Eh aquí, donde empieza la broma...

Ellas llegan y lo primero que hacen es tirar sus cholas lejos y quedarse descalzas. ¡Qué maravilla! pies perfectos hermosos... así que como buen novio empecé a masajearle los pies a la mía, y a besárselos; los recuerdos llegaron y los comentarios también... -¿Te acuerdas cuando te pisamos? - me preguntó Mónica - La mejor noche hasta ahora - le respondí, mientras le besaba los pies a mi novia - Dale besitos a mis pies también - me pidió Mónica - A todas, esta noche serás nuestro sumiso - me dijo Aitziber; - Déjate de eso, nada de sumiso... me les voy a comer los pies como nadie - le dije.

Mientras Aitziber tapaba mi cara con sus pies, Mónica y Aleska me sobaban mi pecho, mientras Anastasia y Aloía (cuñada) nos miraban extrañadas - ¡Únanse! - le gritó Aleska, me quitaron la camisa y me tendí en la cama (el piso estaba frío) y comencé a saborear, besar oler todos esos piecitos tan hermosos, que acariciaban mi cara, mi pecho y hasta mi pene... tener a mi novia y a su hermana a mis lados con sus pies en mi boca, me generó una satisfacción tan indescriptible... sabrosa. Pasado unos minutos, se empezaron a montar sobre mí, y a reírse a carcajadas, me pusieron de alfombra; las dejaba hacer lo que quisieran... todas se montaron descalzas la primera vez, aplastándome contra el colchón, luego lo hicieron con cholas... esas que tienen la suela corrugada... satisfacción absoluta, zapatos sin medias luego... pasado 15 minutos, llegó el terremoto; las tumbé y empecé a comerme esos hermosos pies uno a uno; la cara de mi cuñada cuando me saboreaba sus pies, nunca la olvidaré, le encantaba. La de la hermana de Aleska, Anastasia... tampoco. Uff ¿Puedo catalogar eso como una fiesta de pies? aunque recibí patadas y pisotones, puedo decir que eso también me gustó, ya que no había alguna intensión de lastimar; sin duda fue lo mejor...

Todas se dieron cuenta de mi erección, pero bajarla era trabajo solo de una... o eso era lo que pensaba. Anastasia, se agachó frente a todas y me lo mordió con mucha fuerza, mis quejas hicieron que se carcajearan y burlaran de mí - Viste que si ibas a ser nuestro sumiso - me dijo Aitziber. Cuando pasaba el dolor, se me montaron encima bruscamente y empezaron a pisotear mi pene, me lo saqué para disfrutar mejor... y al final, todo terminó en un maravilloso foot job.

Sentía como mi pene se aplastaba contra mi, como sus deditos apretaban mi uretra y me hacían sentir placer, hundían sus dedos entre mis testículos, sobaban, aplastaban, una hacía el piso con su pie y la otra lo aplastaba contra el pie de su compañera... me hicieron eyacular después de varios minutos, así quién no. Al final se quedaron dormidas en la cama, sobre mí.

Qui´zas en la mañana, no se acordarían; pero fue una noche inolvidable.

 

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